Tres hermanas indias con el síndrome del hombre lobo

Las hermanas indias Savita, Monishu y Savitri Raut tienen 24, 19 y 16 años respectivamente, y sufren una extraña enfermedad genética conocida como el síndrome del hombre lobo o hipertricosis congénita, al igual que El Niño Lobo de la india,la cual hace que el vello les crezca por todo el cuerpo. Esto no les causa serios problemas físicos, pero sí hace que la gente las discrimine. En el colegio los chicos se burlan de ellas y conseguir trabajo es una gran odisea.

Las hermanas recurrieron a la ayuda de médicos indios, pero ninguno de ellos se avino a curarlas. Los mejores médicos de Moscú se interesaron por el caso de las tres hermanas Raut después de que su historia se diera a conocer en todo el mundo.

Médicos del Instituto de cirugía plástica y cosmetología de Moscú tardaron mucho tiempo en llegar a un acuerdo con las autoridades de la localidad de donde provienen las hermanas para que que éstas pudieran llegar a Rusia.

“Todavía es difícil estimar cuánto tiempo va a durar el tratamiento. Estamos esperando el informe de los endocrinólogos, del que dependen nuestras próximas decisiones”, informa Valentina Zmazova, la representante del Instituto. Solo tres de las seis hermanas Raut padecen este síndrome raro heredado de su padre, con quien su madre se casó a los 12 años.

Según la tradición india, las jóvenes conocen a sus maridos solo el día de la boda, así que, antes de la ceremonia, ella no podía saber nada de la rara enfermedad de su futuro marido. La enfermedad convirtió la vida de las tres hermanas en un infierno, entre otras cosas porque los niños se burlaban de ellas. La hermana mayor perdió varias veces su trabajo por culpa de la enfermedad. “Cuando supimos que los médicos rusos están dispuestos a ayudarnos, ya no podíamos esperar a que llegara el momento de ir a Rusia,” dice la madre de las hermanas.

El enigma de La bestia de Bray Road

La Bestia de Bray Road es una criatura desconocida, reportada por primera vez en la década del 80′ en un camino rural en las afueras de Elkhorn, Wisconsin. Estados Unidos. Con posterioridad, otras criaturas de similares características fue vista en las cercanías del primer lugar entre los estados de Illinois y Wisconsin.

Entre los testimonios existen algunas diferencias. Por ejemplo, a inicios de los 90′ una pareja que transitaba en auto por la carretera estatal, avistó un animal similar a un oso aunque con características poco usuales en éstos animales. Otro avistamiento que data del año 93, relata que un jóven cazador se cruzó con un horrible lobo que caminaba sobre sus dos patas traseras a gran velocidad. El joven intentó seguir a la bestia pero en cuanto ésta se percató de su presencia lanzó un aullido que dejó inmóvil de temor al cazador, y posteriormente se dió a la fuga.

Algunas características comunes que describen la bestia de Bray Road son:

  • Un peludo bípedo parecido a Pie Grande, (Bigfoot).
  • Un lobo inusualmente grande y con la suficiente inteligencia para andar sobre sus patas traseras.
  • Diferentes formas hibridas entre los seres antes dichos.

El investigador de sucesos paranormales Todd Roll dijo que podría haber conexión entre esta especie de «hombre-lobo» y los animales mutilados en Walworth County, Wisconsin.

Teorías sobre la Bestia de Bray Road

Un número de teorías basadas en animales también han sido propuestas. Estas incluyen:

  • La criatura es una espécie aún no descubierta del perro salvaje. (Críptido)
  • Es el waheela (un lobo gigante prehistórico similar a Amarok, criarura devora hombres de los bosques norteños)
  • Es un perro, lobo o coyote, posiblemente uno que ha sido entrenado para andar sobre dos patas antes de volverse una fiera.
  • Es el vivo ejemplo de un actual hombre-lobo.
  • Otra teoría paranormal es la leyenda de los nativos Norteamericanos de un «Cambiante de Piel».

El hombre lobo de Hexham

Transcurría el mes de febrero del año 1972 en Hexham, Inglaterra. Un chico de 11 años y su hermano pequeño arrancaban malas hierbas en el jardín de su hogar cuando se encontraron con dos cabezas de piedra grabadas, cada una ligeramente más pequeña que una pelota de tenis y muy pesadas. Una de ellas se parecía a una cabeza masculina, como un cráneo, y la otra a una cabeza femenina, de un tamaño un poco menor. Además ésta última parecía tener rasgos de «bruja».

Al tiempo de éste misterioso descubrimiento, algunos incidentes extraños comenzaron a sucederse en la casa. Las cabezas empezaron a moverse solas y algunos objetos de la casa se encontraban inexplicadamente rotos. Un día, la hermana de los chicos, encontró su cama llena de cristales. Sin embargo, fueron los vecinos de quienes experimentaron fenómenos más raros.

Unas noches después del descubrimiento de las cabezas, la mujer que vivía en la casa de al lado, Ellen Dodd, velaba a su hija que sufría un fuerte dolor de muelas. De repente, vieron a un individuo entrar en la habitación. Sorprendentemente éste ser misterioso era mitad hombre y mitad lobo. Aterradas, gritaron pidiendo ayuda y el padre llegó corriendo desde otra habitación a ver qué pasaba. En este mismo instante, el animal había huido.

Pasaron algunos días después de éste increible incidente, cuando Ann Ross, un doctor que había estudiado la cultura céltica y escrito varios libros sobre Hombres Lobos, tomó posesión de las cabezas de piedra para estudiarlas. Tenía en su posesión varias cabezas similares y estaba seguro que las cabezas de Hexham eran de origen céltico y tenían casi 2.000 años. El doctor, que vivía en Southampton, a cerca de 240 kilómetros de Hexham, no conocía las experiencias que habían vivido los propietarios de las cabezas.

El Dr.Ross se llevó las cabezas para estudiarlas. Las puso con el resto de las cabezas. El Dr. Ross se encontró también a la criatura misteriosa unas noches más tarde. Se despertó de frío y asustado despúes de un mal sueño y abriendo los ojos, se encontró frente a frente con un hombre-animal horrible idéntico al visto en Hexham. «Era de 1,80 m de altura, ligeramente encorvado, negro,… La parte superior era de un lobo y la parte inferior humana. Y diría también que estaba recubierto con una especia de piel muy sombría y negra. Lo vi claramente y luego desapareció.”

Después de este horroroso y terrorífico acontecimiento, el doctor y su familia se encontraron en varias ocasiones con el que ellos describen como una criatura enorme y negra, bastante semejante a un hombre lobo. Él aparecía en la escalera, saltaba luego por encima de la batayola para aterrizar en el vestíbulo de donde salía en velocidad enorme. Otras veces podíamos oírle andar por los alrededores sin verlo.

Según el doctor, «había una presencia diabólica en la casa» y por ello decidió finalmente que las cabezas de piedra eran la causa del problema y se deshizo de toda la colección. Ambas cabezas de Hexham pasaron luego en las manos de otros coleccionistas de quienes ninguno vivió aparentemente encuentros con un el hombre lobo. Actualmente, las cabezas están desaparecidas!