Coincidencias


Dèjá vu y reencarnación…

Publicado por Manlio E. Wydler en Coincidencias, Creencias, Historias, Misterios, artículos
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He recibido dos “flashes” memorables, primero he visto soldados de a caballo acercándose a la frontera –hoy Rumana-, son parte de la caballería que los Habsburgos despliegan para frenar y en lo posible hace retroceder a los terribles jenízaros otomanos.

Su leve trote los despliega sobre una pequeña colina entre árboles de ramas altas que dejan ver a los soldados infantes de ambos lados que se van acercando. No huelo más que el hedor del miedo de bestias y humanos, su tarea será de pinzas. Visto los ropajes de un caballero Austro-Húngaro.

Escucho un clarín, con rumores armónicos de fondo, mi yo actual la reconoce: es una obra de Leopold Mozart, un Concierto de Clarín y orquesta, que muestra un extraordinario compositor y maestro del que sería el gran Wolfgang Amadeus. Dura unos hermosos minutos; reúne en sus notas no solo el trote de los caballos y el galope de tantos corazones sino las ansias, los amores, las tristezas y alegrías de todos esos muchachos jóvenes, que la mayoría, casi no conocen los placeres de estar vivos y que en unos minutos se enfrentarán con la muerte.

Para la música y en el profundo silencio suena la orden de cabalgar rápido, tratando de rodear los flancos del enemigo. Ya solo oigo el galope y mi propia respiración. Mi mano crispada me duele rodeando la empuñadura del machete anticipando lo que casi seguramente vendrá. Solo trataré de vender cara mi vida, estoy en la circunstancia y haré lo que la sociedad pide de mí.

No hay honor ni gloria en pelear humanos contra humanos, por las creencias que sean, solo la brutalidad extrema, la sangre, caballos que caen y aprisionan a sus jinetes, que son masacrados con repetidos golpes de armas blancas, sin poder casi moverse. Sangre por todas partes, vísceras desparramadas y el terrible olor acre de la bosta, del orín y del resultado de la tortura general.

Me siento muy golpeado, la vista borrosa, casi negra y algo crece en mi garganta y no me deja respirar, a mi lado veo una mujer joven muerta, parece embarazada……

Por suerte siento un piano y una armonía celestial detrás, en unos minutos esa melodía me consuela. Es uno de los pocos Conciertos de piano de Chopin- casi el único-escrito en su corta vida.

Sentí en un instante el fondo romántico de su existencia, las notas me hablaban más que mis propios recuerdos, su amor virgen esperando a su igual, que nunca llegó, sino una mujer rara, escritora, que gustaba disfrazarse o travestirse de hombre, Aurelia Dupin (o George Sand), que lo cuidó, hizo de madre, hermana, amante y ramera cuando era necesario. Lo cuidó hasta el fin de sus días y lo impulsó siempre para que no dejara de crear y hoy lo conocemos tan bien por ella.

Como es el mundo akáshico, conocí en mi infancia a la madre de un viejo tío político llamado Venancio Dupin, uno de los creadores de la Franco –Argentina, Seguros; esta señora era sobrina nieta de Aurora Dupin. A través de ella los espíritus de el gran Federico y el mío se tocaron por un instante.

En mis regresiones me he visto en la vida pasada: Al final-todas las vidas pasadas tienen un final-: Una chica embarazada que salta a las vías del metro de París.

Estos son algunos de mis déjà vus o como quieran llamarle. De este modo se me presentan hoy las cosas que escribo, muchas me las reservo por pudor. Esto confieso que lo he escrito con lágrimas en mis ojos. Siento el sufrimiento de todas las épocas. Espero con ansias un mundo mejor, sino no volveré a renacer, lo juro!.

por Manlio E. Wydler

El número 33 y los mineros chilenos

Publicado por rib en Casualidades, Coincidencias
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La numerología es la práctica de adivinar mediante números. Según ésta creencia, los números contendrían una relación mística entre los sucesos de la vida real y determinadas secuencias, como podrían ser por ejemplo una suma o una serie de números. Un punto de comunicación entre los seres vivos y las fuerzas físicas o espirituales que los rodean.

Lamentablemente, se establecen éste tipo de relaciones numerológicas cuando los sucesos ya han acontecido, con lo cual éste arte apenas si resulta ser una herramienta útil posterior a los eventos que interesan, aunque llama poderosamente la atención las coincidencias que con ella podemos descubrir.

Este es el caso de los números, aplicados a los mineros chilenos y a su subsistencia durante casi setenta días en las profundidades de una mina derrumbada, hasta su reciente y exitoso rescate. Parece ser que un número se encuentra curiosamente relacionado con toda ésta travesía en las oscuras profundidades del inframundo. Es el número 33; Sucede que la cifra ha sido oída en numerosas oportunidades. Algunos ejemplos son os que a continuación se detallan:

  • 33 fueron los trabajadores chilenos que quedaron atrapados.
  • 33 días tardó la perforadora del plan B, la Schram T-130, en terminar el ducto hacia la superficie.
  • El rescate de los mineros empezó el 13-10-10, y si se suman los tres se obtiene 33.
  • El mensaje que los mineros pudieron enviar el 22 de agosto, decía “Estamos bien en el refugio los 33″; La suma de los caracteres da exáctamente 33 si se cuentan los espacios.
  • Ese mismo día, “22 de agosto”, tambien encierra otro misterio: 22 + 8 + 2 + 0 + 1 + 0 = 33.
  • El traslado desde la mina hasta el hospital demora 33 minutos
  • El dia en que encontraron la nota donde decian que estaban bien, fue el día domingo con el que terminaba la semana 33 del año.

Entre otras curiosidades que relacionan el número 33 con ésta historia chilena, podemos citar también que la clásica canción “chi chi chi le le le…” es del año 33′. O que el patron de los mineros, San Lorenzo (La operacion de rescate llevó su nombre) es el mismo nombre del ministro de mineria Laurence Golborne en español, y el avión que inmortalizó la película “Viven” se cayó el 13 de octubre de 1972, el día en que los mineros comenzaron a ser rescatados.

En la numerología el 33 representa el ideal del amor, hacia todos los seres humanos. El 33 además representa las cualidades morales y espirituales.

Casualidades y saltos de tiempo

Publicado por admin en Casualidades, Coincidencias, Serendipias, artículos
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coincidenciasUna coincidencia, por más mínima que ésta sea no deja asombrarnos y de mostrarnos que a veces la ciencia tiene pequeños huecos que son muy difíciles de rellenar con la razón. Presentaré a continuación una nueva recopilación de hechos fortuitos ocurridos en distintos lugares geográficos y en diferentes momentos de la historia. Sucesos sorprendentes que atentan contra las leyes de la física clásica y las teorías de la probabilidad. Serendípias!

20 años después.

En 1893 Henry Ziegland, de Texas, abandonó a su amada. Ésta se suicidó y, para vengarla, su hermano disparó contra Ziegland, pero la bala paso rozando la cara del novio desertor y fue a incrustarse en un árbol. Veinte años después, Ziegland intentó cortar el árbol que tenía la bala en su interior y uso para ello dinamita. La explosión disparó la vieja bala, que mató a Ziegland.

Saltar la banca.

ruletaAlgunas casualidades nos hacen dudar de la existencia del azar. “Dios no juega a los dados”.Charles Wells, el hombre que, contra toda probabilidad hizo saltar la banca de Monte Carlo en 1891, realizó dos apuestas idénticas sobre el rojo y el negro y ganó cada vez 100.000 francos. La tercera vez hizo su apuesta sobre el cinco, 35 contra 1, y ganó. Repitió cinco veces la operación y el cinco salió cinco veces, algo tan altamente improbable que puede considerarse imposible en la práctica. Wells retiró su dinero y se fue tranquilamente.

Un tal Hugh Williams.

El 5 de diciembre de 1664 un navío naufraga durante su travesía por el estrecho de Menay, en el mar de Irlanda. Uno solo de los sesenta y un pasajeros sobrevive, un hombre llamado Hugh Williams. Otro 5 de diciembre, el de 1785, otro barco se hunde en el mismo sitio. Y, de nuevo, se encuentra a un solo superviviente, un tal Hugh Williams. Finalmente, el 5 de agosto de 1820, caen en esas aguas 24 pasajeros de un velero perdido. Sólo un hombre se salvará; un hombre llamado… ¡Hugh Williams!

¿Salvados por Dios?

cruzUna célebre y múltiple coincidencia, publicada por la revista Life en 1950, es la del coro del pueblo de Beatrice, en el estado norteamericano de Nebraska. El ensayo estaba convocado para el 1 de marzo a las 7:20 de la tarde, pero ese día sus quince componentes llegaron tarde por las más diversas razones. La familia del pastor se retrasó porque tuvo que terminar la colada, a otro se le averió el coche, un chico tuvo que terminar los deberes del colegio, a una madre le costó despertar a su hija de la siesta, otro quedó absorto con un programa de radio. El retraso de todos ellos resultó un increíble golpe de suerte, porque un fallo de la caldera hizo que la iglesia estallara a las 7:25 de aquella tarde. Un matemático calculó que la probabilidad de que esta cadena de acontecimientos se debiese al azar era sólo una contra un millón.

El escarabajo dorado.

En una ocasión, el reconocido psiquiatra Carl Gustav Jung estaba tratando a una joven que le contaba haber soñado con un escarabajo dorado. De pronto oyó un ruido en la ventana, a sus espaldas. “Me levanté – escribe él mismo –, abrí la ventana y cogí al vuelo, en el momento en que entraba en la habitación, un insecto que era lo más semejante a un escarabajo dorado que pudiera hallarse en nuestras latitudes”. ¿Qué había llevado al insecto a meterse en una habitación oscura justo en esos momentos?

Las coincidencias de Winston Churchill.

winstonchurchillConsiderado como uno de los diez personajes más influyentes del siglo XX, el famoso primer ministro británico era propenso a las coincidencias y gracias a ellas salvó la vida en numerosas ocasiones. Durante la guerra de Sudáfrica huyó de los bóers, que le tenían prisionero en Mozambique, y fue a parar a una comunidad minera. Llamó al azar a una puerta y resultó que era la única casa en cuarenta kilómetros donde no lo entregarían, pues el propietario era británico. En la I Guerra Mundial, su trinchera fue destruida por un proyectil justo después de haberla abandonado. Su esposa Clementine cuenta que, en los años de la II Guerra Mundial, Churchill siempre entraba en su coche por la puerta derecha. Pero un día, durante un bombardeo, se detuvo, dio la vuelta y entró por el otro lado. En el trayecto hacia Downing Street, una bomba hizo levantar el coche del lado derecho. “¿Qué te hizo cambiar de opinión?”, le preguntó la mujer. “Algo me ha dicho ¡detente!”, confesó él. En 1943, el propio Churchill declaraba ante un grupo de mineros: “A veces tengo la impresión de que una mano orientadora ha interferido en mi vida”.

Dos celebridades nostálgicas.

Michael Caine y Charles Chaplin nacieron en Kensington, un barrio del sur de Londres. En las dos únicas ocasiones en que Caine sintió nostalgia de su antiguo barrio y decidió visitarlo de incógnito, se encontró “casualmente” con Chaplin, que también estaba dando un paseo nostálgico.

Los hermanos sean unidos.

Dos gemelos de Ohio cuya historia fue relatada en 1980 por el Reader ‘s Digest, tras ser adoptados por familias distintas y vivir alejados durante 39 años, se conocieron y descubrieron que los dos se llamaban Jim; ambos habían estudiado diseño industrial; se casaron con mujeres llamadas Linda y tuvieron hijos llamados James; se divorciaron y se volvieron a casar con mujeres llamadas Bety y, por si fuera poco, cada uno tenía un perro llamado Toy

Una intervención quirúrgica “anunciada”

enfermojpgEl escritor famoso autor de 2001, una odisea del espacio, que predijo en sus novelas de ficción el uso del correo electrónico o de la telefonía móvil, contaba a los lectores del diario Locus, en 1991, una extraña coincidencia de la que fue protagonista.

Acababa de recuperarse de una operación quirúrgica de próstata, a la que fue sometido en el University College Hospital de Londres, y durante la cual había sido conectado a tres tubos insertados en uretra, nariz y vena. Regresó a su casa de Sri Lanka y, de pronto, encontró una carta que le había escrito años antes su amigo J. B. S. Haldane en la que éste le decía: “Acabo de regresar de Londres, donde he sido operado en el University College Hospital, y me he despertado con tres tubos insertados en otros tantos lugares: uretra, nariz y vena”.

Presagios tenebrosos

El famoso bandido Jesse James veía en sus sueños que un amigo le mataría por la espalda. Y así ocurrió. Estaba en Missouri, sentado en una silla y sin pistolas, cuando un amigo suyo le asesinó con un rifle que el propio Jesse le había regalado.

Tal para cual.

Thomas Jefferson, segundo presidente de EE UU, fue autor de la Declaración de Independencia de este país. John Adams, amigo suyo, fue el tercero y uno de quienes la promulgó. Ambos murieron el mismo año y día, 4 de julio de 1826, exactamente en el cincuenta aniversario del Día de la Independencia norteamericana.

Tragedia con suerte.

Treinta personas murieron cuando un tren de cercanías cayó desde un puente a la bahía de Newark, en Nueva York. Trágico accidente que, sin embargo, hizo ganar grandes sumas de dinero a los neoyorquinos: una fotografía del accidente aparecida en los periódicos mostraba el número 932 en el último vagón del tren siniestrado. Presintiendo que ese número tenía un significado, muchas personas apostaron aquel día al 932 en la lotería de Manhattan. Y ganaron.

Homónimos desconocidos.

Durante la II Guerra Mundial, el chófer de autobús británico D. J. Page vio como su correspondencia era entregada por error a otro hombre llamado también Page y cuyo documento de identidad tenía el número 1509322, mientras que el suyo era el 1509321. Tiempo después de terminar la guerra, Page fue a reclamar a Hacienda los excesivos impuestos deducidos de su salario. Y comprobó que habían confundido su nómina con la de su viejo “amigo desconocido” Page, cuyo número de carné de conducir era curiosamente 29222, mientras el suyo era 29223

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