Mitos y leyendas. La Cueva de Salamanca

El aula de Satanás

Todas las ciudades tienen “lugares espaciales” en los que historia y leyenda se cruzan y en los que el peso de esta última se impone al de los hechos históricos. Esto ocurre con la antigua Iglesia de San Ciprián o San Cebrián conocida como la Cueva de Salamanca. Es espacio que ocupa la cueva es en realidad, la sacristía de la iglesia. Sobre su origen, unos afirman que fue fundada por Hércules, otros la relacionan con los árabes o con los celtas. Hay quién situa en la cueva la entrada a un laberinto de túneles y pasajes que recorría todo el subsuelo de la ciudad.

Cueva de Salaman

Su fama fue tan relevante que incluso atravesó el mar. Y así, en Iberoamérica se denominan salamancas a las cuevas, lugares oscuros y ocultos en los que se practicaba la quiromancia, la nigromancia, la iniciación o la adivinación.

Situada en la Plaza de Carvajal sobre lo que antíguamente fue la Iglesia de San Cebrián, la entrada a al cueva habría estado tras la sacristía. Famosa por los ritos mágicos que allí se celebraron. Se puede subir a la Torre del Marqués de Villena (bonita vista) y ver de cerca y por dentro la muralla.

La Cueva ha tenido un gran protagonismo literario. Cervantes, Calderón de la Barca, Escilla, Torres Villarroel, Feijoo, Botello de Moraes, Walter Scott o Ricardo de Rojas, son algunos de los autores que han hablado de ella. Continuar leyendo “Mitos y leyendas. La Cueva de Salamanca”

En busca de la Torre de Babel.

Torre_BabelLa Torre de Babel es una construcción mítica mencionada en la Biblia. Según se narra en el capítulo 11 del Génesis, los hombres pretendían, con la construcción de esta torre, alcanzar el Cielo.

Yahveh, para evitar el éxito de la empresa (que se oponía a su propósito de que la humanidad se extendiera por toda la superficie de la Tierra, se multiplicara en ella y la sojuzgara), hizo que los constructores comenzasen a hablar diferentes lenguas, luego de lo cual reinó la confusión y se dispersaron.

Expediciones: En busca de la Torre de Babel.

Durante cuatro siglos arqueólogos occidentales intentaron ubicar esta famosa construcción en la zona del actual Iraq. Entre otros sitios, fue buscada en Akar Quf (al oeste de Bagdad), donde antaño existió Dur Karigalzu (las ruinas retorcidas de cuyo zigurat, identificado por algunos viajeros con la Torre de Babel, todavía desafía a los vientos que la han modelado); y en Birs Nimrud, donde se encuentran las ruinas de la antigua Borsippa, situada cerca de los restos de la antigua Babilonia, hacia el suroeste.

En 1913, el arqueólogo Robert Koldewey encontró una estructura en la ciudad de Babilonia que él identificó como la torre de Babel. Esta torre habría sido destruida y reconstruida en numerosas ocasiones, debido al cambiante destino de la zona. La destruyeron los asirios y también los arameos. Y fue reconstruida en varias oportunidades por los príncipes caldeos, entre ellos Nabopolasar (625-605 a. C.). Se estima que la construcción más antigua de la Etemenanki, «Casa del Fundamento del Cielo y de la Tierra» se construyó durante el III milenio antes de Cristo.

La base de esta torre habría sido un cuadrado de 92 m de lado, y su altura original habría sido aumentada en tiempos de Nabopolasar y Nabucodonosor II (605-592 a. C.), para hacerla una digna exponente de su poderío y grandeza. Cálculos basados en otras excavaciones arqueológicas determinaron que esta torre escalonada pudo haber tenido entre 60 y 90 m de altura.

Se conserva una muy interesante y detallada descripción de este zikkurratu (zigurat) en los escritos de Heródoto, llamado el “Padre de la Historia”, quien visitó Babilonia.

Triángulo de las Bermudas. “El Mito”

Diversos estudios científicos confirman que el Triángulo de las Bermudas no es más que un mito creado por el hombre. Esa es por lo menos la conclusión a la que llegaron prominentes académicos —incluido un equipo de investigadores de la National Geographic— que estudiaron las supuestas desapariciones de barcos y aviones en el Atlántico Norte, entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Fort Lauderdale (Florida-Estados Unidos).

Inclusive el famoso explorador submarino, Jacques Cousteau, no vacilaba en calificar de “leyenda prefabricada” al Triángulo de las Bermudas. “El tan comentado Triángulo de las Bermudas no es tal punto de desapariciones misteriosas —decía—, sino un simple montaje publicitario que radica en el interés de ciertas empresas editoriales por vender libros”.

El estadounidense, Lawrence David Kusche, sostiene que la leyenda del Triángulo de las Bermudas es un misterio manufacturado. “Empezó a causa de una investigación descuidada y fue elaborada y perpetuada por escritores que, consciente o inconscientemente, se sirvieron de errores, razonamientos incorrectos o simple sensacionalismo. Y tantas veces se repitió el relato que éste empezó a ser envuelto por un aura de verdad”. Kusche, en su libro “El misterio del Triángulo de las Bermudas solucionado”, hace exhaustiva relación de casos citados usualmente como misteriosas desapariciones en la zona. Tras estudiar 33 incidentes registrados entre 1840 y 1973, llegó en 1975 a la conclusión de que la mayoría de los siniestros había sucedido en realidad fuera de la misteriosa zona. Para ello, el investigador analiza acudiendo a fuentes como los registros de Lloyd’s, los informes de la Guardia Costera o los servicios meteorológicos de los Estados Unidos, las reseñas en la prensa de la época y las investigaciones oficiales, entre otros.

Incluso, en un caso memorable, Kusche pudo acudir al testimonio directo de una de las “víctimas” del Triángulo: el aventurero Bill Verity, a quien algunas fuentes daban por desaparecido en 1969 y que se sorprendió mucho cuando el propio Kusche se puso en contacto con él por teléfono para contárselo.

Como comprobó el investigador, la gran mayoría de los naufragios o desapariciones atribuidas al Triángulo fueron reales, aunque casi nunca misteriosas. Para empezar, siendo consistentes con la leyenda descartó un buen número de estas catástrofes, sencillamente porque ocurrieron fuera del Triángulo. En algún caso, incluso, ni siquiera en el mismo mar: el Freya, supuestamente desaparecido en el Triángulo de las Bermudas en 1902, navegaba en realidad por el Océano Pacífico, y el Bella, del que se dice que se desvaneció en el Triángulo en 1854, naufragó antes de abandonar el Atlántico Sur. Con datos de Terra.es, Magona.com y el libro de David Kusche.

mapa del triangulo de las bermudas Escapes de gas submarinos.

Richard McIver comenzó a interesarse por el Triángulo de las Bermudas en 1963. Treinta años después, cree que la clave del misterio se encuentra en el fondo del mar, más concretamente, en el subsuelo oceánico.

Geoquímico vinculado a la industria petrolífera, conoce los problemas que ocasionaban los hidratos gaseosos —el gas congelado—. El origen del metano submarino está vinculado a la descomposición de animales y plantas. El gas se cristaliza, debido a la presión y a la baja temperatura, y queda atrapado entre los estratos. Hay depósitos de hidratos en todos los océanos del planeta, incluida la región del Triángulo de las Bermudas, y bajo ellos se encuentra metano en estado gaseoso. Los escapes de gas a alta presión han provocado numerosos accidentes. Experimentos llevados a cabo en el Instituto de Ciencias Oceanográficas de Gran Bretaña han revelado qué ocurre a una embarcación que navega en una mezcla de gas y agua. La piscina permanece tranquila hasta que se produce el escape gaseoso. Entonces, el agua se convierte en un auténtico infierno blanco, la turbulencia atrapa al navío y éste se hunde.

La opinión de otros expertos.

“Podemos afirmar categóricamente que las desapariciones (del Triángulo de las Bermudas) se deben normalmente a condiciones meteorológicas severas”, afirma Norman Hooke, de la compañía de seguros Lloyd’s, que añade que ´si se comprueba con detalle´ cada uno de los “misteriosos incidentes” que han conformado la leyenda, se verá que no han ocurrido como dicen algunos escritores.

La experiencia ya la hizo Lawrence Kusche, que llegó a la conclusión de que los estudiosos de lo paranormal no investigan los casos en las fuentes, aderezan los incidentes con imaginativos detalles, localizan las desapariciones donde les viene en gana y hasta ocultan información que podría explicar el accidente.

Respecto a las víctimas de la región, el comandante James Howe cree que “se trata de gente que se mete en problemas debido a las condiciones meteorológicas o por no estar preparados”.

Según Kusche, los expertos en lo paranormal ignoran las manifestaciones de la Lloyd’s y de la Guardia Costera de EEUU. “Todavía hay quien cree que puede navegar entre Miami y Bahamas con un mapa de carreteras”.

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