Un “Ataque Psíquico” en una escuela de Japon

El “Ataque Psíquico” de una estudiante provoca un grave incidente en una escuela japonesa.

El “Ataque Psíquico” de una estudiante

La historia parece sacada del libro de Stephen King, Carrie, donde una chica bastante acomplejada y tiranizada por sus compañeros de clase y colegio, desata un baño de sangre el dia de la graduación.

Que son los fenómenos psíquicos

Las capacidades psíquicas son uno de los fenómenos más controvertidos tanto para la comunidad paranormal como para la ciencia. Muchas personas, conscientes o inconscientes, tienen estas capacidades desarrolladas que incluyen la telepatía, la precognición, la telequinesis, entre otras facultades. Pero también nos encontramos con su lado más oscuro, ya que en nuestra sociedad, los ataques psíquicos son más frecuentes de lo que podemos pensar. En su grado más bajo, pueden ser el resultado de relaciones fallidas, celosos, o envidia, dirigiendo ciertas energías negativas pudiendo perjudicar nuestro día a día atrayendo la ira, la tristeza y la miseria a nuestras vidas. Pero en otras ocasiones, aunque no es muy frecuente, estas malas energías pueden convertirse en fenómenos visibles, pudiendo dañar físicamente a las personas.

Esto último es lo que al parecer ha ocurrido en una conocida escuela femenina de Japón, donde los medios de comunicación locales informaron de un “ataque psíquico” por parte de una de las alumnas, quien supuestamente envió a más de 18 alumnas al hospital y desató el pánico en toda la escuela. Esta increíblemente noticia procedente de la Tierra del Sol Naciente recuerda a la famosa novela del conocido autor Stephen King “Carrie”, quien se basó en incidentes relacionados con las capacidades psíquicas ocurridos en muchas partes del mundo. Continuar leyendo “Un “Ataque Psíquico” en una escuela de Japon”

El enigma de los fuegos de Laroya

A mediados del siglo pasado, unos misteriosos fuegos asolaron durante varias semanas una pequeña zona de la provincia de Almería. Combustiones espontáneas que, día y noche, atormentaron y en algunos casos chamuscaron a los vecinos de Laroya.

El misterio de los fuegos de Laroya

Creo que podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que los misteriosos fuegos de Laroya siguen siendo hoy en día uno de los expedientes por resolver que tiene España. A pesar de que cuando todo ocurrió, el Gobierno tomó cartas en el asunto, ningún científico ni investigador pudo sacar nada en claro.

Laroya es una pequeña población andaluza de la provincia de Almería que se encuentra en la sierra de los Filabres a 8 kilómetros de Máchale. Todo ocurrió el día 16 de junio de 1945 sobre las cinco de la tarde. El ambiente en la población era extraño, ya que había una densa niebla, poco habitual en esas fechas, y en todas partes se respiraba una especie de olor a azufre o algo similar. La niña de catorce años María Martínez Martínez, vecina de la población, jugaba por el cortijo Pitango y, según los testimonios, pudo ver una especie de bola de color azulada “como bajar del cielo” y que prendió el mandil que llevaba puesto. El impresionante susto de la niña la hizo reaccionar y de inmediato apagó las llamas que por su cuerpo se estaban extendiendo. Los jornaleros qu trabajaban en el cortijo, alertados por los gritos de la pequeña, fueron en su ayuda. No daban crédito ante tal asombroso fenómeno.

Pero más tarde se percataron de que también a la misma hora de lo ocurrido, en la ladera contigua de la montaña, y concretamente en el cortijo Franco, comenzaron a arder de manera similar – de forma inexplicable – unos capazos y unos montones de trigo, que además estaba verde.

En ambos casos, el fuego se inició sin ninguna causa. los habitantes de Laroya estaban completamente atemorizados, pues, al no poder entender la situación, temían que volviese a producirse e incendiara a alguien más. Y así fue, al poco volvía a producirse otro extraño fuego inexplicable, y luego otro, y así muchos otros conatos que aparecían por doquier, hasta que esa misteriosa niebla en el lugar se levantó, cosa que ocurrió a eso de las once de la noche. Continuar leyendo “El enigma de los fuegos de Laroya”

Inventa un aparato para hablar con su hija fallecida!

Gary Galka, es un ingeniero eléctrico que perdió a su hija de 17 años en un accidente de tráfico en el año 2004. Su dolor y escasa resignación, lo llevaron a creer que era posible comunicarse con ella desde el más allá. Fue así como fabricó un aparato capáz de detectar actividades paranormales.

El hombre, de 57 años decidió crear dispositivos capaces de comunicarse con los muertos, puesto que es ingeniero eléctrico y tiene conocimientos para fabricar aparatos de este tipo. Gary puso todo su esfuerzo en fabricar un “walkie-talkie” que detecta actividades paranormales, pues al poco tiempo de fallecer su hija, cosas extrañas comenzaron a ocurrir en su casa.

El timbre sonaba sin que nadie lo tocara, los canales de la televisión cambiaban solos, las luces prendían y apagaban por sí solas. Es por esto que pensó que su hija quería decirles algo, fue entonces cuando decidió crear el aparato capaz de contactar con ella y de esta manera ayudarla. En programa de televisión “Ghost Adventures”, el hombre aseguró que logró contactar con su hija gracias al invento, en el que le dijo: “Hola Papi, Te amo”.Gary cuenta ahora con negocio en el cual vende sus dispositivos de detección paranormal. Los precios de los aparatos oscilan entre los 79 y 350 dólares.

Filman actividad paranormal en supermercado de Australia

Los investigadores de lo paranormal pueden tener una nueva y sorprendente información para entretenerse en su búsqueda de sucesos sobrenaturales. La supuesta aparición de un fantasma en un Super mercado de Brompton, en Australia del Sur, podría ser la clave para descubrir que provoca éste tipo de eventos inexplicables.

Las cámaras de seguridad de la tienda IGA, muestran como las frutas son lanzadas por el aire, entre 4 y 5 metros de las góndolas en donde se encuentran ubicadas, sin que haya nadie en el lugar.

Cuando Adelaida, la dueña de la tienda adquirió el local, en Octubre del año pasado, ya había sido advertida de que en aquel lugar sucedían cosas extrañas. Naturalmente Norma no creía en éste tipo de cosas, pero los recientes sucesos han despertado su curiosidad sobre lo paranormal. “Los dueños anteriores me dijeron que el lugar estaba encantado”, dijo Adelaida.

La causa de las actividades paranormales en el local australiano son desconocidas, pero el noticiero matutino “El 7”, de la localidad, indica que está conectado con la muerte de un boxeador que fue asesinado en el año 1998 fuera de la tienda.

El poltergeist de Enfield

Definición : Poltergeist es una combinación de dos palabras alemanas que significan “espíritu golpeador”, el término es comunmente utilizado para referirse a los fenómenos de fantasmas, a menudo destructores, que pueden encarnizarse contra un lugar o algunas personas. Los poltergeists constituyen solamente un 7 u 8 por ciento de todas las manifestaciones llamadas sico y que se relacionan con la parasicología, pero tienen la ventaja de que pueden ser estudiados debido a su duración.

En la ciudad inglesa de Enfield vivía en 1977 una familia de apellido Harper integrada por una madre separada y sus cuatro hijos: Rosa, de 13 años; Janet, de 11; Pedro, de 10, y Jimmy; de 7. La madrugada del 30 de agosto, las camas de Pedro y de Janet, que dormían en la misma habitación, comenzaron a moverse. Los niños comenzaron a gritar y la madre acudió inmediatamente en su ayuda. Los niños le contaron a su mamá que la cama de Jane había comenzado a moverse sola y la mamá creyendo que se trataba de una pesadilla, los calmó y los acompaño hasta que volvieron a dormirse.

La noche siguiente el suceso volvió a repetirse; Esta vez fue la Sra. Harper quien cómo la cómoda de la habitación de sus hijos se movía, desplazándose unos cincuenta centímetros. Intentó ponerla en su lugar pero a los pocos segundos, la cómoda volvió a correrse como si tuviera vida propia. La Sra. Harper acudió a sus vecinos, quienes constataron que se escuchaban golpes misteriosos, y luego llamó a la policía. Pero ésta no pudo hacer nada. A la mañana siguiente, casi a la misma hora, los juguetes de los niños fueron arrojados por el aire como por una mano invisible. Los vecinos llamaron a la prensa y los redactores del diario Daily Mirror se pusieron en contacto con la Sociedad de Investigación Psíquica, la que envió a uno de sus miembros, Mauricio Grosse, un renombrado ingeniero consultor. Unos días más tarde, Guy Playfair llegó a Enfield para ayudar a Grosse.

Los lanzamientos y las caídas de objetos prosiguieron en presencia de ellos. A la casa llegó también una mujer médium y, durante un trance, afirmó que el encantamiento se había centrado en la pequeña Janet y que muchas, “entidades” enviaban su energía a las auras de Janet y de su madre. La llegada de la médium al lugar pareció tener un efecto de calma sobre la familia y durante unos días las manifestaciones cesaron casi totalmente.

Durante la noche del 8 de septiembre, Grosse y tres reporteros que vigilaban oyeron un ruido en el dormitorio de Janet. Al subir a la habitación, vieron que una silla que estaba ubicada al lado de la cama de Janet había sido lanzada por el aire unos dos metros. En ese momento Janet estaba dormida y nadie había visto el movimiento de la silla. ¡Sin embargo, volvió a ocurrir una hora más tarde… y esta vez uno de los fotógrafos logró tomar una fotografía del evento.

A fines de octubre, la actividad paranormal había comenzado a tornarse peligrosa para los habitantes de la casa. Los muebles cambiaban de lugar, los cobertores de las camas eran arrancados, charcos de agua aparecían y desaparecían como por arte de magia. Una rejilla de la chimenea cayó sobre la almohada de Jimmy, muy cerca de su cabeza; Un radiador de gas fue arrancado de un muro. Incluso sucedían incendios espontáneos en distintos lugares de la vivienda y se extinguían solos sin dejar manchas o quemaduras.

Grosse y Playfair trataron de comunicarse con la “Entidad” por medio de un sistema de ruidos, experimento a través del cual lograron saber que la fuerza paranormal que allí existía había habitado la casa durante 30 años. Más tarde, los niños vieron siluetas y sombras en la casa. Frente a numerosos testigos, la “entidad” zarandeó un poco a las dos niñitas y dejó un mensaje diciendo que rehusaba partir.

En ésta secuencia de imágenes se ve como una almohada de la cama con una cámara en la habitación de Janet

Pensando que el poltergeist podría ser obra de Rosa y de Janet, la Sociedad de Investigación Psíquica envió esta vez un equipo de investigadores al lugar de los hechos, pero no lograron encontrar ningún indicio de fraude. De hecho, quedó claro que todo giraba en tomo a Janet. Esta presentaba, cada vez más, señales de “posesión”, tales como convulsiones, trances, etc. En diciembre, el poltergeist agregó silbidos y ladridos a su panoplia y la entidad, por intermedio de una voz desencarnada, dijo llamarse Joe Watson. A continuación, cambió varias veces de voz y de identidad, insistiendo siempre sobre el hecho de que hablaba por una persona muerta. El poltergeist empezó a mostrar otros talentos y a atacar cada vez con mayor violencia a Janet, tratando de estrangularla con las cortinas y persiguiéndola con un cuchillo que flotaba por el aire. El lugar empezó a tener mal olor, los dos peces rojos fueron encontrados muertos en su pecera y aparecieron mensajes obscenos en los muros. Otro médium intervino, entonces, para “cuidar las auras de toda la familia” y la calma volvió por algunas semanas más.

Desde entonces, los sucesos sobrenaturales continuaron produciéndose de forma menos violenta, con apariciones furtivas de distintos personajes, entre los cuales hubo un doble de Mauricio Grosse. Janet tuvo que quedarse unos días en el hospital y durante ese tiempo la actividad del poltergeist desapareció por completo. En cuanto regresó, sintiéndose mucho mejor de salud, el fenómeno llegó a su fin. Un médium holandés llamado Gmcling-Mey1ing puso fin, en forma definitiva, a las manifestaciones luego de realizar, según dijo, una intervención en el “plano astral”. Finalmente en el mes de abril de 1979, todo terminó.

El testimonio de la policía

Entre los numerosos casos que debió investi­gar el comandante Tizané hubo algunos en que los policías mismos presenciaron manifestaciones del tipo “espíritu golpeador”. A continuación se presenta un extracto de un sumario del 24 de noviembre de 1943.­ También consta en la declaración que “el (oficial Fólope declaró haber visto claramente un zapato de mujer que, desde la repisa en donde se encontraba, a unos dos metros y medio del suelo, cayo sobre la cama” ( … ) También vio un cuchillo clavarse en el piso, bajo la mesa, unas tijeras de podar, un rollo pequeño de alambre deslizase y dar botes. Con anterioridad, el mismo policía hahía constatado que mientras la joven AG. estaba sentada en una silla, las cuatro patas de ésta se elevaron del piso haciéndola caer al suelo como si unas manos invisibles le hubieran quitado la silla.

Si bien existieron algunos intentos por demostrar que toda ésta historia se trató de un fraude, nadie pudo aportar pruebas contundentes que demintieran la versión conocida. El caso fue la inspiración prncipal de una de la películas más conocidas sobre los casos poltergeist.

Voces y Fantasmas en el Sanatorio de la Alfaguara

Extraños sucesos ocurren en un Sanatorio abandonado de Granada en España. Los expertos en parapsicología grabaron psicofonías con la vos de una de las antiguas enfermeras del lugar.

El nombre de la enfermera es Berta, y se trata de una enfermera que murió hace varias décadas. Es uno de los fantasmas que aparecen entre las ruinas del viejo sanatorio antituberculoso ubicado en un recóndito paraje de la sierra de La Alfaguara, provincia de Granada, España. La presencia etérea, de la que los vecinos de Alfacar y algunos montañeros han hablado desde hace años, se ha dado a conocer. Unas psicofonías grabadas por expertos en parapsicología y fenómenos paranormales, revelan que la figurar que aparece entre las ruinas, dice por sí misma que se llama Berta. Continuar leyendo “Voces y Fantasmas en el Sanatorio de la Alfaguara”

Desapariciones Misteriosas: El Pueblo de Anjikuni

Pueblo de AnjikuniDe vez en cuando la policía todavía vuelve a intentar descubrir la causa por la que un pueblo entero de mil doscientos habitantes e incluso los muertos de sus tumbas, se desvanecieron sin dejar ningún rastro, en la oscuridad de un invierno boreal. El misterio comenzó en 1930, cuando el cazador Arnand Laurent y sus dos hijos vieron un extraño destello que cruzaba el cielo septentrional del Canadá. Laurent declaró que la luz cambiaba de forma por momentos, de modo que en un instante era cilíndrica y al siguiente parecía una bala enorme.

Pocos días después, un par de miembros de la policía montada que iban camino del lago Anjikuni se detuvo en la cabaña de Laurent en busca de un abrigo. Uno de ellos explicó que en el lago había “algo así como un problema”. El policía preguntó al confundido Laurent si la luz que había visto se dirigía hacia el lago y éste le respondió afirmativamente.

El policía movió la cabeza sin más comentarios, durante los años siguientes los Laurent no volvieron a ser interrogados. Ese fue un descuido comprensible pues la Real Policía Montada de Canadá ya estaba ocupada en esa época con el caso más extraño de su historia.

Cuando otro cazador, llamado Joe Labelle, marchaba con sus raquetas de nieve hacia el pueblo junto al lago Anjikuni, se sintió agobiado por una extraña sensación de pavor. Normalmente, aquel era un ruidoso núcleo rural de mil doscientas personas y ese día, Joe hubiera esperado oír a los perros de los trineos que ladraban para darle su habitual bienvenida. Pero las chozas rodeadas por la nieve estaban recluidas en el silencio, y no salía huno de ninguna chimenea.

Al pasar por la orilla del lago Anjikuni, el cazador vio que los botes y los kayaks todavía se hallaban amarrados a la orilla. Sin embargo, cuando fue de puerta en puerta, solamente encontró una soledad misteriosa. Aún estaban apoyados en las puertas los apreciados rifles de los hombres. Ningún viajero esquimal dejaría jamás su rifle en casa.

Dentro de las cabañas, las ollas de caribú guisado estaban mohosas sobre los fuegos apagados hacía mucho tiempo. Sobre un camastro había un anorak remendado a medias y dos agujas de hueso junto a la prenda. Pero Labelle no encontró cuerpos, ni vivos ni muertos, ni tampoco señales de violencia.

En algún, momento de un día normal -cerca del almuerzo según parecía- se produjo una repentina interrupción en el trabajo diario, pero lo que la vida y el tiempo parecían haberse detenido en seco.

Joe Labelle fue a la oficina de telégrafos y transmitió su informe al cuartel general de la Real Policía Montada de Canadá. Todos los oficiales disponibles fueron enviados a la zona de Anjikuni. Al cabo de unas pocas horas de búsqueda, los policías montados dieron con los perros de los trineos perdidos. Estaban atados a los árboles cerca del pueblo y sus cuerpos se hallaban bajo una sólida capa de nieve. Habían muerto de hambre y de frío.

En lo que fuera el cementerio de Anjikuni, se produjo otro descubrimiento escalofriante. Ahora, era un lugar de grandes tumbas abiertas, de las cuales, bajo una temperatura glacial, alguien se había llevado los cadáveres.

No se veían huellas fuera del pueblo, ni tampoco posibles medios de transporte por los cuales la gente pudiera haber huido. Sin poder creer que mil doscientas personas pudieran desvanecerse de la faz de la tierra, la Real Policía Montada de Canadá amplió su búsqueda. Con el tiempo, la investigación cubría todo el Canadá y continuaría durante años. Pero después de tantos años, el caso sigue sin solución.

Texo extraido de : El pueblo que desapareció