La verdad sobre las sirenas de Animal Planet

El video que se hizo tan popular en las redes sociales no era verdadero. Las imágenes registran a una supuesta extraña criatura posada sobre una roca al fondo de un acantilado que parecen sirenas reales. Luego de algunos gritos de impresión y asombro de los testigos, el extraño ser se voltea por una fracción de segundo antes de lanzarse al agua. En ese momento puede observarse que tiene rostro, brazos y una larga cola parecida a la de un pez, como la de las mitológicas sirenas.

Increible avistamiento de una sirena en israel

Sin embargo, se trata en realidad de imágenes que son parte de un falso documental puesto al aire el pasado fin de semana en Estados Unidos por el canal Animal Planet. La producción era la segunda parte de un especial de televisión emitido en 2012 que se llamó “Sirena: el cuerpo hallado” (Mermaid: the body found).

Dicho programa, de dos horas de duración, fue descrito por sus realizadores como “ciencia ficción basada en hechos reales y teoría científica”. Sin embargo, su narración audiovisual resultó tan convincente para los telespectadores que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica recibió una avalancha de llamadas de personas exigiendo saber la verdad sobre la existencia de esas míticas criaturas marinas. La presión fue tal que debieron emitir una declaración pública para señalar que las sirenas no existen.

Ahora, la segunda parte tuvo en estos pocos días el mismo efecto. Miles de personas creyeron que su información era real, pese a que fue presentado como una producción enteramente de ficción y de corte de “entretenimiento”.

Antes de la emisión, los productores explicaron que esta vez quisieron usar teorías basadas en la evolución y varios ejemplos reales de la naturaleza como un trampolín para tejer “una historia imaginaria” sobre un mito contemporáneo.

Sin embargo, y pese a esas aclaraciones, los cuestionamientos cayeron sobre Animal Planet por poner este documental falso en una programación tradicionalmente centrada en la naturaleza y la ciencia, y no en el mito y la fantasía. Así que no eran sirenas reales.

Sirenas… Una especie humana que evoluciono en el Mar?

En la mente de la gran mayoría de las personas, las sirenas son criaturas totalmente fantásticas de los cuentos de hadas y la mitología.

Las sirenas : Seres humanos que evolucionaron en el mar

Sin embargo, las nuevas evidencias recogidas por investigaciones científicas desafían esta creencia popular, planteando la posibilidad de que las sirenas sean tan reales como cualquiera de nosotros.

La teoría científica detrás de la leyenda

Para ello, el programa Sirenas, Realidad o Mito? producido por Discovery, examina la teoría científica (teoría del primate acuático) que respalda la posible existencia de las sirenas y su posterior evolución a partir de los simios.

Combinando narración, ciencia e historia humana, SIRENAS nos obliga a abrir nuestras mentes hasta cuestionar los límites de nuestras creencias y la posibilidad de que algo hipotético pudiera ser verdad.

Existen ya ciertos hechos probados que podrían ayudarnos a creer en algo inimaginable: la posibilidad de que las sirenas realmente existan.

Si. Es cierto que los osos polares, categorizados actualmente como mamíferos marinos, evolucionaron del oso pardo… Entonces… ¿Es posible que algunos monos se separaran de los simios terrestres hace millones de años (debido a las inundaciones costeras) y que evolucionaran hasta convertirse en criaturas acuáticas de alguna forma emparentadas con los seres humanos? – Parece ser que Sí!

Los bebés humanos instintivamente aguantan la respiración cuando son sumergidos bajo el agua antes incluso de haber comenzado a caminar (algo que los bebés primates no pueden hacer).

¿Fuimos los humanos alguna vez capaces de gozar de un estado acuático? Evidentemente Sí. Los delfines parecen establecer una conexión única con los seres humanos y poseen una habilidad adquirida para cazar cooperativamente con éstos. ¿Es posible que los delfines aprendieran a cazar con los humanos porque todavía recuerdan el haber cazado en cooperación con las sirenas, una especie sumamente parecida a la nuestra?

Algunas especies nuevas de ballenas (los mamíferos marinos más grandes) se han descubierto durante el transcurso de las dos últimas décadas. ¿Es posible que no hayamos descubierto a todas las criaturas de los océanos? ¿Respondería esto a la pregunta de por qué no hemos descubierto todavía a las sirenas?

Antiguas y dispares civilizaciones describían a las sirenas como seres que no mantenían comunicación alguna con otras culturas…

¿No sería éste un dato real detrás de la leyenda? Recuerda estos datos y posibilidades y no te pierdas el desarrollo completo de esta historia en el especial SIRENAS.

Duendes y Hadas…

La idea sobre la existencia de los duendes y hadas, es común en las más diversas culturas. Éstos, son seres que cuentan con el don de poseer cierta magia y poderes. Los duendes, específicamente, son seres elementales de la Naturaleza. Y aunque son difíciles de contactar, muchas personas aseguran haberse encontrado en algún momento de su vida cara a cara con ellos. Son típicos habitantes del continente europeo, aunque no faltan quienes afirmen que también existen en Sudamérica.

En cambio, cuando nos referimos a las hadas, quizás no sepamos explicar el significado preciso del término, pero sí todos entendemos a qué nos referimos. Y nos guste o no, y para bien en la mayoría de los casos y para mal en algunos, los duendes y hadas están en este mundo con nosotros

Los duendes son seres de escasa y diminuta estatura; miden entre los treinta centímetros y un metro de altura. Su hábitat natural generalmente son los bosques, aunque algunos habitan en los jardines y los fondos de ciertas casas, propicias para ello. Ya que a estos simpáticos hombrecillos les agrada la compañía de los niños así como a las hadas(por su pureza de corazón), para jugar con ellos. Son de buen carácter; estando por lo tanto casi siempre de buen humor. Aunque también existen duendes malvados, capaces de hacerle daño a los humanos, si éstos los enojan. Por ese motivo es conveniente evitar ofenderles, por ejemplo: dudando de su existencia, de sus poderes o burlándose de su apariencia.