Abducciones : Tiempo es lo que sobra

En estos días me acercaron una carta que decía:

Io sono Psiquiatra, il anno scorso é venuto al mio laboratorio, un uomo-Cósimo- che voleva chidermi la mía opiniones su un tema interessante.

Mi ha raccontato, che quando la sua fidanta aveva diciatto anni….Perdonen, trataré de traducir:

Yo soy siquíatra, el año pasado vino a mi consultorio un hombre – Cósimo- que quería mi opinión sobre un tema interesante. Lo había conocido en una reunión entre colegas en Palermo. Era natural de Agrigento. Lo recordaba mucho mayor, pero asumí que con el tiempo podemos confundir los recuerdos y las proporciones.

Me ha contado, que cuando su novia tenía dieciocho años, un día desapareció de su casa y ninguno la había visto por una semana, pero después, de improviso se le apareció a el y le confesó que no recordaba absolutamente nada.

Un mes después de ese suceso, la muchacha desapareció otra vez y ninguno la vió más durante quince años.

Debo decir que Cósimo parece tener unos cuarenta años, estimado y correcto profesional. Me contaba que su novia parecía no envejecer, seguía con apariencia casi adolescente y aún no recordaba nada de lo que le había pasado.

El seguía queriéndola y no podía entender porque pasaba esto, así que me llamó para ver que solución podría haber a este misterio que los estaba enloqueciendo, que el no podía mejorar y la situación los avergonzaba.

Combinamos para tener una consulta extensa. A la hora establecida la pareja entra al consultorio y luego de preguntas más o menos habituales, decido hipnotizarlos a los dos, grabar la sesión y entregarles lo declarado.

Los dos fueron abducidos, pero el interés estuvo centrado en ella. Ella estuvo conciente, recordaba que al principio no les entendía pero con el tiempo que estuvo entre ellos terminó sintiendo sus voces en su cerebro, los entendía, pero no con palabras sino como…pensamientos. Relató cosas interesantísimas que alguna vez pienso volcar en un libro.

En tanto que Cósimo solo fue abducido una vez, pero no recordaba ninguna interacción importante con estos seres.

Luego de ese día, les realicé dos sesiones de regresión hipnótica más; en la última, note en ellos un cierto resplandor.

Combinamos para la semana siguiente otra sesión, pero lamentablemente, no acudieron.

Me preocupé y llamé a su casa. Nadie contestó, ni ese ni otro día. Pensé que algo les había hecho buscar algún otro tipo de solución, ya que en realidad ante este tema, estábamos experimentando los tres.

Pasaron los meses y volví a Sicilia. Estando en Palermo decidí pasar por Agrigento y ver si el colega estaba por sus tierras. En realidad algo tan misterioso, me obligaba a tratar de encontrarle alguna explicación.

Encontré a gente que conocía a Cósimo y su novia, Me refirieron que era una pareja despareja, el muy viejo y ella casi una adolescente, que un buen día desaparecieron y nunca nadie más supo de ellos.

Cari amici, sono stato un sostenitore da allora determinare rapiti, ogni traccia di paradossi spaziali e temporali, perché sembra che gli alieni potrebbe anche essere necessario ripetere gli errori e vive per reparare la freccia del tempo e trascinarci con loro.

Dr. Mario Ottalagoni.

Queridos amigos, me he abocado desde entonces en determinar en los abducidos, todo indicio de paradojas temporales y espaciales, porque parece que a los extraterrestres también pueden equivocarse y necesitar repetir las vidas para reparar la flecha del tiempo y nos arrastran con ellos.

Cumplo en dar a conocer tan rara experiencia.

Por : Manlio E. Wydler

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