Esqueletos gigantes y calaveras con cuernos

Un cráneo con cuernos similares a los de un sátiro de la mitología griega, fue descubierto descubierto en un túmulo funerario en Sayre, Condado de Bradford, Pensilvania. EEUU. aproximadamente en el año 1880.

Según la información que hemos podido recabar de distintas fuentes de internet en relación a ésta insólita imágen, el esqueleto era de proporciones gigantes y unas protuberancias de unos 7cm de longitud salían por la frente tal y como se puede apreciar en la fotografía adjunta. Se estima que su antiguedad es de más de 2000 años. El hallazgo fue realizado por un grupo de arqueólogos de renombre, entre ellos el historiador del estado de Pensilvania y dignatario de la Iglesia Presbiteriana (Dr. GP Donehoo) y dos profesores, AB Skinner, Investigadora del Museo de América, y WK Morehead, de la academia Phillips, en Andover, Massachusetts. Los huesos fueron enviados a un museo de Filadelfia, aunque más tarde se reportaron robados y nunca más se volvió a saber de ellos.

Un artículo sobre éste misterioso cráneo fue publicado por la revista Mysteries of the Unexplained, p. 39 – Julio de 1973.

Algunos casos más recientes

Para quienes creen que éstas historias son falsas, hemos realizado una búsqueda de casos más recientes, como el artículo del año 2007, del sitio yobserver.com quien publica la historia de Saleh Talib Saleh oriundo de Yemen, un hombre de 105 años (en la actualidad, y si es que todavía vive) al que le salió un cuerno en la cabeza a los 77 años de edad. Ver aqui el reportaje

O tambien les puede interesar éste artículo que habla sobre una patología comunmente denominada «cuernos humanos» o «cuernos cutáneos» : Malformaciones genéticas – Patologias : Cuernos Humanos

– Se trata de una enfermedad en la que crecen cuernos (sin huesos) en distintas partes del cuerpo. Aqui algunas imágenes

El hobbit, una nueva especie?

El Hobbit u Homo floresiensis, vivió hasta hace 12.000 años en la isla indonesia de Flores. Con apenas un metro de estatura y un minúsculo cerebro de 380 centímetros cúbicos, similar al de un chimpancé, representa una nueva especie del género Homo que convivió en algun momento de la historia con los Sapiens.

El descubrimiento de un ejemplar de Hobbit en octubre del año 2004 generó una gran polémica entre la comunidad científica. Por aquel entonces, los antropólogos que publicaron su investigación en la revista científica Nature, lo presentaron como una nueva especie de Homo sapiens que sería heredera del Homo erectus, el antecesor del homínido moderno. Pero en dicha publicación no quedaba claro cómo el pequeño humano había involucionado hasta convertirse prácticamente en un pigmeo. Error que algunos científicos aprovecharon para minimizar éste increible descubrimiento, atribuyendo la estatura del esqueleto y el tamaño de cerebro a una supuesta microcefalia. (Investigación publicada en Science en el año 2006)

Sin embargo, recientes investigaciones intentan demostrar que el hombre de Flores pertenece en realidad a una nueva especie descubierta. La confirmación ha llegado con dos nuevas investigaciones de Nature. En ellas queda totalmente desmentida la microcefalia del Homo floresiensis y, por lo tanto, deja abierta la posibilidad de que se trate de una nueva especie.

En un primer artículo, Eleanor Weston y Adrian Lister, del Museo de Historia Natural de Londres, llegaron a su conclusión a través de la siguiente analogía: Tomaron como modelo animal a fósiles de hipopótamos que, al vivir aislados en la isla de Madagascar, separados de sus antecesores, desarrollaron enanismo y encogieron de forma desproporcionada. Esto les llevó a afirmar que algo similar ocurrió con el cerebro del Homo floresiensis, que se hizo tan pequeño por el efecto de vivir en una isla, y no por una patología médica.

En el segundo estudio, William Jungers, de la Universidad de Stony Brook (Nueva York), y su equipo estudiaron los pies del hombre de Flores. Sus hallazgos muestran que las características de sus extremidades, que se parecen a las que se ven en otros primates, emparentan a este homínido no con el Homo erectus , sino con otro más remoto y primitivo. Es una nueva vuelta de tuerca en el puzle incompleto de la evolución humana, un misterio más en la búsqueda del eslabón perdido de la humanidad Pero, de momento, el hobbit ya es humano.

Descubren una base extraterrestre en Siberia

Existen numerosas historias de misterio en torno a Yakutia. Una enorme región de Siberia, cuya extensión abarca unos tres millones de kilómetros cuadrados. El territorio posee una población de apenas un  millón de personas, por lo que puede considerarse el lugar más desolado del mundo.

Rescientemente, Ufólogos y científicos de todo el mundo han centrado su mirada en éste recóndito lugar, ya que se ha descubierto, en las riberas del río Vilyuy, una serie de cúpulas y bases subterráneas.

Los investigadores creen que éstas instalaciones secretas han sido utilizadas por varios siglos por visitantes de otros planetas. Estas supuestas bases extraterrestres son de gran tamaño e incluso cuentan con muchas habitaciones en las cúpulas.

En las inmediaciones se han descubierto círculos subacuáticos y se especula que los mismos servirían de referencia para ayudar a localizar a los extraterrestres sus bases.

En la actualidad se ha formado una expedición de 15 investigadores y científicos que van a entrar a una de estas cúpulas para finalmente descubrir sus secretos.

El líder de esta expedición científica Nikolai Subbotin, un investigador del fenómeno OVNI. Señaló que “se comentaba que se encuentra escrito en los antiguos pergaminos tibetanos que en tiempos pasados estas cúpulas eran parte de un sistema de defensa de una colonia de ETs. Esto suena muy increíble e incluso fantástico, sin embargo, después de haber leído los pergaminos, puedo decir que realmente no contienen dicha información.”

Realmente no sabemos si estas cúpulas fueron creadas por los extraterrestres o fueron construidas por una antigua civilización tecnológicamente avanzada, humana, que desapareció o fue destruida en algún momento en el tiempo por razones que desconocemos.