expediciones


Hasta hace muy poco tiempo se desconocía la existencia de agua en otros planetas del sistema solar. Incluso, se creía que el único lugar posible para la existencia del líquido vital era solamente el planeta Tierra. Hoy, gracias al aporte de las ciencias espaciales, podemos asegurar que existe agua casi en todos los planetas del sistema solar, desde la Mercurio hasta Marte pasando por las lunas, Europa, Ganímedes, Calisto y Encelado. A continuación, una breve recopilación de datos extraídos de Internet.

Agua en Marte: Los Montes Centauri.

Los_Montes_CentauriEn el cráter de los Montes Centauro que se ven en la fotografía, se muestran los cambios que delatan la posibilidad de que en el período de tiempo considerado en la imagen haya fluido agua en estado líquido del interior del planeta rojo. Durante los seis años transcurridos entre estas dos fotos tomadas por la sonda Mars Global Surveyor algo ha ocurrido. Un nuevo depósito de sedimentos ha aparecido, indicando que hace poco tiempo e impulsado por la presión interior, un chorro de agua ha conseguido emerger y ha dejado una marca visible.

Líquido en el Satélite Europa.

Agua_en_satélite_europaLa superficie de la luna Europa es una cáscara de hielo colosal. Las líneas que se aprecian en la imagen  sugiere que se han producido grietas por las que se ha filtrado el agua líquida debajo, que después se hay vuelto a congelar creando de nuevo las grietas. Bajo la corteza podría ocultarse un inmenso océano de agua en estado líquido de más de 100 km. de profundidad, que se mantendría en ese estado por  las fuerzas de la marea creadas por la gravedad de Júpiter.

El Tempel 1

Tempel_1El Tempel 1 es un cometa atípico. La NASA, envió una sonda llamada Deep Impact (Impacto Profundo), con el objetivo de lanzar sobre él un proyectil para crear un cráter y así poder estudiar su interior. Los cometas son conglomerados de hielo y roca, más o menos densos, que al acercarse al sol pierden una parte de su material por sublimación. Transportan tanta agua, que podría ser el origen de los reservorios de éste elemento, que adorna nuestro sistema solar.

La Luna: Atención sobre Aitken.

Agua en la LunaEl polo sur de la luna cuenta con varios cráteres, como la depresión Aitken, permanentemente alejados de la luz solar (parte azul). Si en algún momento de la historia del cosmos cayó un cometa con agua en nuestro satélite natural, lo cual es muy probable, el agua habría desaparecido por completo, salvo que pudiese haber caído en zonas como éstas, en donde los rayos del sol nunca llegan. Las sondas han detectado rastros de hidrógeno (uno de los componentes del agua) en Aitken.

En el verano de 1944, en plena guerra mundial, las tropas alemanas de la wehrmacht irrumpieron en el palacio de Catalina la Grande y se llevaron uno de los tesoros artísticos más valiosos de la vieja Europa. La pista del botin, se perdió en la mitad de los bombardeos de la guerra y desde entonces, los países implicados y los “cazadores de tesoros” iniciaron una carrera por encontrar el Salón de Ambar.

La sala, que guardaba las reliquias que el rey de Prusia, Federico Guillermo I le había regalado al zar Pedro I el Grande en 1.716, recibía el nombre de Ambar, debido a que sus paredes estaban recubiertas de ámbar, una valiosa resina fósil del color de la miel.

Salon_de_AmbarComo todas las pesquisias llevadas a cabo por el gobierno ruso resultaron en vano, decidieron realizar una réplica idéntica del Salón de Ambar original, basándose en fotografías en blanco y negro. Los trabajos comenzaron en 1979 y finalizaron en 2003 y en el proceso de reconstrucción, se emplearon al menos seis toneladas de ambar. Hoy, el legendario Salón se encuentra en el Palacio de Catalina en la ciudad de San Petesburgo.

Fotos de la réplica del Salón de Ambar.

Cámara_de_Ambar  Salón_de_Ambar_2

Objetos encontrados del Salón de Ambar.

De la vasta cantidad de objetos sustraídos de la cámara, se encontraron solamente una cómoda y un mosaico florentino. Este último, fue recuperado un año después del saqueo, cuando el hijo de uno de los soldados alemanes de apellido Achtermann, se disponía a venderlo por cinco millones de marcos. La cómoda fue hallada por casualidad en el año 1997 en el museo berlinés de artes aplicadas. En cuanto al resto del botín, aun sigue siendo un misterio.

En busca del tesoro de la Cámara de Ambar.

El diputado alemán y alcalde de la localidad de Deutschneudorf, Heinz-Peter Haustein, es un gran aficionado a la arqueología y desde hace más de diez años está obsecionado con encontrar el tesoro de Ambar. Desde su lugar en el parlamento, consiguió hace muy poco tiempo, la autorización para realizar una gran excavación en las proximidades del pueblo que precide, en la frontera entre Alemania y la República Checa. Se cree que en ese lugar, los nazis habrían enterrado un gran tesoro a finales de la segunda guerra mundial. Los análisis realizados en el sitio a través de aparatos electromagnéticos, han confirmado que el metal hallado no es hierr, por lo que se espera que sea oro o tal vez plata.

La expresión “eslabón perdido” se refiere originalmente a los fósiles transicionales, cuando dichos estados intermedios aparentemente faltaban en el registro fósil o se desconocían. Hoy en día no es una expresión de uso científico, aunque sí abunda en los medios de comunicación, que suelen denominar “eslabón perdido” a casi cualquier nuevo fósil transicional que se descubre.

En busca del Eslabón Perdido.

Todo comenzó cuando Charles Darwin lanzó en el tapete científico la Teoría de la evolución de las especies en 1859. Darwin no habló de la evolución humana hasta mucho tiempo después, cuando publicó su libro La ascendencia del hombre, en 1871. Pero los seguidores de Darwin sí comenzaron a aplicar la teoría al ser humano. Thomas Huxley publicó en 1863 el libro Evidences as to Man’s place in Nature (Evidencias del lugar del hombre en la naturaleza), en el cual decía, tras hacer un estudio de anatomía comparada, que el lugar del hombre estaba en estrecha relación con los grandes monos, particularmente los africanos. Y de Huxley fue la idea de que el Homo sapiens había evolucionado a partir de un antepasado simiesco. Entonces los escépticos pidieron que, si el hombre había evolucionado de los monos, que les mostraran el eslabón perdido entre estos y el ser humano.

Uno de los grandes buscadores fue Eugène Dubois, que entre 1886 y 1895 descubrió restos que él mismo describía como “una especie intermedia entre los humanos y los monos”. Lo llamó Pithecanthropus erectus, que en griego significa mono erecto, hoy clasificado como Homo erectus.

El fraude del hombre de.

Piltdown es un pequeño pueblo de Sussex, Inglaterra. Un escenario humilde para uno de los fraudes más extraños de la historia de la ciencia. En una cantera cercana, un trabajador encontró un hueso que llevó a Charles Dawson, un abogado y arqueólogo aficionado. Se trataba de un fragmento de parietal humano, de color oscuro. Más tarde, el propio Dawson recogió en el mismo lugar otro fragmento mayor, perteneciente a un hueso frontal. Enseguida, Dawson puso en conocimiento de lo ocurrido a Arthur Smith Woodward, un eminente paleontólogo, quien inmediatamente comprendió el interés del hallazgo. En el verano de 1912 se llevaron a cabo nuevas exploraciones del terreno, asumiendo que los obreros, en el curso de sus trabajos, habían roto un cráneo y dispersado los pedazos. Entre Dawson y Smith Woodward encontraron otras partes del mismo cráneo además de restos de animales y algunas piedras talladas.

Hombre_de_Piltdown

El 18 de diciembre de 1912, Charles Dawson y Smith Woodward presentaron su descubrimiento a la Sociedad Geológica de Londres. Smith Woodward reconstruyó el cráneo como quien arma un rompecabezas en el que faltan varias piezas. Consideró que se trataba de una forma muy primitiva, “representante de la aurora de la Humanidad”, de alrededor de 500 mil años de antigüedad, y le dio el nombre de su descubridor, Eoanthropus dawsonii - Hombre de la Aurora de Dawson - La prensa inglesa recogió en primera plana la noticia: el Hombre de Piltdown era el eslabón perdido en el proceso evolutivo de la Humanidad.

Sir Arthur Keith, que era por entonces el principal experto en anatomía del Colegio de Cirujanos de Londres, consideró que el cráneo estaba mal reconstruido. Pensaba que su capacidad debía ser mayor de los 1.070 c. c. que se le habían asignado y que debía parecerse más a, como él mismo dijo, “un burgués de Londres”. Keith hizo su propia reconstrucción utilizando moldes de los fragmentos, obteniendo un volumen de 1.500 c. c.

En 1913, Dawson llevó al yacimiento al que sería con el tiempo un filósofo y paleontólogo célebre, el jesuita francés Pierre Teilhard de Chardin, quien estudiaba por entonces en el vecino seminario de Hastings. Ambos hallaron un canino que fue atribuido al fragmento de maxilar hallado anteriormente, y que reforzó los caracteres simiescos que se le atribuían. Posteriores exploraciones del yacimiento, en 1915, pusieron al descubierto fragmentos pertenecientes a los cráneos de otros dos individuos.

La mandíbula hallada parecía ser mucho más simiesca que el cráneo; los molares eran muy similares a los de un chimpancé. El paleontólogo francés Boule dijo lo evidente: era una “asociación paradójica”. El Hombre de Piltdown tenía un cerebro extrañamente moderno en un cuerpo muy primitivo.

Un dentista y arqueólogo aficionado de Clapham, Alvan T. Marston, descubridor del fósil de Swanscombe, se dedicó a estudiar a fondo los materiales hallados por Dawson y Smith Woodward, que estaban en el Museo Británico de Historia Natural. En 1936 llegó a la conclusión de que el canino de la mandíbula de Piltdown pertenecía a un mono. Se basó en la forma de la raíz: mientras la raíz del canino humano es derecha, la del Hombre de Piltdown era curva. Estudió también los caninos de los restos de Homo Erectus hallados en Choukoutien, China, y pudo ver que todos tenían las raíces rectas. Además la corona del canino de Piltdown estaba desviada hacia la mejilla, como ocurre en los monos antropoides. La abrasión excesiva del diente indicaba una dieta y una función propia de un mono. Marston consideró que se trataba de la mandíbula de un chimpancé.

En julio de 1936, Marston publicó en el British Dental Journal un artículo en el que afirmaba que aquella mandíbula era de un animal. Ese año reiteró su hipótesis en la Royal Society of Medicine y en el Journal of the Royal Anthropological Institute. Marston además llamó la atención sobre el color chocolate de la mandíbula de Piltdown, que atribuyó a que había sido tratada con una solución conservadora de bicromato, y que el color original de aquel hueso había sido gris.

Como consecuencia de estas indagaciones, otro científico tuvo la idea de efectuar un examen microscópico de la dentición de los restos de Piltdown. El estudio reveló la presencia de finas marcas de raspado, que sugerían la aplicación de un instrumento abrasivo. Además había una notable diferencia entre el contenido de flúor entre el cráneo y la mandíbula. La conclusión fue que la mandíbula era moderna y el cráneo mucho más antiguo.

Al perforar la mandíbula de Piltdown se vio que el color, que se había atribuido a la impregnación por hierro, era superficial, y originado en el bicromato potásico con que fue tratado artificialmente el hueso. En conclusión, la mandíbula era de un orangután y el canino había sido añadido posteriormente. La aplicación de hierro y bicromato había sido hecha para obtener el mismo color del cráneo. En 1953 se asumió oficialmente que el Hombre de Piltdown era un fraude magistral.

Entonces se planteó la pregunta obvia: ¿quién fue el autor? Los fundamentalistas cristianos afirmaron que se trató de una conspiración científica para hacer aceptable la idea de la evolución humana (estos grupos creen que la narración bíblica de la Creación debe ser interpretada literalmente). El renombrado científico y divulgador norteamericano Stephen Jay Gould puso el foco en Dawson y Teilhard de Chardin. Otros sospechosos son Arthur Smith Woodward, su adversario el zoólogo Martin A. C. Hinton y hasta Sir Arthur Conan Doyle, el autor de los relatos de Sherlock Holmes, que vivía en la zona y tuvo acceso a los restos. Probablemente la verdad no se sabrá nunca.

Gould se interna en una cuestión que a mí me resulta más interesante que las indagaciones de índole policial. Ya Boule y Hrdlicka habían hecho notar que había algo extraño con los restos. Hoy parece evidente que el cráneo y la mandíbula no corresponden al mismo individuo. Entonces ¿por qué tantos científicos eminentes aceptaron el hallazgo? ¿Por qué se demoró casi 40 años en reconocer lo obvio?

El primer motivo es simple chauvinismo: Adán era británico (hasta se levantó un monumento en el lugar donde fue hallado, financiado por suscripción popular). El fraude fue una especie de reaseguro paleontológico de la hegemonía mundial de Gran Bretaña. Ganó las primeras planas de los diarios en una época en la que los editorialistas estaban preocupados por el tremendo desafío económico, político y militar que planteaban el Imperio Alemán y los Estados Unidos; en una época en la que ya se atisbaban en el horizonte los nubarrones de la tormenta de sangre y fuego que fue la Primera Guerra Mundial. El Hombre de Piltdown también cumplió un papel muy destacado como guardián de la supremacía blanca, demostrando que el ser humano había aparecido en Europa en la misma época en que Asia y África estaban habitadas por formas humanoides de naturaleza bestial. “Igual que ahora”, era el corolario tácito, en la era dorada del colonialismo.

El segundo es menos superficial. La teoría de la evolución, cuyos coautores son Charles Darwin y Alfred Russell Wallace, vino a derribar al ser humano del pedestal que se había asignado a sí mismo como Rey de la Creación. Además, asestó el golpe de gracia al creacionismo, la doctrina de los sostenedores de la interpretación literal de los libros sagrados: en ellos nada se dice del ser humano surgiendo del fango primordial, luego de una evolución de eones, mediante un proceso de selección natural. Para la época de la muerte de Darwin (1882), la mayoría de las personas educadas aceptaban sus ideas (hasta el punto de deformarlas y adaptarlas al gusto del capitalismo más crudo como un legitimador de la desigualdad social bastante más eficiente que las creencias judeocristianas). La versión aggiornada del creacionismo aceptó la evolución, pero supuso que, cuando en la Tierra aparecieron formas simiescas más o menos adecuadas, Dios infundió el soplo vital dando la inteligencia a esas criaturas (el propio Wallace, en su ancianidad, sostenía esta teoría) en un abrir y cerrar de ojos geológico. El Hombre de Piltdown, con su cerebro moderno y su cuerpo aún primitivo, encajaba como anillo al dedo en esta interpretación.

Por desgracia para el orgullo humano, el Hombre de Piltdown era un fraude. Posteriores descubrimientos demostraron que en realidad sucedió lo contrario: los más antiguos cráneos de tamaño comparable a los de los humanos de hoy en día tienen unos pocos centenares de miles de años, mientras que nuestra característica fisiológica más notoria, la posición erguida al caminar, tiene al menos 5 millones de años de antigüedad.

Pau y el nuevo árbol evolutivo.

Una nueva especie de simio encontrada en España en el transcurso del año 2002, el Pierolapithecus catalaunicus, resulta ser el antepasado común más reciente de todos los grandes simios.

El 5 de diciembre de 2002 aparece por casualidad al reparar un camino en las obras de ampliación del vertedero de Can Mata, en Els Hostalets de Pierola (Barcelona, España), un cráneo y una decena de dientes de un antropoide macho de entre 30 y 35 kg. de peso de hace entre 12 y 13 millones de años que había sido devorado por carroñeros. La gran importancia del hallazgo reside en que corresponde a una franja cronológica de la que apenas existen fósiles y que es cuando debió existir el antepasado común de los grandes antropoides actuales.

Pau_Eslabon_PErdidoEl 19 de noviembre de 2004 se publican los resultados del estudio, realizado por el Institut de Paleontologia Miquel Crusafont en Sabadell, de los fósiles recuperados en el yacimiento de Barranc de Can Vila 1 (Hostalets de Pierola, Barcelona) desde el 5 de diciembre de 2002. Se nombra un nuevo género y especie, Pierolapithecus catalaunicus (es decir, el mono de Pierola catalán), aunque el espécimen recuperado, correspondiente a un macho de 35 kilográmos y entre 1 y 1,20 metros de altura, lleva el apodo de Pau. Los científicos consideran que este antropomorfo, datado entre 12,5 y 13 millones de años, es posiblemente un ancestro común de los grandes simios actuales, incluyendo a los humanos.

La aparición de nuevos yacimientos y restos de simios han llevado a la constitución del proyecto SOMHI (Searching for the Origins of Modern Hominoides Initiative, es decir, la Inicitiva para la Investigación de los Orígenes de los Homínidos Modernos)

Fuentes:

Pierolapithecus catalaunicus
El Falso eslabón Perdido
Pau: El eslabón perdido hallado en España

Torre_BabelLa Torre de Babel es una construcción mítica mencionada en la Biblia. Según se narra en el capítulo 11 del Génesis, los hombres pretendían, con la construcción de esta torre, alcanzar el Cielo.

Yahveh, para evitar el éxito de la empresa (que se oponía a su propósito de que la humanidad se extendiera por toda la superficie de la Tierra, se multiplicara en ella y la sojuzgara), hizo que los constructores comenzasen a hablar diferentes lenguas, luego de lo cual reinó la confusión y se dispersaron.

Expediciones: En busca de la Torre de Babel.

Durante cuatro siglos arqueólogos occidentales intentaron ubicar esta famosa construcción en la zona del actual Iraq. Entre otros sitios, fue buscada en Akar Quf (al oeste de Bagdad), donde antaño existió Dur Karigalzu (las ruinas retorcidas de cuyo zigurat, identificado por algunos viajeros con la Torre de Babel, todavía desafía a los vientos que la han modelado); y en Birs Nimrud, donde se encuentran las ruinas de la antigua Borsippa, situada cerca de los restos de la antigua Babilonia, hacia el suroeste.

En 1913, el arqueólogo Robert Koldewey encontró una estructura en la ciudad de Babilonia que él identificó como la torre de Babel. Esta torre habría sido destruida y reconstruida en numerosas ocasiones, debido al cambiante destino de la zona. La destruyeron los asirios y también los arameos. Y fue reconstruida en varias oportunidades por los príncipes caldeos, entre ellos Nabopolasar (625-605 a. C.). Se estima que la construcción más antigua de la Etemenanki, «Casa del Fundamento del Cielo y de la Tierra» se construyó durante el III milenio antes de Cristo.

La base de esta torre habría sido un cuadrado de 92 m de lado, y su altura original habría sido aumentada en tiempos de Nabopolasar y Nabucodonosor II (605-592 a. C.), para hacerla una digna exponente de su poderío y grandeza. Cálculos basados en otras excavaciones arqueológicas determinaron que esta torre escalonada pudo haber tenido entre 60 y 90 m de altura.

Se conserva una muy interesante y detallada descripción de este zikkurratu (zigurat) en los escritos de Heródoto, llamado el “Padre de la Historia”, quien visitó Babilonia.

El mapa de Piri Reis es una carta náutica elaborada por un almirante otomano llamado Piri Reis en 1513 y publicada en 1523 como parte de su obra El libro de las materias marinas.

Mapa_Piri_reisPiri Reis dibujó estos mapas en el mismo siglo en el que Colón descubrió América y segun él mismo explica basó sus dibujos en otros mapas de 1500 años de antiguedad, de la era de Alejandro. Estos sucesos inducen a creer que en realidad, Colón pudo haber navegado siguiendo el curso que dictaban las cartas del otomano. Y de ésta forma “descubrir” el nuevo continente.

Pero la casualidad no termina allí. El mapa de Piri Reis, contiene, además de América, un detalle completo de la Antártida, que segun datos históricos fue descubierta en el año 1818. Según los cartógrafos expertos, solo es posible crear un mapa así con imágenes satelitales.

Esta extraña situacion ha despertado gran interés como enigma y se le suele considerar un oopart. El original se conserva en el Museo Topkapi Sarayi de Estambul pero no suele estar expuesto al público.

tierra_hueca_Foto_SatelitalA principio de los años ’70 las fotografías que la (ESSA); Administración de Servicios de Ciencia del Medio Ambiente, le proporcionara a los medios de comunicación, revolucionarían la opinión pública, generando controversias en torno a los OVNIS y otros misterios aun no resueltos. Eran fotografías del Polo Norte tomadas por el satélite ESSA-7 el 23 de noviembre de 1968. Una de las fotografías mostraba el Polo Norte cubierto por la acostumbrada capa de nubes; la otra, mostraba la misma zona sin nubes revelando un inmenso y misterioso agujero.

Durante mucho tiempo, muchos ufólogos habían creído que la tierra era hueca, y que el caso OVNI, se podría enmarcar en ésta hipótesis, aludiendo que existe una civilización superior en las profundidades del globo terráqueo.

En 1970, gracias al apoyo de una fotografía en la que aparecía el enorme agujero del Polo Norte, el editor y ufólogo de la revista Flying Saucers, Ray Palmer, pudo por fin asegurar que ésta raza subterránea existía y probablemente se podía llegar hasta ella a través de los agujeros de los polos Norte y Sur.

Richard_E_ByrdCabe destacar que desde 1928 y durante varios años, El almirante Richard E. Byrd, explorador polar, aviador y marino de la armada de EE.UU fue protagonista principal del relevamiento aéreo y terrestre de la Antártida. Algunos años después de su retiro, saldría a la luz un supuesto diario secreto en el que Byrd relataba una aventura, que tuvo lugar durante el año 1934. El impactante descubrimiento de una hendidura en el polo sur, en donde se extiende un maravilloso valle rodeado de vegetación abundante y animales prehistóricos. Lo que se sabe con seguridad es que durante éste año, el aviador sobrevivió desde Marzo a Agosto en medio del hielo del invierno antártico, a casi 200 km. de la base más cercana y con temperaturas que superaban los cincuenta grados bajo cero. [Leer el diario secreto de Byrd].

Las famosas expediciones de Byrd entraron por vez primera en la controversia de la Tierra hueca cuando varios artículos y libros -especialmente Worlds beyond the Poles (Mundos más allá de los Polos), de Amadeo Giannini- pretendieron que Byrd había en realidad volado no por encima del Polo, sino hacia dentro de los grandes agujeros que llevan al interior de la Tierra. Ray Palmer, basándose principalmente en el libro de Giannini, introdujo esta teoría en el número de diciembre de 1959 de su revista y, a raíz de ello, mantuvo una voluminosa correspondencia al respecto.

Según Giannini y Palmer, el vicealmirante Byrd anunció en febrero de 1947, antes de un supuesto viaje de 2.750 km. a través del Polo Norte: “Me gustaría ver la tierra más allá del Polo. Esa área más allá del Polo es el centro del Gran Enigma.” Giannini y Palmer decían también que, durante su supuesto vuelo sobre el Polo Norte en 1947, el vicealmirante Byrd comunicó por radio que veía debajo de él, no nieve, sino áreas de tierra con montañas, bosques, vegetación, lagos y ríos y, entre la maleza, un extraño animal que parecía un mamut. También, siempre según Giannini y Palmer, en enero de 1956, después de dirigir otra expedición a la Antártida, el vicealmirante Byrd había manifestado que su expedición había explorado 3.700 km. más allá del Polo Sur y, además, justo antes de su muerte, Byrd había dicho de la tierra más allá del Polo que era “un continente encantado en el cielo, tierra de misterio permanente”. Esa tierra, según otras teorías, era la legendaria Ciudad del Arco Iris, cuna de una fabulosa civilización perdida.

Las teorías científicas sobre la tierra hueca.

Leonard Euler, un genio matemático del siglo XVIII dedujo que la Tierra era hueca, que contenía un sol central y que estaba habitada; y el doctor Edmund Halley, descubridor del cometa Halley y astrónomo real de Inglaterra en el siglo XVIII, también creía que la Tierra era hueca y albergaba en su interior tres plantas. Ninguna de estas teorías estaba sustentada científicamente, pero alternaban con varias obras de ficción sobre el mismo tema, las más importantes de las cuales eran, “Las Aventuras de Arthur Gordon Pym”, de Edgar Allan Poe (1833), y “el Viaje al centro de la Tierra” de Julio Verne (1864).

Muchas novelas de ficción han mantenido vivo el espíritu de que la tierra es hueca y alberga en su interior algún tipo de civilización superior. Es el caso de “Tarzán en las entrañas de la Tierra (1929)”, escrito por Edgar Rice Burroughs o “La sombra más allá del tiempo (1936)” de H.P. Lovecraft. Sin embargo, no había evidencias científicas o pruebas concretas de que realmente la tierra fuera hueca.

Después de que Ray Palmer publicara su controvertida teoría en 1970, los ufólogos y creyentes en la Tierra hueca quedaron a la expectativa. Pero la teoría de Palmer carecía de argumentos convincentes y su mayor prueba venía dada por las fotografías del polo tomadas por la ESSA. Y por las controvertidas expediciones del Almirante Byrd.

El diario Secreto del Almirante Richard E. Byrd.

EL supuesto diario secreto de Byrd, comienza así:

Debo escribir este diario a escondidas y en absoluto secreto. Se refiere a mi vuelo Ártico del 19 de febrero del año 1947. Vendrá un tiempo en el que la racionalidad de los hombres deberá disolverse en la nada y entonces se deberá aceptar la inevitable verdad. Yo no tengo la libertad de divulgar la documentación que sigue, quizás nunca verá la luz, pero debo, de cualquier forma, hacer mi deber y relatarla aquí con la esperanza de que un día todos puedan leerla, en un mundo en el que el egoísmo y la avidez de ciertos hombres ya no podrán suprimir la Verdad… [Leer el diario completo de Byrd]

El enigma de la foto satelital del Polo Norte resuelto.

La fotografía es un mosaico de imágenes de televisión tomadas por el satélite durante 24 horas, que muestran la Tierra desde diversos ángulos. Las imágenes fueron procesadas por una computadora y unidas de modo que formasen una vista total de la Tierra como si el observador se hallase en un punto directamente encima del Polo. Durante esas 24 horas, todos los puntos en las latitudes ecuatoriales y medias recibieron luz solar durante algún periodo de tiempo, y aparecen iluminados en la fotografía compuesta. Pero las regiones cercanas al Polo estaban en ese momento sumidas en la oscuridad permanente del invierno ártico. Por ello hay un área no iluminada en el centro de la foto.

¿Cómo Sabemos que la Tierra es Sólida?

Que la Tierra es sólida no es difícil de demostrar: las últimas medidas de la constante gravitacional G daban un peso para nuestro planeta de 5.972×1021 toneladas métricas; Dado que la densidad media de las rocas de la corteza es de 2.9 gr/cc3 y nunca pasan de 3.3 gr/cm3 es difícil imaginar de dónde sale la masa que falta si la Tierra está compuesta de tan solo una fina corteza. Pero no sólo podemos deducir que la Tierra es sólida a partir de su masa: la sísmica nos ha mostrado que además está compuesta de capas distintas y nos ha dicho a qué profundidad está cada una de ellas.

Fuentes; Fotos y otros enlaces relacionados con el tema: La Tierra Hueca:

Nunca es tarde para dejar de asombrarse de lo que ocurre a nuestro alrededor. Es por ese motivo, seguramente, que con frecuencia se organizan expediciones a lo largo y ancho del planeta en busca de explicaciones a los fenómenos que en ocaciones no podemos explicar con facilidad y en algunos casos, no podemos explicar nunca. En ésta oportunidad, un recorrido por las islas vírgenes Africanas cercanas a Nueva Guinéa y namibia… Antes de eso: Una breve muestra de fotos de precedentes americanos…

Pterodáctilos durante la guerra de secesión norteamericana.

Estas fotos fueron realizadas durante la guerra de secesión norteamericana. En ellas se ve a un grupo de soldados junto a un gran animal abatido. La criatura tiene grandes alas y una típica cabeza de pterosaurio con pico y protuberancia en la cabeza que se prolonga hacia la parte posterior.

Pterodáctilos en la actualidad

pterosaurio en la actualidad

Apariciones de Pterodáctilos en las islas de Nueva Guinea.

Las expediciones llevadas a cabo a las Islas de Nueva Guinea, dieron como resultado una gran recopilación de historias y testimonios sobre éste misterio. La aparición de bestias voladoras cuya envergadura alar rondaría entre los seis y diez metros. Una criatura sin plumas y con uns alas negras y coriáceas. Cuando se les mostró a los nativos algunas fotos de aves extinguidas y contemporáneas, ellos, reconocieron en las imágenes de pterodáctilos a su bestia desconocida.

Una de las explicaciones en relación a los avistamientos de “supuestos” pterodáctilos en la actualidad es que se trataría de alguna especie de murciélago poco común. Pero la teoría más aceptada, entre los que investigan una serie de apariciones de aves extrañas en las regiones africanas de Nueva Guinéa, sería la del quiróptero llamado cabeza de martillo, cuyo aspecto es el que más se adapta a la de las apariciones

Sin embargo, los detractores de éstas respuestas, explican que los murciélagos no tienen largas colas como la que describen los lugareños de Namibia y Nueva Guinéa. Que afirman haber visto éstas aves de mostruoso tamaño surcando el cielo.

cigueña picozapatoLa cigueña de cabeza de ballena, también conocida como picozapato, es otro posible candidato para explicar esa bestia voladora, al menos en Africa. Su gran envergadura, algo por encima de los dos metros y medio, y especialmente la forma de su cabeza, que le confiere un aspecto bastante extraño, hacen de éste animal un buen candidato para responder el misterio, si no se tiene en cuenta que los testigos siempre destacan la ausencia de plumas y las alas membranosas de aspecto coriáceo. Algo muy alejado al aspecto de un ave.

EL Kongamato africano.

Kongamato

En la zona pantanosa de Jiundu, e el noroeste de Zambia, la bestia con aspecto de gran lagarto y con alas de piel se llama Kongamato (dibujo superior), y hay numerosas historias sobre sus apariciones. Exploradores de la mitad del siglo XX como Frank H. Melland o James Stany recogieron varias de ellas. Este último exploró personalmente la zona y registró testimonios como el de un pescador que aseguró haberse encontrado con el animal que habría llegado a inmovilizar su piragua. Cuando Stany le preguntó porque no estaba seguro de que no había sido, por ejemplo, un hipopótamo, el nativo le contestó: Porque se alejó de las aguas volando”

Tambien en el monte Kenia han sido vistas criaturas con características similares a las de un Pterodáctilo, aunque en éste caso con la particularidad de tener una larga cola, lo cual recuerda más al rhamphorhynchus y a su posible pariente vivo, el Ropen de Nueva Guinéa.

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El DoradoEl Dorado era un lugar mítico en América. Se suponía que tenía grandes reservas de oro y los conquistadores españoles lo buscaron con gran empeño, atraídos por la idea de un lugar con calles pavimentadas de oro, en donde el preciado metal era algo tan común que se despreciaba. Muchos de ellos murieron en el intento por descubrir la ciudad, ya que las largas expediciones transcurrían por la selva y a la dureza del terreno había que unir la falta de provisiones.

Se cree que la leyenda de El Dorado fue difundida por el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada, que al conocer un relato de la tradición de los aborígenes chibcha, confundió parte del relato con una ciudad oculta llena de riquezas.

Estos aborígenes realizaban un rito, por el cual cubrían a su cacique de piedras preciosas y luego él se sumergía en las aguas del lago. Sobre el lago aparecía una mancha amarilla (del oro y las piedras preciosas), luego los indios arrojaban oro al fondo de la laguna. Este bien podría haber sido un rito iniciático, de coronación, o bien una ofrenda anual al Dios Sol.

Este ritual, conocido como rito del hombre de oro, podría haber sido el origen de la leyenda de El Dorado entre los conquistadores.

Algunas Expediciones en busca de El Dorado.

Desde el año 1530, momento en que se creara el mito de semejante lugar, se han realizado numerosas expediciones a través de la majestuosa vegetación del Amazonas para encontrar la maravillosa ciudad inca de Paititi.

Tal es así que Francisco de Orellana y Gonzalo Pizarro partieron de Quito en 1541 hacia el Amazonas en una de las más fatídicas y famosas expediciones para encontrar El Dorado.

Recientemente (2002), una investigación a la selva amazónica del Perú encabezada por el polaco-italiano Jacek Palkiewicz dió a conocer el lugar exácto donde se supone está localizada la mítica ciudad dorada. Los resultados de dicha expedición se pueden leer en el siguiente vínculo : Exploradores internacionales encuentran el Dorado.

Más información sobre El Dorado: