Los enigmáticos tubos del Monte Baigong

En la orilla de uno de los dos Lagos de los Amantes (uno de agua dulce y otro de agua salada), ubicado en la falda del monte Baigong y a 40 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Delingha, China, se levanta una pirámide de unos 50 metros de altura, conectada mediante varios tubos metálicos al lago salado.

Misterios en la piramide del monte baigong

En la parte frontal de la pirámide, hay tres cuevas con entradas de forma triangular. De las tres entradas, la del medio es la más grande y la única accesible, puesto que las dos de los laterales, los huecos de entrada son mas pequeños y están derrumbados. La cueva central tiene aproximadamente seis metros de profundidad y dentro de ella hay un tubo de aproximadamente 40 centímetros de diámetro que se adentra en el interior de la pirámide, siendo visible únicamente la parte superior de este.

En la entrada de la cueva hay una docena de tubos de distintos diámetros (de 10 a 40 centímetros) que se dirigen hacia el interior del monte. Todos los tubos son rojos parduscos, del mismo color que las de rocas circundantes. Continuar leyendo “Los enigmáticos tubos del Monte Baigong”

Investigación en el naufragio de Anticitera para buscar nuevos artefactos misteriosos

En octubre de 1900, Elias Stadiatos, un recolector de esponjas, buceaba en la isla Anticitera, al norte de Creta (Grecia), cuando bajo el agua encontró lo que describió como un montón de cadáveres y caballos. Regresó a la superficie pensando que el exceso de dióxido de carbono lo estaba haciendo alucinar. Lo que Stadiatos no sabía era que en rigor se topó con el naufragio de un barco romano que transportaba cientos de piezas griegas del siglo III a.C. Una posterior expedición científica dio con el más importante tesoro hundido: un enigmático artilugio cuya complejidad parecía escapar al entendimiento de la mentes más brillantes de la época.

el naufragio de Anticitera

Conocido como el mecanismo de Anticitera, las décadas de estudio sobre el objeto llevaron a los científicos a descifrar su funcionalidad y concluir que se trataba de una calculadora mecánica antigua de bronce diseñada para prever la posición del Sol, la Luna, y algunos planetas, permitiendo predecir eclipses. Continuar leyendo “Investigación en el naufragio de Anticitera para buscar nuevos artefactos misteriosos”

Ooparts : El estegosaurio de Angkor Wat

Angkor Wat es un templo de Angkor en Camboya. Uno de los más grandes de la Tierra, contruido para el rey Suryavarman II en el siglo 12. Se ha convertido en un símbolo de Camboya, que figura en su bandera nacional, y es la principal atracción del país para los visitantes.

En una de las paredes del imponente complejo religioso se encuentra uno de los ooparts más conocidos que existen. Junto a la entrada principal del templo de Ta Prohmhay hay una columna en los que se puede apreciar la forma de un dinosaurio, más precisamente un estegosaurio.

Naturalmente éste diseño carece completamente de sentido en aquella época ya que es imposible imaginar que durante el siglo XII los dinosaurios existieron en las selvas de Camboya. Incluso pensar que la civilización de jemer poseía algun tipo de conocimiento sobre los dinosaurios, y en particular sobre éste tipo de saurio que pobló los continentes de América del Norte y Europa durante el Jurásico, parece realmente imposible de creer.

Lo curioso de ésta figura es que en la misma columna, se encuentran inmortalizados los distintos animales de la fauna de Camboya y fácilmente identificables a los ojos del observador.

Entre las teorías que intentan explicar racionalmente éste suceso, existen dos posturas contundentes. La primera de ellas indica que en realidad se trata de un reptil, en particular un cocodrilo. La otra y posiblemente la más acertada, es que sería un hipopótamo con su lomo cubierto de hojas.

Artefactos misteriosos

Un Astronauta en América Precolombina

Este “astronauta prehistórico”, con rasgos faciales claramente mongoloides fue descubierto en Xochipala, Guerrero, México. Su origen es desconocido.

Se trata de una estatuilla esculpida en piedra arenisca rojiza, de unos 17 cm de altura y realizado entre los años 1150 y 100 a.C.

Durante muchos años se supuso que representaba a un rey sacerdote Olmeca, sin embargo, el casco, el cuello y las expresiones faciales son un tanto extrañas, casi con elementos propios de la tecnología moderna.

Durante la década del 30?, esta extraña figura estuvo exhibida en una vitrina del Museo de Arte Metropolitano de Nueva York, y fue visitada por miles de curiosos. Más tarde fue adquirida, para su estudio, por el Doctor Milton Arno Leof, de la ciudad de México; País en el que se encuentra en la actualidad.

La estatua parece representar un buzo o astronauta moderno, incluso, los “guantes” no podrían ser utilizados por el “Rey Sacerdote”. Otro misterioso elemento de éste objeto atemporal son las “garras” de los pies.

El cubo de Gurlt

Los objetos artificiales de alta extrañeza como la Esfera negra de Ucrania o la “bola Betz” difícilmente pueden considerarse como únicos en su clase. Se tratan, sencillamente, de añadiduras modernas a una colección de dispositivos enigmáticos que han sido descubiertos en el mundo durante siglos. Después de su aparición, estos objetos son analizados meticulosamente y juzgados por el ojo científico, antes de caer definitivamente en el olvido, de un momento para otro, casi tan inmediatamente, como cuando fueron encontrados.

Uno de los objetos más famosos y controvertidos es sin duda El cubo de Gurlt. En el año 1885 el Doctor Gurlt descubrió un cubo, más presisamente un paralelepípedo, adherido a un bloque de carbón, en una mina cerca de Salzburgo, Austria. Los bordes del cubo eran ligeramente redondeados y tenía una serie de inscripciones desconocidas, que difícilmente pudieran ser obra de la naturaleza.

Ante la misteriosa procedencia de dicho objeto se hicieron una
serie de pruebas cuyos resultados aumentaban el enigma; El cubo de 8 kg, cuyas dimensiones eran perfectas: 67 mm x 67 mm x 47 mm, resultaba ser una aleación de acero especial que contenía Níquel y muy poco Azufre. Esta composición química no podría haberse producido naturalmente, lo cual indicaba de debía haber sido construida por “alguien”.

El Doctor Gurlt lo consideró la hipótesis de que un trozo de meteorito se habría incrusto en la Tierra en una época muy remota, y publicó su obra sobre el cubo en 1886, pero todas las pruebas realizadas por los técnicos de la época concluían en que el cubo era un objeto elaborado con técnicas muy avanzadas, y que dicha aleación no se producía en la naturaleza ni siquiera en el espacio exterior. Además de ciertos signos presentaba un corte
en la mitad del objeto

El cubo fué donado al museo de ciencias de la ciudad de Salzburgo, pero en 1910 el objeto desapareció misteriosamente y hasta ahora nunca se ha sabido más de él.

Modelo egipcio de la bombilla de Edison

Tomás Alva Edison demostraba su revolucionaria bombilla eléctrica en octubre de 1879. Sin embargo, hace más de 2000 años, los egipcios tenían conocimiento del principio eléctrico por el cual éste artefacto moderno funciona.

Como muestran los relieves antiguos de las paredes egipcias del templo de Hathor de Dendarah, los sacerdotes de éste Faraón, además de conocimientos de ciencia y religión, deben haber poseído el secreto de la electricidad.

Estos relieves muestran figuras humanas de pie junto a estructuras con forma de bulbo. No hace falta esforzar la imaginación, para reconocer en éstos objetos a las lámparas modernas. Se puede leer con mayor detalle, la explicación física de lo que nos sugieren las imágenes del templo egipcio en el siguiente enlace. Misterios sin Resolver.

Lentes Vikingos

Las gafas esféricas, utilizadas principalmente para la fabricación de instrumentos ópticos de alta precisión, son generalmente consideradas un logro de la tecnología moderna, producto de la era de la computación. Pero éste es un punto de vista erróneo. En realidad, el primero de estos instrumentos se remonta al siglo 12.

Tras varios años de minucioso análisis, los expertos de anteojos han confirmado que los objetos de cristal de roca del siglo 12, encontrados en el suelo de tumbas vikingas en Suecia, se hicieron casi a la perfección. Si éstas lentes se utilizan para leer una página de texto, el efecto es el mismo que el obtenido con un vidrio de aumento moderno.

No fue hasta el siglo 17 que el matemático René Descartes realizara los cálculos teóricos acerca de los lentes asféricas, sin embargo, esta tecnología de precisión se utilizó exitosamente en la antiguedad. La pregunta es quien desarrolló ésta tecnología?, ¿cómo se desarrollaron hace más de ocho siglos, estos sofisticados dispositivos ópticos?

Investigadores de la Universidad de California en Berkeley estudian desde hace ya varios años, éstos sensacionales lentes “vikingos”. En general, se cree que éstos artefactos inusuales fueron fabricados originalmente en Bizancio, donde fueron comprados o robados por los vikingos.

Piedra rúnica de Kensington

Existen numerosas teorías sobre el auténtico descubrimiento de América: Algunas de ellas se lo atribuyen a Leif Eriksson y sus hermanos en el siglo XI; Otras a los vikingos – Bjarn Herlufsson en el siglo XII y algunas más modernas a los monjes irlandeses.

La Piedra de Kensington, es una piedra con inscripciones rúnicas (el lenguaje de los vikingos) hallada en el estado de Minnesota en 1898. En su leyenda labrada a cincel hace referencia a una expedición de suecos y noruegos a Vinlandia en el año 1362.

La mayoría de los científicos suponen que es una falsificación del siglo 19. Sin embargo, los exámenes recientes tuvieron como resultado que es un documento auténtico. Las medidas de piedra alrededor de 1 metro de altura, 50 cm de ancho y 10 cm de espesor. Pesa 100 kg.