Descubren por casualidad una bacteria que podría combatir las caries

La búsqueda constante de una solución permanente al problema de la caries dental se ha convertido en una cerrada competencia entre los científicos que, obsesionados por la cura, buscan entre vacunas, antibióticos, recubrimientos dentales, enjuagues, dentífricos y demás. Pero los científicos de Newcastle en Inglaterra, acaban de entrar a la competencia por mero accidente.

De los barcos a tu boca
Ellos llevaban a cabo un estudio con el Bacillus licheniformis, una bacteria que se encuentra en varias especies de algas, y su objetivo era analizar si ésta podía limpiar los cascos de barcos, pero descubrieron que la B. licheniformis podía proteger estructuras contra la formación de placa bacteriana, además de eliminarla.

Los actuales dentífricos, tratan de eliminar las bacterias mediante el barrido mecánico, la abrasión y refuerzo del esmalte, pero existen zonas donde el cepillo no llega. Las bacterias pueden adherirse entre sí y formar placa bacteriana, que junto con algunos minerales se vuelve imposible retirar con el cepillo.

La enzima del B. licheniformis demostró ser capaz de penetrar la barrera de la placa bacteriana para descomponer el ADN, y liberar a la bacteria perjudicial, como la Streptococcus mutans, causante principal de la caries dental. “Es un fenómeno extraordinario” expresa el profesor Grant Burgess, uno de los investigadores. “La enzima se descompone y extrae la bacteria presente en la placa y, lo más importante, también puede evitar la acumulación de placa dental”.

Se le ha atribuido un enorme potencial a la nueva enzima. Actualmente se están llevando estudios sobre limpieza de implantes médicos, como caderas, válvulas cardiacas, entre otras, que sufren un gran riesgo de fracaso por biofilm y placa bacteriana.

Utilizando tinciones de Gram, han podido hacer evidente los fabulosos resultados de este producto, pero los investigadores insisten en que es necesario llevar a cabo más estudios para comprobar que la técnica funciona y no representa riesgo alguno para el consumo humano, antes de poder presentarla al mercado.

Mientras tanto, tendremos que seguir aliados con el cepillo, la paciencia y un buen dentífrico si es que queremos conservar nuestros dientes sanos.

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