El extraterrestre de Coquimbo

Un extraño suceso ocurría en la zona de Tierras Blancas, ciudad de Coquimbo. Chile. La menor de las hijas de un matrimonio había visto en varias oportunidades un ser extraño que jugaba con ella.

Según las narraciones de la niña, este ser habitaba la casa continuamente. El ente habría logrando que la menor dependiera emocionalmente de él. Luego de un tiempo, y cuando esto aún no pasaba de ser una anécdota para su familia, el supuesto ser habría comenzado a tener cambios de actitud para con la menor, infringiéndole castigos constantes, los que incluso le dajaban marcas.

Para la madre de la niña, estos hechos pasaron a ser un peligro evidente, ya que en las noches la menor aparecía con erosiones en la piel, lo que denotaba una acción física de aquella entidad.

Los padres de la niña estaban asustados y no sabían en que creer, hasta que finalmente apareció ésta imágen sumamente extraña de un televisor de la sala principal de la casa en la cual se refleja la figura de un ente desconocido.

La niña al observar la foto, reconoció de inmediato al ser que se contactaba con ella por lo que los padres decidieron consultar a un especialista. Luego de unos días el caso fue tomado por el investigador y psíquico Iván Vedever, quién contó detalles de esta inusual experiencia:

“Cuando visité a la niña sus padres me hablaron de la presencia de duendes, yo en un comienzo pensé lo mismo pero luego de investigar bien el caso, y de analizar el rostro que aparece en la pantalla, llegué a la conclusión de que era un extraterrestre del tipo Gris que tanto se conoce”.

Para Vedever, la presencia de extraterrestres en la Tierra es tan común, que es muy fácil que se confundan con duendes en experiencias paranormales, incluso llegó a afirmar que no sería extraño que los seres del espacio se disfrazaran de entidades míticas para entrar más fácilmente a los hogares.

“Ellos viven dentro de campos de energía, algo así como puertas dimensionales, por ello se les facilita contactarse a través de pantallas de televisión o en tiempos y espacios diferentes” dijo Vedever.

Aunque el caso no ha revestido mayor polémica, ni ha sido muy difundido a la opinión pública, la investigación sigue su curso, y la extraña fotografía seguramente pasara a ser una más de aquel baúl de las situaciones insólitas e inexplicables.

La Mansión de Amityville

112, Ocean Avenue

El 112 de Ocean Avenue es la dirección de una gran casona cuyo pasado está colmado de misterios y sucesos sobrenaturales. Está localizada al sur de Long Island y a unas veinte millas de la ciudad de Nueva York, en la localidad de Amityville. Durante muchos años ha estado deshabitada, por la increible historia que gira en torno a ella. Desde un cementerio Indio hasta el caso poltergeist que diera origen a una novela de Terror, pasando por un asesinato múltiple, sin lugar a dudas éste sitio representa uno de los lugares más enigmáticos y macabros de Estados Unidos.

La Historia de la Mansión.

El terreno fue inicialmente utilizado por los indios nativos shinnecocks para dejar allí a los locos, a los moribundos y a los enfermos. Se los abandonaba en éste lugar aprisionados, hasta que morían de hambre y de sed. Luego se les enterraba allí mismo, originando así una especie de cementerio de los condenados. Esa costumbre perduró por siglos.

Hacia finales del siglo XVII, los colonizadores se apropiaron del territorio. La primera extructura construida en el lugar fue una pequeña casa que contaba con un sótano, y más tarde se construyó el resto de la casa, siendo ésta de origen colonial holandés. El dueño era John Catchum o Ketcham, quien había sido expulsado de Salem, Massachussets, por practicar la brujería. Una vez en la mansión, Catchum, había continuado llevando a cabo ritos satánicos, con sacrificios que incluían animales y hasta niños, según los rumores. Cuando murió, fue enterrado en los terrenos de la casa y esta fue quemada. Continuar leyendo “La Mansión de Amityville”

Historias : El Fantasma que impidió un robo en Malasia

Esta historia ocurrió hacia finales del año 2008. Una pareja malaya que volvía de sus vacaciones, encontró un hombre de 26 años desmayado en el suelo de su casa con fatiga y deshidratación. Inmediatamente llamaron a una ambulancia para que recibiera atención médica y posteriormente dieron parte de lo sucedido a la policía local.

El desconocido dijo a la policía que, había entrado la casa con la intención de robar, pero que al cabo de unos momentos dentro de la vivienda, notó como si estuviese en una cueva. Cada vez que intentaba escapar del lugar una fuerza sobrenatural lo arrojaba al suelo.

El ladrón afirmó además que el supuesto fantasma lo había mantenido sin comida ni agua durante tres días. El asaltante fue llevado al hospital Kemaman y ya ha recuperado totalmente la salud, según el policía Abdul Marlik Hakim Johar.

A pesar de la poca credibiilidad que en un principio le otorgaron las autoridades, terminaron por creer en la historia por el miedo genuino que transmitía el desafortunado ladrón al narrar su historia.