La misteriosa transmisión de la UVB-76

Misteriosas señales de onda corta

Durante la década de los años ochenta, un radioaficionado detectó por casualidad un extraño y persistente zumbido en la frecuencia 4.625kHz con su receptor de onda corta. El sonido se repetía 30 veces por minuto, durante todo el día, todos los días del año.

Se desconoce cuándo comenzaron las emisiones, sin embargo, al parecer fue en el año 1982 cuando fueron oidas por primera vez. El descubrimiento no tardó en trascender entre los radioaficionados llegándose a convertir en un verdadero misterio el verdadero objetivo de ésta enigmática transmisión.

Como suele ocurrir con todo lo desconocido, comenzaron a formarse opiniones y posibles explicaciones para explicar el fenómeno. Pero antes de contar alguna de ellas, veamos que sucedió a lo largo de los años con la señal.

Desde su descubrimiento y hasta el año 1990, la emisora siguió emitiendo la misma programación. En este último año cambió su repetitivo pitido por un zumbido de 0.8 segundos de duración. De manera constante, se emitía el zumbido unas 21 o 34 veces por minutos, dejando intervalos de 1 o 1.3 segundos entre un zumbido y el siguiente. Durante el último minuto de cara hora, el zumbido cambiaba por un tono continuo que duraba todo el minuto.

Dicha señal volvió a cambiar el 16 de enero de 2003, cuando se alargó la duración de los tonos que, además, pasaron a ser más agudos. Aunque, desde entonces, se ha vuelto a la señal anterior.

Desde su descubrimiento, ésta inquietante radio ha emitido ininterrumpidamente durante más de veinticinco años, las veinticuatro horas del día, con una potencia de 10 kW y los 2,5 kW dependiendo del horario.

Localización de la UVB-76

El emplazamiento del transmisor se encuentra en los bosques cerca de Povarovo, en el oeste de Rusia, a unos 40 km al noroeste de Moscú. En el año 2004 un grupo de exploradores tomó fotografías a éstas antenas en las proximidades del lugar.

Misteriosas conversaciones en la UVB-76

Curiosamente no todos son pitidos y zumbidos ya que en ocaciones han podido grabarse conversaciones en ruso y otros ruidos de fondo. En la página que la Wikipedia destina a tal fin, se pueden encontrar actualizados los mensajes hablados que se han transmitido desde el decubrimiento de la UVB-7. Una de las charlas, por ejemplo, ocurrida el 3 de noviembre del 2001, dice: “Soy el 143. No recibo el oscilador”… “Esto es lo que la sala de operaciones está enviando” o “estas son las órdenes de operaciones”.

Durante el primer mensaje interceptado ocurrido el 24 de diciembre de 1997 a las 21:58, se pudo averiguar el indicativo de la emisora, UVB-76, así como también localizar el lugar desde el que emitía: Povarovo, a unos 40 kilómetros al noroeste de Moscú. Sin embargo, el propósito de la emisión continuaba siendo un misterio.

Varias series cortas de pitidos sustituyeron al insistente zumbador y, al cabo de un momento, una mujer hablando en ruso anunció: “Ya – UVB-76. 18008. BROMAL: Boris, Roman, Olga, Mikhail, Anna, Larisa. 742, 799, 14” (los nombres son del alfabeto fonético ruso, que sirve para deletrear). El mensaje fue repetido varias veces hasta que otra serie de pitidos marcó el fin y se volvió a la monotonía del zumbador.

No se volvió a escuchar ninguna otra voz hasta varios años después. Eran las 7:57 (GMT) del 21 de febrero del 2006. Otra vez, extremadamente distorsionada, pero esta vez pudo grabarse. “75-59-75-59. 39-52-53-58. 5-5-2-5. Konstantin-1-9-0-9-0-8-9-8-Tatiana-Oksana-Anna-Elena-Pavel-Schuka. Konstantin 8-4. 9-7-5-5-9-Tatiana. Anna Larisa Uliyana-9-4-1-4-3-4-8.”

El cuarto mensaje (agosto de 2010) es el siguiente “UVB-76, UVB-76 – 93 882 naimina 74 14 35 74 – 9 3 8 8 2 nikolai, anna, ivan, michail, ivan, nikolai, anna, 7, 4, 1, 4, 3, 5, 7, 4”. Es un mensaje más corto (“naimina 74 14 35 74”) precedido por el nombre de la estación (“UVB-76”) repetido dos veces y seguido de “naimina” y luego una serie de nombres (otra vez) cuyas iniciales están contenidas en el “naimina” previo. Los números parecen seguir siendo un misterio.

Los motivos de la transmisión de la UVB-76

Según algunas webs, su misión es la de “transmitir órdenes a las unidades militares y a los centro de reclutamiento del distrito militar de Moscú”. De manera similar, otra teoría defiende que las órdenes irían destinados a los espías rusos que se encuentran en misión en el extranjero. Ambas teorías se verían reforzadas por un rumor que sitúa en el lugar desde el que se ha situado la emisora un centro de comunicaciones del Estado Mayor ruso.

De ser cierto, se trataría de una “emisora de números” más. Un tipo de emisoras de onda corta que suelen emitir voces sintetizadas leyendo series de números, palabras o letras (normalmente de un alfabeto fonético) sin una relación aparente. Habitualmente, suele ser una voz de mujer, pero en ocasiones puede ser la de un hombre o un niño o niña. Existen emisoras de este tipo en varios idiomas, y no siempre emiten números o palabras. Algunas emiten pitidos, código Morse o, incluso, algún trozo de una canción tradicional.

Aunque ningún gobierno lo ha reconocido públicamente, algunos entusiastas y expertos en espionaje creen que estas emisoras están dedicadas a la transmisión de órdenes y mensajes cifrados a los espías. Un método simple, pero efectivo.

Sin embargo, en el caso de la UVB-76, pese a guardar algunas similitudes con estas misteriosas emisoras, parece bastante improbable que sea una de ellas, puesto que sólo ha transmitido un simple zumbido durante los 15 años previos al primer mensaje hablado.

Otra explicación más pacífica sería que el zumbador serviría para el estudio las variaciones de la ionosfera, en el tiempo y en el espacio, mediante la observación de las modificaciones de frecuencia que experimenta la señal reflejada por esta parte de la atmósfera respecto a la original. Este “método Doppler de alta frecuencia” apareció en una publicación científica rusa sobre Ciencias de la Tierra. Sospechosamente, además, la frecuencia usada por ese estudio y la del zumbido, 4.625 kHz, coinciden.

Una última posibilidad sería que el sonido que sirviera para informar del correcto funcionamiento de algún tipo de instalación importante, probablemente militar. Podría ser, por ejemplo, algún sistema similar al conocido como “botón de la mano muerta”. Es decir, un sistema semi-automático capaz de responder a un ataque nuclear occidental aunque este hubiera matado ya a los jefes militares o políticos soviéticos.

En cualquier caso, el misterio continúa mientras los transmisores Molniya-2M (PKM-15) y Molniya-3 (PKM-20) siguen emitiendo día y noche a través de una antena de unos 20 metros de altura su inquietante zumbido.

Más información:

Supuestas Fotos del interior de la UVB-76
Geolocalización de la Estación UVB-76
Datos Técnicos de la Estación de Radio UVB-76

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