Ideas sobre los takiones
Publicado por Manlio E. Wydler en Ciencia, Futuro, Matemáticas, artículos
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Los takiones, escurridizos constituyentes de las cuerdas, podrían moverse como el frente de una onda, pulsando una parte de la misma a una velocidad algo menor de la luz y otra parte a mayor velocidad de la luz – en otras dimensiones- , adelantando y retrocediendo en el tiempo, manteniendo perennemente su integridad. Serían estos finalmente los constituyentes básicos de las cuerdas, de las membranas y de los gravitones y finalmente de todo lo que existe entre las singularidades que origina y fenecen a cada uno de los Universos infinitos.
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Los experimentos realizados por destellos hiperlumínicos, han demostrado salir de la caja de investigación antes de haber entrado. Lo que parece ser una negación de la causa-efecto que en sentido lato no es tal, porque estos haces hiperlumínicos no salen si inmediatamente a posteriori no se los hace entrar. Al viajar en parte más rápido que la luz, retroceden en el tiempo, se efectúa una distorsión temporal y que se expresa viéndolos salir antes de entrar. Si no los hacemos entrar no salen antes. Lo que demuestra algo más, que este sería el primer experimento que demostraría que adivinar el futuro es totalmente posible. El experimentador verá la luz, antes de hacer más experiencias, sino la ve sabe positivamente, que algo sucedió para que esto no pasara. Cuando el Dr. Michio Kaku (Ciencia de lo Imposible) se entere, seguramente, se alegrará, algo hasta ahora imposible, ha sucedido y mucho antes de lo pensado.
La masa de los takiones sería cero, para algunos autores o directamente negativa para otros. Su velocidad sería enorme, con tendencia a infinita. De ser esto posible, tal vez un solo takión constituiría todo lo que existe. Le sobraría tiempo para estar en todos lados y en todos los Universos.
La gran dificultad de probar la existencia, características y demás particularidades de la nueva “fauna” de la física cuántica, estriba en la actual imposibilidad de crear métodos y herramientas aptas para investigar palmariamente elementos tan enormemente pequeños y primordiales.
Parecía que el colisionador europeo nos acercaría algo a estas fronteras, pero casi inexplicables roturas lo han paralizado.
Recién cuando la humanidad empiece a probar naves de impulso gravitacional, podremos inferir estas “cosas” de un modo más directo.
La naturaleza se muestra muy celosa en mostrar sus últimas intimidades y hasta nos cambia las reglas de juego con dudas y certezas casi paradojales.








Durante años, los universos paralelos fueron exclusividad de cientos de películas de ciencia ficción y libros de fantasía. Un escritor de Ciencia Ficción habría escrito varios años atrás que en un universo paralelo Elvis Presley podría estar vivo o en otro el Imperio Romano todavía podría existir. En ese momento los científicos tildaron de pseudo-científica dicha apreciación, sin embargo ahora parece que la especulación no era lo suficientemente absurda. Los Universos paralelos existen realmente y son mucho más extraños de lo que cualquier escritor de ciencia ficción pudo haber imaginado.
En éste contexto, podríamos preguntarnos que puede llegar a suceder cuando dos de éstas burbujas se tocan. Burt Ovrut de la Universidad de Pennsylvania y Paul Steinhardt, de Princeton, creen que éste fenómeno ya ha sucedido y el resultado fue que al golpearse muy fuerte se dió origen a un nuevo Universo, precisamente, el nuestro. Esta idea ha conmocionado a la comunidad científica, ya que si ésto es cierto, la aceptada teoría del Big Bang dejaría de ser la teoría que explica el principio de “Todo” lo conocido. Es muy posible que el Big Bang no sea realmente el principio de todo, después de todo. Para ésta teoría nueva, el tiempo y el espacio existien desde siempre y un Big Bang puede ocurrir en cualquier momento, todo el tiempo.