Dos físicos rusos quieren reconstruir la torre Tesla para dar energía sin cables al mundo

Dos físicos rusos de Siberia han lanzado una campaña para recaudar los 800.000 dólares necesarios para completar el ambicioso proyecto de Nikola Tesla en el campo de la transmisión inalámbrica de energía eléctrica, la torre Tesla.

Torre de Tesla

Según los físicos rusos Serguéi Plejánov y Leonid Plejánov, la versión moderna de Wardenclyffe, o la torre Tesla, también conocida como ‘transmisor planetario’, permitirá “transmitir la energía a través de la Tierra a cualquier distancia en el planeta”, lo cual ayudará a resolver muchos problemas tecnológicos.

¡Tesla tenía razón y estamos dispuestos a demostrarlo!, dicen los físicos, que acaban de lanzar una campaña en Indiegogo, el mayor sitio de recaudación de fondos del mundo, para reconstruir la torre Wardenclyffe en el otoño de 2014.

La Torre Wardenclyffe, también conocida como la Torre Tesla, fue una torre-antena de telecomunicaciones inalámbricas pionera diseñada para la telefonía comercial transatlántica, retransmisiones de radio y para demostrar la transmisión de energía sin cables conectores entre los años 1901 y 1917. Las instalaciones centrales no llegaron a ser completamente operativas y el proyecto no se completó debido a problemas financieros. La Torre recibe su nombre en honor a James S. Warden, un banquero y abogado que había comprado terrenos en Shoreham (Long Island) a unas 60 millas (96,5 Kilómetros) de Manhattan. Aquí levantó una comunidad conocida como Wardenclyffe-On-Sound. Warden creía que con la implementación del Sistema Mundial de Nikola Tesla, se desarrollaría una “Ciudad de la Radio” en la zona, y ofreció a Tesla 200 acres (81 hectáreas) de terreno junto a una línea de ferrocarril para que construyera su torre de telecomunicaciones y laboratorio.

Tesla consiguió ponerla en marcha en varias ocasiones con un rotundo éxito, pero en dos de ellas las instalaciones rebasaron la potencia límite y ardieron parcialmente. Durante la Primera Guerra Mundial fue destruida, ya que molestaba el despliegue de los globos cautivos, aunque también se argumentó el hecho de que podía servir como punto de referencia a submarinos alemanes.
Fuente ilimitada de energía

Si Tesla estaba en lo cierto, algo que no dudan los físicos rusos, después de un profundo estudio del diseño de su torre, el proyecto podría proporcionar un sistema eficaz de distribución y transmisión de energía por todo el mundo. Y además se tratará de energía limpia.

Leonid Plejánov y Serguéi Plejánov han pasado los últimos cinco años estudiando y modelando las notas y las patentes de Tesla para la torre y están seguros de que el proyecto es viable con los materiales y tecnología actuales.

El principio detrás del diseño actual es que ya tenemos una fuente ilimitada de toda la energía que podemos necesitar: el sol. Un panel solar de 100.000 kilómetros cuadrados en un bonito, soleado desierto en alguna parte del mundo podría cubrir todas las necesidades de energía mundiales. El problema radica en la distribución de esa energía, puesto que los sistemas actuales presentan muchas fugas.

La red de torres propuesta por Tesla fue diseñada para aprovechar la propia conductividad de la Tierra, la transmisión de energía a través de la tierra y la ionosfera con muy poco desperdicio.

Una descripción detallada de cómo funciona una torre se puede encontrar aquí.

Mientras la torre original de Tesla construida en Long Island pesaba 60 toneladas, el plan de los Plejánov es construir un prototipo de tan solo dos toneladas gracias a los avances en los materiales. La bobina de Tesla (un tipo de transformador resonante patentado por el científico en 1891) será de unos 20 metros de largo.

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