Maravillas de la naturaleza

El gran agujero azul

La naturaleza es impresionante. En el planeta se producen diversos fenómenos increíbles y dignos de admiración que no parecen ni reales. Desde Belice hasta Venezuela, pasando por la Isla de Navidad, algunas de las maravillas que no te puedes perder.

El Gran Agujero Azul

El gran agujero azul

Se trataba de un sistema de cuevas de piedra caliza durante el último periodo glacial que se terminaron inundando y el techo derrumbándose cuando subieron las aguas. Está en Belice y es un agujero de forma circular con más de 300 metros metros de ancho y 120 de profundidad.

Columnas basálticas

columnas basáticas

Son formaciones de pilares verticales que se forman por la fractura de la roca durante el enfriamiento de la lava basáltica en un cráter o caldera volcánica. Una de la más conocidas en el mundo es la Calzada del Gigante en Irlanda, que tiene más de 40.000 columnas.

Nubes lenticulares

Nubes lenticulares

Se trata de nubes estacionarias y se forman a grandes altitudes en zonas montañosas y aisladas de otras nubes. El sistema atmosférico que las forma involucra grandes movimientos verticales de aire.

Relámpago del Catatumbo

Relámpago del Catatumbo

Se trata de un fenómeno metereológico que se produce en la cuenca del lago de Maracaibo en Venezuela. Se produce por las cordilleras que encierran y frenan a los vientos del noreste, que producen nubes que dan lugar a una serie de relámpagos de manera casi continua.

Las piedras reptantes del Valle de la Muerte

Las piedras reptantes

A principio de los años 40 se descubrió que cientos de rocas dejaban tras de sí un rastro de movimiento. Finalmente en 2014 se resolvió el misterio. El lago se llena de agua, la cual debe estar a una altura determinada, al desplomarse las temperaturas por la noche el estanque se congela para formar láminas de hielo, que deben tener un grosor determinado. En los días de Sol el hielo se derrite en pequeñas láminas que son desplazadas por el viento, dejando el sendero de piedras reptadoras.

Las ondas ásperas

Las ondas ásperas

Formación nubosa reconocida recientemente. Han existido desde siempre, pero ha sido en los últimos años cuando se han captado. Son de desarrollo horizontal, propias de los frentes calientes y de altura media.

De la polilla a la mariposa: El antes y el después de éstos increíbles insectos

Las Polillas Brahmanes

Las polillas brahmanes son una familia de insectos que se encuentran en el norte de la India, Bután, Myanmar, China, Taiwán y Japón. Las larvas (orugas) puede neutralizar ciertas toxinas de plantas, y en forma adulta estas criaturas crecen hasta 16 cm. de longitud.

polillas brahmanes

Mariposa Gran Atlas

La Mariposa gran Attacus o Gran Atlas se encuentra en los bosques tropicales y subtropicales del sudeste de Asia, y tiene una envergadura ferina de casi 30 cm de ancho. En la India, las polillas se cultivan por su seda.

gusano gran atlas

Mariposa Gran Atlas

Cecropia

La polilla nativa más grande de América del Norte, con una envergadura de entre 12cm y 15cm. Estas criaturas hermosas se pueden encontrar al oeste en las Montañas Rocallosas y el norte a lo largo de Canadá. Continuar leyendo “De la polilla a la mariposa: El antes y el después de éstos increíbles insectos”

El enigma de los árboles parlantes

Los árboles, pueden avisarse entre ellos de un peligro inminente, pero la forma en que lo hacen representa un verdadero misterio para la ciencia.

arboles parlantes

El químico y zoólogo estadounidense Davey Rhoades infectó un grupo de sauces con orugas tóxicas. El experimento consistía en ver como los árboles se las ingeniaban “biológicamente” para protejerse de ésta plaga, extremadamente tóxica para su normal existencia. Y así fue como éstos árboles, cambiaron la composición química de sus hojas – elevando el nivel de ácido clorogénico – de modo que a las orugas les resultara tóxico y murieran. El experimento habría dado hasta aquí los conocimientos necesarios sobre éste tipo de árboles.

Lo raro ocurrió después, cuando Rhoades comprobó que un grupo de sauces cercanos, que no había sido infectado por las indeseables orugas, también elevó su nivel de ácido clorogénico en las hojas, en respuesta a un posible e inminente ataque. Pese a que aún no se sabe si la comunicación fue activa (disparada por el ataque de las orugas) o pasiva (percibida de algún modo por los sauces no infectados), los expertos aseguran que hubo algún tipo de comunicación entre los sauces del bosque. Un lenguaje silencioso para el oído humano.