Una obra literaria sitúa a la Alántida en el Mar Egeo

Con más de quince años de investigación, Paulino Zamarro Sanz, explica su elaborada teoría en el libro: De Gibraltar a la Atlántida, en cuyas páginas tratará de convencernos que el legendario continente perdido; La Atlántida, se encuentra localizado en el Mar Egeo.

De las investigaciones realizadas, se deduce que la Atlántida estaba situada en torno a las actuales islas Cícladas, tenía una extensión de unos 5300 km2 y desapareció bajo las aguas hacia el año 5500 a.C.

Localizacion de la Atlantida en el Mar Egeo

La tarea ha sido ardua y ha requerido más de 15 años de intensa investigación, apoyándose, muchas veces, en hallazgos realizados por especialistas que no supieron interpretarlos, siendo el mérito fundamental de esta obra el haber logrado establecer dichas correlaciones, es decir, darse cuenta e interpretar el por qué de las cosas y como se relacionan entre sí, aunque a veces estuvieran tan distantes como lo están el estrecho de Gibraltar del mar Negro, o fuera necesario que transcurrieran miles de años, para que la tecnología aportara datos irrefutables. Continuar leyendo “Una obra literaria sitúa a la Alántida en el Mar Egeo”

El manuscrito Voynich contiene un “mensaje genuino”

Despues de haber sido sometido a un nuevo estudio, el enigmático manuscrito del siglo 15 conocido como Manuscrito Voynich podría llegar a ser real.

El manuscrito Voynich es un libro que contiene un extraño texto e imágenes indescifrables y data del año 1400. Considerado por muchos como un engaño, el manuscrito había desaparecido durante siglos, hasta que finalmente un comerciante de libros antiguos llamado Wilfrid Voynich lo compró entre un número de publicaciones de segunda mano en Italia en el año 1912. A pesar de los numerosos exámenes al que el texto fue sometido, todavía nadie ha logrado descifrar lo que dice, incluso con equipos sofisticados y especialistas en linguistica y geroglifos no pudieron dar sentido a los símbolos y gráficos que se hallan inscriptos en el libro.

Manuscrito Voynich

Incluso fue investigado por un equipo de descifradores prominentes durante la Segunda Guerra Mundial que descubrían con éxito los complejos mensajes cifrados del enemigo, pero no pudieron encontrar el significado en el texto Voynich.

Recientemente, un físico teórico cree haber hecho progresos en él. Marcelo Montemurro y un colega de la Universidad de Manchester han utilizado un modelo estadístico computarizado para identificar palabras y frases en el texto que parecen mostrar un patrón lingüístico significativo.

“El texto es único, no hay obras similares y todos los intentos de descifrar los mensajes posibles en el texto han fracasado”, dijo Montemurro. “No es fácil descartar el manuscrito tan simple galimatías sin sentido, ya que muestra una estructura significativa.”

El Dr Montemurro y un colega utilizaron un método estadístico computarizado para analizar el texto, un enfoque que ha sido conocido por trabajar en otros idiomas.

Se centraron en las pautas de cómo se organizan las palabras con el fin de extraer el contenido de las palabras que llevan significativas.

“Hay evidencia sustancial de que las palabras de contenido que soportan tienden a ocurrir en un patrón agrupado, en el que se requieren como parte de la información específica que se está escribiendo”, explica.

“Durante largos períodos de textos, las palabras dejan una firma estadística sobre su uso. Cuando el tema cambia, se necesitan más palabras.

“Las redes semánticas que obtuvimos muestran claramente que las palabras relacionadas tienden a compartir similitudes estructura. Esto también sucede a un cierto grado en idiomas reales.”

Dr Montemurro cree que es poco probable que estas características fueron simplemente “incorporadas” en el texto para hacer una broma más realista, ya que la mayoría de los conocimientos académicos necesarios de estas estructuras no existían en el momento del manuscrito Voynich fue creado. Continuar leyendo “El manuscrito Voynich contiene un “mensaje genuino””

La Maldición de los Exploradores

¡10 Biografías únicas y llenas de Misterio!

La historia de personajes como Shackleton, un explorador que sobrevivió milagrosamente a una gran expedición a la Antártida, o Francisco de Orellana, que perdió la vida en su famosa búsqueda de El Dorado, llenan las páginas de este recopilatorio lleno de misterios.

Tras haber viajado a los lugares más inhóspitos de la geografía, Lorenzo Fernández Bueno cuenta la historia de diez grandes exploradores que nunca llegaron a su destino. Muchos murieron en el intento. Otros, simplemente, cayeron en el olvido.

¿Qué encontró el coronel Percy H. Fawcett en la sección de Obras Raras de la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro, para que desde ese instante dedicara su vida a la búsqueda de una enigmática ciudad perdida en las entrañas de la selva amazónica?

¿Por qué el arqueólogo nazi Otto Rahn recorrió durante años los enclaves cátaros convencido de que el Grial se ocultaba en alguna de las cuevas
repartidas por la montañosa región?

¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a Shackleton a emprender la mayor aventura jamás imaginada, en la que sólo le aguardaba la muerte?

Éstos son algunos de los misterios que presenta Lorenzo Fernández Bueno en su nuevo libro, La maldición de los Exploradores (Cúpula, 2011). Un libro escrito tras recorrer un largo camino en el que Lorenzo Fernández ha viajado a los lugares donde diez grandes exploradores intentaron llegar y en los que muchos perdieron la vida y cayeron en el olvido.

Datos del Autor

Lorenzo Fernández Bueno es periodista y escritor. Es autor de obras como Las claves de «El código da Vinci», Los guardianes del secreto, Crónicas del misterio, Gótica: secretos, simbología oculta y leyendas de las catedrales (coord.), Rex Mundi, La guía del terror: lugares de España en los que pasar miedo y otras rutas con misterio y Terrores nocturnos, un libro de cuentos. También ha participado en la antología 20 historias inquietantes (Minotauro, 2009). Ha sido locutor y guionista de las series «América Mítica» (I y II) e «Indonesia Mítica», ambas emitidas en La 2 de TVE. Actualmente colabora en el programa «Espacio en Blanco», de RNE, dirige la revista Enigmas del Hombre y del Universo y trabaja en dos nuevos libros en los que se dan la mano viajes, aventuras y mucho misterio.

El tesoro pirata de Orbucan

Howard Pyle – (1853-1911) – fue un importante artista americano, considerado el padre de la era de oro de la ilustración en Estados Unidos, y famoso particularmente por escribir e ilustrar “El libro de los Piratas”.

Durante años, Pyle recopiló un cuantioso material relacionado con los corsarios y los piratas, con el objeto de escribir un agran obra sobre ellos. Su documentación representa un exhaustivo archivo histórico sobre el tema en cuestión.

Del conocimiento adquirido por todo este material y especialmente de su talento artístico nació el mítico libro mencionado anteriormente

Esta Obra, la cual no carece en absoluto de dibujos llenos de realismo y detalle y en cuya existencia radica seguramente la imágen romántica e idealizada que hoy en día se posee sobre los piratas, fue la precursora del auge de la época dorada de la ilustración americana.

Entre los seguidores de éste maestro se encuentra Edgar J. Howles y sobre éste personaje versa el misterio de un tesoro pirata. “El tesoro del Orbucán”.

Es precisamente éste libro, escrito posiblemente por Howles,el que ha despertado el espíritu explorador de cientos de lectores. Aunque el libro, artísticamente no puede considerarse muy valioso, en realidad encierra un apasionante y enigmático misterio que ha permanecido oculto durante mucho tiempo. Ahora, casi un siglo después, el enigma de “El Tesoro del Orbucán” sale a la luz.

“El Tesoro del Orbucán”, relata las aventuras del pirata Roberto Cofresí (1791-1825). Este personaje, considerado poco menos que un héroe en Puerto Rico, su tierra natal, fue el terror de las naves y las autoridades españolas durante los inicios del siglo XVIII.

Lo más increíble del libro es que se cree que oculta en sus ilustraciones, en forma de pistas y mensajes cifrados, el punto exacto donde Cofresí escondió uno de sus tesoros. Continuar leyendo “El tesoro pirata de Orbucan”

La biblia satanica de Anton Szandor LaVey

La noche del 30 de abril de 1966 Anton Szandor LaVey se afeitó la cabeza y anunció la fundación de la Iglesia de Satanás en el estado de California. Esa fecha fue declarada por él mismo como el Año Primero del Reinado de Satanás (I Anno Satanás). A través de conferencias y otras actividades fue dando a conocer la existencia de su institución la cual alcanzó fama internacional durante 1967 gracias a un evento que fue cubierto y transmitido en vivo por la prensa internacional: La celebración de la primera boda satánica. Fue así como entre bautismos, funerales y misas negras, la popularidad de la Iglesia Satánica fue ascendiendo hasta el punto de ser reconocida como una religión oficial dentro de la nación norteamericana.

Anton Szandor LaVey

En 1968 LaVey escribió La Biblia Satánica y en el 1969 dio a conocer de modo oficial su institución. Para 1970 publicó en una edición rústica su Biblia la cual se convirtio en un Best Seller. La Biblia Satánica expone las creencias básicas del satanismo a través de dos secciones: la primera expone el razonamiento del satanismo, la segunda sus rituales y prácticas.

Parecido a su antecesor Aleister Crowley, LaVey centró sus enseñanzas alrededor de la gratificación y la exaltación de todas las pasiones humanas. Crowley, quien es considerado como el padre del satanismo moderno, resumió sus enseñanzas en la frase “do what thou wilt” (haz lo que quieras), frase que encierra todo un proyecto anti vida pues quienes viven haciendo lo que les da la gana, encuentran la muerte de modo prematuro.

LaVey murió el 29 de octubre de 1997 a causa de un edema pulmonar a la edad de 67 años. Su familia no anunció su muerte hasta pasada la noche del 31 de octubre para no distraer a sus seguidores de la fiesta más importante dentro de la Iglesia de Satanás: Halloween.

Actualmente su hija Karla LaVey y la sacerdotisa Blanche Barton continúan el trabajo de Anton LaVey. La iglesia posee en la actualidad mas de 50.000 seguidores a nivel mundial. Continuar leyendo “La biblia satanica de Anton Szandor LaVey”

Vímanas: Los OVNIS de la antigua India.

Vímana es, según la creencia hindú, una mítica máquina voladora que aparece en la literatura de la India. Las referencias sobre éste increible artefacto se hace presente en numerosos textos antiguos. Las vímanas podían volar por el aire, por debajo del agua e incluso viajar a otros planetas.

Existe la creencia instaurada de desde tiempos remotos nuestro Planeta Tierra ha sido visitado por por extraterrestres, sin embargo, pocas pruebas existen para demostrar ésta teoría.

Las descripciones en los Vedas (la antigua literatura india), especialmente en el Majábharata y el Bhágavat Puraná muestran vímanas de diferentes tamaños y formas, como un carro o carroza de los dioses, como un mítico automóvil aéreo, a veces funcionando como un mero asiento o trono fijo, otras veces moviéndose por sí mismo y cargando a su ocupante a través del aire. Otras descripciones hacen del vímana más como una casa o palacio (se cuenta de uno que tenía siete pisos de altura).

Relatos en textos antiguos

La cultura de la India es particularmente rica en antiguos textos que describen naves voladoras de las más variadas formas, colores y tamaños a las cuales llaman vímanas o pushpaka, nombrados en antiguos textos, algunos difíciles de datar, tales como el Majábharata, el Ramaiana, el Kirataryuníia, y el Samarangana Subtrahara.

Las vímanas del Ramaiana

En las páginas del Ramaiana, un gran poema épico hindú atribuido el poeta Valmiki, se encuentran alusiones a carros voladores que habrían sido utilizados en el curso de las guerras entre los dioses del panteón hindú.

Mientras se iban desarrollando estas cosas, Rama, el Kakutsida, le dijo a Vibhishana: “Ocúpate de procurarme un pronto regreso a mi ciudad. El camino a Ayodhyá es muy difícil de recorrer”. A lo que respondió Vibhishana: “Hijo de monarca de la Tierra, yo cuidaré que te conduzcan a tu ciudad. Hay un carro llamado pushpaka, carro incomparable, resplandeciente como el Sol y que marcha por sí mismo. Montado sobre ese carro, él te conducirá sin inquietud hasta Aiodhiá”.

Tras estas palabras Vibhishana llamó urgentemente al carro parecido al Sol, acompañado por su hermano y por la ilustre videhana, encendida de rubor. El raghuida, ya montado, le dijo a Sugriva: “Apresúrate a subir en el carro con tus generales, Sugriva. Sube también con tus ministros, Vibhishana, monarca de los rakshasas”. Al instante, Sugriva con los reyes de los simios, y Vibhishana con sus ministros, llenos de alegría, montaron en el gran carro pushpaka. Cuando todos estuvieron embarcados, Rama ordenó al vehículo que partiese y el incomparable carro de Kuvera se elevó hacia el mismo seno de los cielos. El carro volaba como una gran nube empujada por los vientos. Desde allí paseando su mirada por doquier, el guerrero descendiente de Raghú, dijo a Sita la mithiliana, la del rostro bello como el astro de la noche: “Mira, ya veo el palacio de mi madre… ¡Ayodhyá! ¡Inclínate ante ella, Sita, mi videhana, hete aquí de regreso”!

Apenas la muchedumbre, presurosa, les vio llegar como un segundo sol y con tan rápida marcha, el aire fue rasgado con potentes gritos de alegría, lanzados por ancianos, mujeres y niños. Todos gritaban: “¡Aquí está Rama!”. Bharata, pasando de la tristeza a la alegría, se acercó, con las manos juntas y honró a Rama: “Sé bienvenido”, pronunció, con el respeto que le merecía su hermano. Pero éste se apresuró a alzarlo, lo apretó contra su pecho y lo estrechó entre sus brazos con alegría. Continuar leyendo “Vímanas: Los OVNIS de la antigua India.”

El Código – Manuscrito de Voynich

El código tuvo un gran periplo por toda Europa desde que se escribiera en pergaminos en el siglo XIII.

En 1912 Voynich, comerciante de libros antiguos y antigüedades trajo de Europa este manuscrito, que terminó sus días en la biblioteca de Yale, con el N ° de catálogo 408.

Muchos en todos estos siglos habían intentado descifrar a este códice atribuido al monje Rogelio Bacon, que lo dibujó, escribió y encriptó en un sistema que se llama lógica simbólica, en el siglo XIII.

Los esquemáticos dibujos a seis colores, muestran elementos vegetales que se popularizarían en tratados muy posteriores y algunos dibujos creados para distraer, como encriptaciones abstrusas y sin sentido aparente solo para dificultar la comprensión, no de otros alquimistas, sino de clérigos inquisidores con fatales designios. (Hay clarísimos elementos botánicos que se entremezclan con “ilusiones ópticas“, incomprensibles para el ojo humano aún no acostumbrado a tan novedosas visiones.

Entre los investigadores encontramos a:

George Boole, Athanasius Kircher, John M. Macri, Johannes Tepeneus, John Dee, Sir Thomas Brown, Hewert E.Yardley y John M. Manly. (Manli o E. W y dle r)

Precisamente estos dos últimos, en “honor” a mi nombre y apellido- que tienen casi las mismas letras – Me dejaron un mensaje en el Libro Akáshico:

Me informan que Roger Bacon es el descubridor de la lupa para usos científicos y el primero en ver con ella las celdas que encierran la vida. (Como vimos en el siglo XIII).

Debido a la inquisición clerical debió rodear a su primer Tratado de Botánica, visto con una lupa, de este gran misterio, que solo rodea al tema para únicamente preservarse de sus “colegas”.

Para mi esta explicación cierra el estudio que sobre este tema puede hacerse. Es un gran paso científico, que por la ignorancia y el poder reinante, debió casi perderse con el paso de los siglos. Me sobrecoge pensar cuántas cosas se deberán haber perdido así en la historia humana. ¡Será el destino!