Desapariciones misteriosas y puertas dimensionales

Desapariciones Misteriosas

Muchas pueden ser las causas por las cuales hay cientos de personas que desaparecen a diario… Algunas desapariciones, las más inexplicables, nos suelen poner los pelos de punta por el misterio sin resolver en sí mismo.

Desapariciones Misteriosas

A veces la gente extraviada, no se encuentra nunca, y es ahí cuando el misterio se hace más grande, a veces dando pie a teorías plausibles, y otras veces se les da una razón paranormal, e incluso a veces absurda. Desde asesinatos, secuestros, abducciones extraterrestres, viajes en el tiempo o a otras dimensiones.

Una puerta dimensional nos hará pasar posiblemente a un worm (agujero de gusano), y de allí se podría llegar a un planeta a miles de años luz,… Hay otras puertas paralelas donde se pasa supuestamente, a un universo paralelo donde hay otro planeta Tierra, tratándose entonces de un juego con el tiempo tal vez.

Se dice que existen dos tipos de portales dimensionales: los naturales (que existen por sí solos en nuestro planeta , de forma natural) y los artificiales, que son o han sido construidos por el hombre o por seres inteligentes como extraterrestres, pero que a veces no son estables, aunque se encuentran a disposición, permitiendo ir y regresar a otras dimensiones. Los naturales, se dice que sólo nos llevan a otra dimensión, pero no nos permiten regresar. ¿Fantasía?… ¿O existe algo de realidad en todo este misterio? Continuar leyendo “Desapariciones misteriosas y puertas dimensionales”

La misteriosa desaparición de La colonia Roanoke

colonia desaparecida

Es relativamente difícil perderse sin dejar rastro, por lo menos en la actualidad. No obstante, la historia cuenta con una serie de ejemplos de personas (y grupos) que aparentemente lograron esfumarse.

colonia desaparecida

Muchas de estas historias resultan inspiradoras para la ciencia ficción y dan lugar a teorías paranormales, incluyendo desde fantasmas hasta monstruos marinos, pero, aunque las respuestas están lejos de ser triviales, no las tenemos (aún).

La colonia Roanoke

A finales del siglo XVI más de 100 colonizadores aparentemente desaparecieron de la isla de Roanoke, parte de lo que hoy es Carolina del Norte. Los colonizadores habían llegado en 1587 bajo la dirección del inglés John White, un amigo de Sir Walter Raleigh, y formaban parte del segundo (aunque algunos dicen que el tercer) intento de asentarse en la zona. Durante los primeros días de la colonia parecía reinar la alegría (la hija de White dio a luz al primer hijo inglés nacido en el Nuevo Mundo aproximadamente un mes después de haber llegado) y el dolor, al deteriorarse las relaciones con los nativos americanos. Cuando las cosas empezaron a ponerse muy mal, no mucho tiempo después de que la colonia se iniciara, White fue persuadido para regresar a Inglaterra para conseguir refuerzos y suministros.

Por desgracia, las tormentas y una guerra con España retrasaron el regreso de White hasta tres años después de haberse ido. A su regreso a la isla de Roanoke, no encontró rastro alguno de su familia o de los demás colonizadores. Las únicas pistas sobre su paradero parecían ser las letras “CRO”, grabadas en un árbol, y la palabra “Croatoan” que estaba grabada en el poste de una valla. White había dejado instrucciones diciendo que si los colonizadores se mudaban, debían dejar un signo grabado del lugar al que iban y, si estaban en peligro, debían añadir una cruz. White no encontró una cruz, pero sí halló un gran desorden de pertenencias rotas y estropeadas. Se cree que los colonizadores se habían ido a vivir con la amigable tribu Croatoan, pero el mal tiempo y otros contratiempos le impidieron ir a la isla donde vivía la tribu (hoy llamada Hatteras Island) para comprobarlo. White nunca logró ponerse en contacto con los colonizadores y nada más se supo de ellos.

En la actualidad, algunas personas creen que los colonizadores se integraron en las tribus locales, pero la teoría aún no fue demostrada. En las excavaciones arqueológicas en Hatteras Island se descubrieron artefactos europeos de finales del siglo XVI, pero eso no prueba que los colonizadores se trasladaran ahí, ya que los artículos podrían haber sido adquiridos por medio del comercio o por el saqueo. Investigaciones más recientes apuntan a un sitio llamado Merry Hill en Albemarle Sound. En agosto, los arqueólogos explicaron que la concentración y fechas de objetos europeos encontrados en el lugar terminaron por convencerlos de que al menos algunos de los colonizadores “perdidos” de Roanoke llegaron allí, pero probablemente fueron menos de una docena.

¿Dónde está el resto? Se dice que el jefe Powhattan le dijo al capitán John Smith, líder de la colonia de Jamestown, que había masacrado a los colonizadores porque estaban viviendo con una tribu que él consideraba hostil, pero los historiadores tienen sus dudas al respecto. También es posible que algunos o todos los colonizadores hubieran escapado en una de las pequeñas embarcaciones que White dejó y perecieran en el mar (tal vez en un intento de regresar a su patria o de encontrar una nueva).

Insolita desaparición de 13 aviones en radares europeos

Datos importantes de 13 aviones en vuelo desaparecieron repentinamente de los radares de controladores aéreos en Austria durante unos 25 minutos. Según un inspector de seguridad aérea austriaco, se trata de un hecho “sin precedentes”.

13 aviones desaparecidos

La información de los vuelos desapareció de las pantallas de los controladores aéreos en Austria el 5 de junio y 10 de junio durante 25 minutos en cada una de las ocasiones, señaló Marcus Pohanka, del servicio de control de seguridad del espacio aéreo austriaco Austro Control, según cita la agencia AP.

Pohanka explicó que en ambos casos se desvanecieron repentinamente los datos sobre la ubicación y la identidad de las 13 aeronaves. El empleado de Austro Control calificó lo sucedido como un incidente “sin precedentes”.

Sin embargo Austria no fue el único país que se vio afectado por este extraño ‘apagón’: otros países vecinos también percibieron un mal funcionamiento en sus radares. El diario austríaco ‘Kurier’ señaló que controladores aéreos de Múnich y Karlsruhe (Alemania) y Praga (República Checa) afirmaron haber experimentado problemas similares con sus radares. Un experto en aviación, citado por el rotativo, sugirió que la misteriosa desaparición podría deberse a problemas de interferencias.

Aunque Pohanka rechazó revelar a qué compañías aéreas pertenecían los aviones, sí dio a entender que algunos volaban a gran altura y en ellos viajaban pasajeros. Asimismo, subrayó que ninguna de las aeronaves se encontró en peligro en ningún momento, dado que los controladores aéreos establecieron contacto con los pilotos de esas aeronaves de inmediato.

Se espera que la Agencia Europea de Seguridad Aérea abra una investigación para tratar de esclarecer lo sucedido.

El misterio de los Celulares del vuelo 370 de Malaysia Airlines

Un vuelo regular 370 de la empresa Malaysia Airlines, que unía Kuala Lumpur con Pekín desapareció misteriosamente el sábado 8 de Marzo con 239 personas a bordo. Todas las hipótesis apuntan a un accidente y durante los días posteriores a la tragica desaparición, algunos intuían que se trataba de un atentado. Con mucha espectativa se llevan adelante los rastrillajes, pero hasta el momento han sido negativos y no hay una sola señal que indique la localización de la aeronave, los pasajeros o la tripulación.

El misterio del vuelo 370 de Malaysia Airlines

Durante la última conexión con la Fuerza Aérea malasia, los radares detectaron que no seguía su ruta hacia Pekín, sino que había emprendido la dirección contraria.

Tras cinco días de búsqueda, los familiares ansían noticias sobre la suerte de sus allegados mientras que las autoridades amplían el radio de exploración.

El enigma de los teléfonos celulares del los pasajeros del vuelo 370

Curiosamente, varios de los familiares de los pasajeros han llamado a los celulares de los desaparecidos descubriendo que tienen tono de llamada, aunque nadie contesta! Continuar leyendo “El misterio de los Celulares del vuelo 370 de Malaysia Airlines”

La extraña desaparición de James Worson

El 03 de septiembre 1873 James Burne Worson, un hombre de Warwickshire, Inglaterra, literalmente, desapareció en el aire, sin dejar rastro en cuanto a cómo sucedió, o dónde iba. O al menos eso dice la leyenda.


James Worson había aceptado un desafío para correr en tiempo récord desde el pueblo de Leamington hasta el pueblo de Coventry, un trayecto de 32 kilómetros. Había estado presumiendo su condición física y su habilidad de correr, por lo que se le pidió que lo probara, así que con un buen espíritu deportista se propuso a hacer exactamente eso.

Dos amigos, Hammerson Burns y Barham Wise lo siguieron de cerca en un vehículo jalado por un caballo. Burns llevó consigo su cámara. Worson nunca se apartó de su vista, y volteaba continuamente para compartir algunas amistosas palabras.

Worson logró los primeros kilómetros, con alegría, riendo y llevando a cabo una animada conversación con sus rivales, cuando inesperadamente, el equilibrio dio paso y tropezó, cayendo hacia el suelo con apenas el tiempo para un corto y penetrante grito. Wise diría después, “Fue el sonido más espantoso que cualquiera de nosotros alguna vez ha escuchado.” Pero mientras caía Worson hacía adelante con tan terrible grito, en lugar de caer al suelo como parecía que estaba por hacerlo, de desvaneció completamente a media caída, incluso antes de tocar el suelo.

Wise tomó fotos del suelo, y este parecía relatar la misma historia, las pisadas de Worson que se encontraban en la suciedad del suelo, parecían tambalear y desaparecían. Se organizo una búsqueda y se llevó a cabo una investigación ya que se sospecho que Burns y Wise lo habían asesinado, pero la investigación no encontró nada para respaldar la acusación. Los perros de búsqueda utilizados se mostraron renuentes a acercarse al punto donde Worson desapareció. Jamás se volvió a escuchar o a saber de el. Continuar leyendo “La extraña desaparición de James Worson”

La misteriosa desaparición de Oliver Thomas.

El 24 de diciembre de 1909 la familia Thomas se preparaba para disfrutar un año más de una entrañable celebración. Durante todo el día los miembros de esta familia de granjeros del pequeño pueblo de Brecon, situado en Gales (Reino Unido), habían estado preparando la gran fiesta que, como cada año, reuniría a la familia y a varios amigos y vecinos. Todo parecía ideal para disfrutar de una noche de alegría en la que el espíritu de la Navidad lo impregnaba todo. Incluso el clima parecía querer unirse a la celebración, pues acababa de nevar y el campo estaba cubierto con una capa de nieve que convertía el paisaje en una postal. Al comenzar la cena todo era perfecto.

La desaparición de Oliver Thomas

El guiso de la señora Thomas impregnaba el ambiente con un olor apetitoso, demostrando una vez más que era una excelente cocinera. Los niños jugaban y esperaban el momento de los regalos y los mayores conversaban animadamente. Nada hacía presagiar que algo acechaba a aquella gente, que el misterio se iba a materializar de forma trágica rompiendo para siempre la familia.

Gritos de socorro

La velada fue avanzando en medio de una conversación agradable. El cabeza de familia, Owen Thomas, era un excelente anfitrión, como había demostrado en anteriores ocasiones, y de su hospitalidad disfrutaban esa noche el comisario del pueblo, el veterinario y el pastor de una localidad vecina, todos acompañados de sus familias. En total eran quince personas. La fiesta avanzaba y la señora Thomas se percató de que se estaba acabando el agua. No había problema, a apenas unos metros de distancia de la casa tenían un pozo y solo había que ir con un cubo a sacar un poco de agua. Como los mayores estaban en medio de una agradable charla, decidió pedir a su hijo Oliver que saliese un momento a buscar agua al pozo. Una decisión que la pobre mujer lamentaría toda su vida. Oliver tenía once años, había ido en multitud de ocasiones a por agua al pozo y no le importaba demasiado dejar durante unos instantes el cálido ambiente que proporcionaba el hogar encendido. Afuera hacía frío, pero había acabado de nevar y se veían ya las primeras estrellas. El niño se calzó unas pesadas botas y, protegido con una bufanda que amorosamente le había colocado su madre, salió resuelto con un balde en la mano. Solo habían pasado unos instantes –después dirían los que se quedaron en la casa que apenas fueron diez segundos– cuando todos se estremecieron al oír un alarido del pequeño. Fue un grito penetrante, más que nada de sorpresa, que inmediatamente después fue seguido por llamadas de auxilio. Continuar leyendo “La misteriosa desaparición de Oliver Thomas.”

Una nueva desaparición misteriosa en el triángulo de Los Roques

El aclamado diseñador de moda Vittorio Missoni y otras cinco personas desaparecieron a bordo de una aeronave bimotor BN-2 cuando sobrevolaba la cadena de Los Roques en las proximidades de Venezuela el pasado 4 de enero. El vuelo, con destino a Caracas había volado sólo unos 11 kilómetros cuando se desvaneció en el aire.

La maldicion de Los Roques

Después de una búsqueda exhaustiva que duró varios días no se pudieron encontrar ni escombros ni desechos de la aeronave.

El misterio se profundizó cuando el único elemento encontrado que no pertenecía a ninguno de los pasajeros del vuelo de Missoni, sino a un turista italiano que habría volado con un destino diferente al del avión desaparecido.

La revista Vogue, por su parte, comunicó hace un par de semanas que dos sacos de Missoni se habían encontraron en la isla de Bonaire, en las Antillas Holandesas.

Durante los últimos 10 años, inexplicables desapariciones de barcos y aviones se han reportado en la misma ubicación geográfica, conformada por una cadena de 350 islas, entre Caracas y Los Roques. Los cayos e islotes cubren un área de aproximadamente 40 kilómetros.

Esta zona, denominada “la maldición de Los Roques“, no está lejos del célebre “Triángulo de las Bermudas” – El famoso triángulo de la muerte localizado entre las Bermudas, Florida y Puerto Rico en donde cientos de barcos y aviones llevan desaparecidos varias décadas.

El misterio del Triángulo de Bennington

En la localidad de Vermont, cerca del monte Glastonbury, se encuentra el Triángulo de Bennington. Una zona boscosa en donde se sucedieron una serie de desapariciones misteriosas. En la mayoría de los casos no se encontraron cuerpos u otro indicio que permitiera averiguar que les había ocurrido. Las víctimas eran personas de diferentes edades y de ambos sexos y todas ellas se esfumaron en un plazo de cinco años desde 1.945 hasta 1.950.

Todas las desapariciones ocurrieron en el último trimestre del año, entre los meses de octubre, noviembre y diciembre, pero aparte de esto poco más se pudo saber para conocer la naturaleza de los hechos.

La primera desaparición ocurrida en el Triángulo de Bennington se remonta a 1.945, un hombre llamado Henry MacDovell, se había escapado de un manicomio en el que estaba recluido por ser el autor de la muerte de otro hombre y desapareció sin dejar rastro en ese lugar. Aunque no resulta extraño que un prófugo de la justicia “desaparezca” sin dejar rastro, este suceso es ha menudo citado como la primera de una serie de extrañas desapariciones en aquel enigmático lugar.

El 12 de Noviembre del mismo año, un hombre llamado Middie Rivers que trabajaba como guía de montaña desapareció misteriosamente ante los ojos del grupo de turistas a los que acompañaba de regreso al campamento. Él caminaba delante del grupo de personas por una zona que conocía sobradamente, cerca de la carretera de Long Trail y simplemente desapareció, nunca más fue visto ni se encontraron restos o pistas que dieran respuesta a este inquietante suceso a pesar de la intensa búsqueda realizada durante varios días por la policía local y un grupo de voluntarios.

El 01 de diciembre del año 1.946, una estudiante de dieciocho años de edad de nombre Paula Welden se adentró en los bosques de la zona con la intención de hacer senderismo de montaña. Esto es lo último que se supo de ella. Jamás salió de los bosques y las pesquisas iniciadas por la policía no dieron tampoco ningún resultado.

Existe el rumor de que en el año 1.949 tres cazadores desaparecieron en el Triángulo de Bennington durante una jornada de caza, aunque no se ha podido investigar si esto es verdadero o simplemente una leyenda urbana.

Sin embargo si se sabe que el día 1 de diciembre de ese año un hombre llamado James E. Tetford protagonizó lo que parece ser la desaparición más extraña ocurrida en el Triángulo de Bennington. El señor Tetdford desapareció mientras se encontraba en el interior de un autobús en movimiento. Los demás pasajeros testificaron que lo vieron en el autobús, pero para cuando éste llegó a su última parada en Bennington, James Tetford había desaparecido.

El doce de octubre del año siguiente Paul Jepson, un niño de ocho años, desapareció de la vista de su madre mientras ésta se encontraba realizando algunas tareas domésticas. La posterior búsqueda de los cuerpos de seguridad fue muy exhaustiva, empleándose incluso perros para intentar seguir el rastro del niño. Los perros avanzaron a través del bosque hasta una autopista cercana donde perdieron el rastro. Esto hizo pensar a la policía que la desaparición de Paul Jepson fue un secuestro y que el pequeño fue introducido en algún vehículo que circulaba por aquella autopista.

La última de éstas enigmáticas desapariciones es la de una mujer llamada Frieda Langer. El 28 de Octubre de 1.950 Frieda fue de excursión con su primo y en un momento de la caminata, tropezó y cayó en un lugar que estaba anegado de agua. Frieda decidió volver al campamento para cambiarse de ropa y su primo se quedó en aquel lugar esperando que regresara. Frieda nunca llegó de vuelta al campamento. Se inició entonces un masivo operativo de búsqueda por tierra y por aire. La policía, bomberos, militares y voluntarios, participaron durante días rastreando toda la zona sin conseguir tampoco resultados aparentes. Pero siete meses más tarde el cuerpo de Frieda fue encontrado en un descampado que, curiosamente, ya había sido rastreado en los meses anteriores por la policía. Debido a las condiciones en que se encontraba el cuerpo y al tiempo transcurrido los forenses no pudieron determinar la causa de la muerte.

Posibles explicaciones de las desapariciones

Existen varias teorías sobre la naturaleza de las desapariciones del Triángulo de Bennington pero todas ellas siguen siendo bastante endebles y no logran explicar por sí mismas todas las desapariciones. La primera teoría menciona la posibilidad que durante aquel periodo hubiera un asesino en serie por aquella zona. Si bien esto es totalmente posible, la diferencia de sexo y edad entre las víctimas y la ausencia total de pistas o evidencias en todos los casos, parecen echar por tierra esta tesis. No es muy habitual encontrar un asesino que actúe tan indiscriminadamente al escoger a sus víctimas.

Otra teoría sostiene que las desapariciones se debían a desgraciados accidentes de montaña. Las fechas en que ocurrieron todas las desapariciones entre las estaciones de otoño e invierno son las propicias para que el suelo del bosque aparezca cubierto de una gruesa capa de hojarasca que oculte pozos o agujeros donde habrían caído inadvertidamente las víctimas.

Sin embargo esto no explica los casos de Frieda Langer y James Tetdford. Además, en las búsquedas que se organizaron tampoco se encontraron pozos o simas que pudieran explicar esta teoría.

Con el paso del tiempo las desapariciones dejaron de tener lugar y actualmente no se conoce ningún otro suceso de similares características en dicha zona o incluso en lugares aledaños. Probablemente no existe un único motivo para explicar las extrañas desapariciones del Triángulo de Bennington y sea más sensato pensar que obedezcan a varias razones: accidentes, extravíos o secuestros…, pero de lo que no cabe duda, es que el misterio que las rodea sigue estando vigente y que la población local sigue considerando la zona que rodea el monte Glastonbury como maldita.