Misteriosas desapariciones en El archipiélago de Los Roques

El archipiélago de Los Roques, un territorio insular de Venezuela, se ha convertido en una especie de Triángulo de las Bermudas donde ocurren misteriosos accidentes aéreos, con aviones de los cuales nada se vuelve a saber; el más reciente, el del gurú italiano de la moda Vittorio Missoni.

misteriosas desapariciones

Por muchos años el Triángulo de las Bermudas, situado entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Fort Lauderdale (Florida), fue un punto geográfico asociado al misterio e incluso lo paranormal, una zona de confluencia caracterizada por la desaparición inexplicable de aeronaves y embarcaciones.

En los últimos años, sin embargo, ese lugar podría ser desplazado en el imaginario por el archipiélago de Los Roques, una zona insular del territorio venezolano en la que últimamente han desaparecido varios transportes aéreos, entre ellos el avión donde viajaba el gurú italiano de la moda Vittorio Missoni, y seis pasajeros más, además de la tripulación, incidente en el que el avión desapareció sin dejar rastro luego de entrar en un banco de nubes.

Este suceso se suma a otros que, en la última década, han contribuido a generar una “maldición” asociada al archipiélago: 15 desde mediados de los 90 de aviones que se estrellan, desaparecen o sufren algún tipo de emergencia. En 2008, por ejemplo, una aeronave que siguió la misma ruta que la de Missoni se estrelló en el mar, sus retos nunca fueron encontrados y de los pasajeros fue recuperado un solo cuerpo.

Según algunas especulaciones, esta situación podría deberse a la emanación de hidratos de metano desde la superficie marítima, químicos que provocan el desplome de aviones por la capa de aire delgado que generan y la cual a su vez les hace perder elevación. Esta hipótesis, sin embargo, no ha sido comprobada, con lo cual el misterio persiste.

Descubren una ciudad sumergida en el Triángulo de las Bermudas

Un grupo de científicos canadienses informó haber descubierto las ruinas de una ciudad sumergida en nada menos que en el Triángulo de las Bermudas, el lugare en donde desaparecieron numerosas aeronaves y barcos entre 1700 y 1980. Esta noticia fue asociada inmediatamente con La Atlántida, el mítico continente desparecido hace 10 mil años.

Los investigadores, Paul Weinzweig y Pauline Zalitzki, encontraron mediante un robot los restos de una ciudad, ubicada a unos 700 metros de profundidad, hacia el norte de las costas orientales de Cuba.

Edificios sumergidos.

Las imágenes captadas muestran construcciones monumentales, entre ellas, cuatro pirámides gigantes, una de ellas de cristal, así como una esfinge y varios monolitos grabados. “Es asombroso. Lo que observamos en las imágenes en alta resolución del sonar son llanuras interminables de arena blanca y en el medio de esta bella arena se aprecian claramente diseños arquitectónicos hechos por el hombre. Es como cuando sobrevuelas un proyecto urbano en avión y ves las autopistas, túneles y edificios”, afirmó Zalitzki a Russia Today.

En opinión del científico, el complejo pertenece a un período preclásico de la historia del Caribe y de América Central, poblado por “una civilización avanzada, similar a la cultura de Teotihuacán”.

La Atlántida, mencionada y descrita por primera vez por el filósofo griego Platón, desapareció, según la leyenda, por una inundación, un gran terremoto o una erupción volcánica hace más de 10 mil años.

A lo largo de decenios, este mito ha servido de inspiración para numerosas obras literarias, musicales y cinematográficas, especialmente historias de ciencia-ficción.

Disfunción espacio-temporal

Cada tanto se tienen noticias de fenómenos muy raros. A mediados del 2010, un crucero de placer que navegaba a la altura de la Costa Azul del Mediterráneo, de muy gran envergadura, que por lo general, siempre evade al mal tiempo, se encontró con una enorme ola que lo tomó enteramente de sorpresa y que introdujo una gran cantidad de agua incluso por los ventanales de los pisos superiores.

Tan rápido como apareció, esta enorme ola desapareció; lo extraño, que debería haber ocasionado hasta un sunami sobre las costas cercanas y nada de esto pasó. El crucero debió ser llevado a puerto, para hacerle ciertas reparaciones y desembarcar a pasajeros deseosos de no proseguir en la travesía (Costa Cruceros).

Unos años antes, dentro de la zona del triángulo de las Bermudas, un gran petrolero, de más de trescientos metros de longitud, fue barrido por una enorme ola, que apareció de repente y casi sumerge a la embarcación-como lo testifica la filmación del evento hecho por el capitán-; en minutos, como en el caso anterior, todo se había disipado.

Si las naves hubiesen sido de menor porte, el agua las hubiera hundido.

Esas olas extrañas, también aparecen en el triángulo del Dragón, del otro lado del mundo, donde desaparecen muchas naves y aviones y donde suelen verse apariciones atemporales de navíos fantasmas.

Similares cosas acontecen en los Grandes Lagos, durante furiosas tormentas, muy cerca de Chicago.

Este tipo de fenómenos son relatados por la Biblia desde la más remota antigüedad, como el escape de Egipto, por los judíos a través del Mar Rojo, donde las aguas se apartan dejando ver una zanja de paredes líquidas.

Un “milagro” atribuido a dios y hoy sospechado como un hecho portentoso, ocasionado por altas tecnologías y que aparecen muchas veces como efectos colaterales de actividades extraterrestres.

Parecería que estas enormes diferencias en la altura del mar, son debidas a un quiebre del espacio-tiempo: un sector del mar, tiene la altura que tenía en alguna otra época, y que aparece momentáneamente en ese preciso lugar, que inmediatamente acusa este desnivel y aparece la enorme ola de 25 o más metros de altura. Al interrumpirse la anomalía, todo vuelve a la normalidad, en lo referente al mar, pero no a los hechos que ese efecto provoca (las desapariciones y hundimientos).

Similares a las neblinas electrónicas violetas, que rodean a naves volantes terrestres, ocurriendo siempre la pérdida de las mismas, salvo en dos hechos perfectamente documentados. Los relatos son de los dos sobrevivientes, que han marcado las anomalías y la distorsión espacio-temporal, recorriendo distancias a velocidades desusadas y apareciendo en lugares alejados del destino final.

Esta neblina violeta aparece en el relato de muchos abducidos. Rodean a las naves extraterrestres y se asocian a cambios espacio- temporales (Cabo Valdez-Chile).

Misterios Resueltos: 2 Desapariciones en el Triángulo de las Bermudas

Dos de las desapariciones más misteriosas ocurridas en el triángulo de las bermudas durante la década del 40′ parecen haber sido resueltas.

Todos conocemos las enigmáticas historias en relación a la región triangular que forman los puntos imaginarios de las Bermudas, Florida y Puerto Rico: Ell Triángulo de las Bermudas; Lugar en el que decenas de Barcos y Aviones han desaparecido sin dejar rastro durante varios años.

Pero un nuevo estudio realizado por el periodista Tom Mangold para la BBC ofrece explicaciones plausibles de la desaparición de dos aviones comerciales británicos en la zona, con la pérdida de 51 pasajeros y todos sus tripulantes.

Un avión probablemente sufrió de un fallo técnico catastrófico como consecuencia de un mal diseño, mientras que el otro es probable que se haya quedado sin combustible. Si bien ésta nueva teoría no explica la totalidad de las desapariciones producidas en el área en cuestión, representa un punto de partida para volver a retomar los casos restantes con una nueva visión del tema.

Mapa del triangulo de las bermudas

Hace sesenta años, los vuelos comerciales entre Londres y las Islas Bermudas eran nuevos y peligrosos. Se requeriría una parada obligatoria en los Azores, situados a unas 2.000 millas de vuelo de las Bermudas, para el reabastecimiento de combustible. En ese momento dicha distancia representaba el vuelo comercial más largo del mundo. Además, la infraestructura de los aviones de la era de la posguerra eran mucho menos fiables que los aviones de hoy en día.

British South American Airways (BSAA), que operaba la ruta, tenía un historial de seguridad sombrío. En tres años que había tenido 11 accidentes graves y la pérdida de cinco aviones con 73 pasajeros y 22 miembros de la tripulación. Continuar leyendo “Misterios Resueltos: 2 Desapariciones en el Triángulo de las Bermudas”

Desapariciones Misteriosas

Una breve recopilación de historias de desapariciones misteriosas.

La Fuga de Alcatráz

Fuga de alcatráz

En 1960 y tras una ardua preparación, tres reclusos (Frank Morris y los hermanos Angelin) lograron furarse de la prisión más segura del mundo: “Alcatraz”, una cárcel situada sobre una roca en medio de la bahía de San Francisco. Nunca se descubrió el paradero de ninguno de ellos y queda abierto el interrogante de si todavía siguen con vida en algún lugar del planeta, ocultándo su identidad para no ser descubiertos o si murieron ahogados durante el escape o fueron presa de los hambrientos tiburones que hay en el lugar.

El Experimento Filadelfia.

experimento filadelfia

El Experimento Filadelfia fue un proyecto ultrasecreto llevado a cabo por los Estados Unidos en 1943. En 1979 fue tema de un libro escrito por Charles Berlitz titulado “Sin rastro” y de muchos otros, así como de innumerables películas. El propósito de este experimento consistía en hacer la materia del buque invisible al radar, manifiestamente con fines bélicos. El experimento falló porque el buque, en rigor, no se tornó invisible como se esperaba, sino que literalmente desapareció del plano físico… Leer el artículo completo

Viajes en el tiempo?

Una niña española, conocida como “La niña de las peras”, desapareció en 1905 en el Barranco de Badajoz, reapareciendo medio siglo más tarde con la misma edad… ¿Qué le ocurrió?… Leer el artículo completo

La última expedición de Fawcett

Uno de los misterios más insondables en los anales de los viajes de exploración lo constituye la desaparición, en febrero de 1925, del coronel Percy Harrison Fawcett junto con su hijo Jack y un amigo de la infancia cuando buscaba una supuesta antigua ciudad perdida, que estaba convencido de encontrar en alguna parte del Amazonas. Lo curioso es que durante los años posteriores a su desaparición surgieron varias personas sensitivas que dijeron haber recibido mensajes telepáticos de Fawcett en los que afirmaba estar bien y sin problemas de ningún tipo…

El enigma del Vuelo 19

vuelo 19Aunque desde mediados del siglo XIX han desaparecido en el Triángulo de las Bermudas más de 50 barcos y 20 aviones, uno de los casos más significativos fue el del vuelo 19: cinco bombarderos estadounidenses tipo torpedo abandonaron Fort Lauderdale el 5 de diciembre de 1945 en un vuelo de entrenamiento rutinario y con buenas condiciones metereológicas. Ninguno volvió y tampoco el hidroavión que se envió a buscarlo. ¿Que puede haberles sucedido? . Leer la historia del Triángulo de las Bermudas

¿Qué pasó con la Carroll A. Deering?

El 31 de enero de 1921, la goleta Carroll A. Deering fue descubierto de haber encallado en la costa de Carolina del Norte.

Al rescate de los buques que finalmente llegó a ella, se encontraron nada menos que un barco fantasma a la rival de María Celeste, que sufrió una suerte similar hace 50 años. La tripulación había desaparecido.

Pruebas en la cocina sugiere que los tripulantes estaban en actividad ya que que los alimentos que se estaban preparando para el día siguiente se encontraron, sin embargo, se no encontró nada de la tripulación, ninguno de sus efectos personales y no relacionadas con la goleta propia, como los registros de buques.

La especulación ha señalado lo paranormal, en particular al hecho de que ella estaba en la región que hoy se conoce como el triángulo de las Bermudas.

Teorías alternativas se han presentado y, entre ellos uno que es un signo de su época: que era parte de un complot comunista encabezado por Rusia a EE.UU. aprovechar los buques

El misterio de los triángulos de la muerte.

Desapariciones misteriosas.

Aviones y barcos desaparecidos, anomalías electromagnéticas y otros fenómenos insólitos ocurren en ciertos lugares de nuestro planeta conocidos como los doce triángulos de la muerte. Aquí trataremos de recoger la última y más seria explicación científica sobre estos auténticos agujeros negros en la superficie de la Tierra.

Vamos hacia un gran sol!”. Éste fue el último mensaje enviado por el radiotelegrafista del avión antisubmarino Grumman, desaparecido el primero de julio de 1969. Cuando, trascurrido el plazo fijado para el regreso, el aparato no volvió a su base ni contestó a las llamadas que desde ésta se le hacían, se organizó una gran operación de búsqueda con medios aeronavales, que rastrearon una amplia zona del mar, únicamente se logró hallar restos dispersos del aparato desaparecido, entre ellos dos asientos.
Poco tiempo antes, el 15 de mayo del mismo año, otro avión gemelo Grumman cayó en la misma zona. En ambos casos, entre muertos y desaparecidos, hubo catorce víctimas en total. La encuesta hecha por las autoridades declaró “inexplicable” el siniestro.

Pero de 1952 a 1970, cinco modernos submarinos habían desaparecido también de manera inexplicable, en la misma región marina. Pero no nos estamos refiriendo al famoso Triángulo de las Bermudas.

El “triángulo” a que nos estamos refiriendo se encuentra en el Mediterráneo occidental: sus vértices son el monte Canigó, en los Pirineos franceses (donde entre 1945 y 1969 se produjeron once catástrofes aéreas, con más de doscientas víctimas humanas), la localidad africana de Tinduf, cerca de la frontera conjunta de Mauritania, Marruecos y Argelia, y las Islas Canarias. En toda esta amplia zona son también muy frecuentes las observaciones de ovnis (especialmente en las Canarias y el sur de España). No sólo en tierra, sino en el mar y “bajo las aguas” del mar.

Fuerzas Misteriosas:

El avión Grumman que emitió el extraño mensaje era un avión militar español, cuyo comandante, el capitán Antonio González de Boado, curiosamente uno de los pocos militares españoles del Arma Aérea que se tomaba en serio la cuestión de los ovnis. El capitán Boado había publicado interesantes artículos sobre el tema en la Revista de Aeronáutica y Astronáutica del Ministerio del Aire, y había dado muchas conferencias sobre Ufología a sus compañeros de promoción, que le querían y le respetaban.

¿Actúan entonces en esta zona las mismas fuerzas misteriosas y maléficas que parecen actuar en el Triángulo por antonomasia, el de las Bermudas?. Este triángulo y once más fueron ya señalados por el malogrado investigador y biólogo Iván Sanderson y sus colaboradores de SITU (Society for the Investigation of the Unexplained), de Nueva Jersey. Este grupo estaba formado por científicos especializados en distintas disciplinas: geólogos, meteorólogos, físicos, astrónomos, etc. Según ellos, existen en el planeta doce zonas de grandes perturbaciones geomagnéticas. Dos de ellas son los Polos y las restantes son todas marítimas. Se encuentran repartidas muy regularmente: cinco de ellas alrededor del paralelo 30 grados de latitud norte, y otras cinco en el paralelo 30 grados sur. Están separadas por distancias de 72 grados en cuanto a longitud.

Varios hechos sorprendentes se hallan asociados con estas zonas (que, más que triangulares, son romboidales; configuran un rombo inclinado unos 45 grados sobre el Ecuador). Todas ellas son zonas “calientes”, donde los avistamientos de ovnis son frecuentes; en todas ellas se registran extraños fenómenos de distorsión del espacio-tiempo; en todas ellas la brújula se desvía unos cinco grados del Norte magnético; casi todas ellas se hallan cruzadas por la famosa línea BAVIC, descubierta por Aimé Michel y, aunque se ha exagerado mucho, en todas ellas se registran hechos inexplicables y misteriosas desapariciones de barcos y aviones.
¿Pero por qué se menciona únicamente una de estas zonas, el Triángulo de las Bermudas? Es muy sencillo: esta zona, por su ubicación geográfica, es la que registra un mayor tráfico marítimo y aéreo. Sólo es comparable a ella el “Triángulo del Diablo”, en el mar del Japón, que también se ha ganado una cierta fama de lugar maldito. Los restantes “triángulos” caen en zonas marítimas de escaso o nulo tráfico marítimo o aéreo (ya hemos dicho que dos de ellas corresponden a los Polos), y esto explica que raramente se las mencione.

¿Por qué los triángulos?.

¿Cómo se explica la distribución tan regular que tienen los triángulos (o habría que llamarlos “rombos”) sobre la superficie del planeta? Se han barajado varias hipótesis para explicarlos. Barry Goodman, en el excelente estudio que ha consagrado al tema, señala que estos doce puntos sobre el globo terráqueo, y las líneas que los unen, definen un objeto sólido con quince lados triangulares. Este objeto sería parecido a un cristal o a una piedra preciosa perfectamente tallada. Para explicar esta extraña disposición podemos plantearnos tres posibilidades:

  • Un fenómeno natural de rara simetría, cuyo ejemplo más claro lo encontramos en los cristales.
  • Establecimiento deliberado de una configuración simétrica por parte de seres inteligentes, con fines que se nos escapan (los misteriosos círculos que aparecen en campos de cereales ingleses podrían ser algo parecido).
  • una combinación de a y b, o sea el establecimiento de una configuración simétrica por seres inteligentes, aprovechando un fenómeno natural preexistente de naturaleza simétrica.

Barry Godman estuvo bastante cerca de la verdad -como veremos más adelante- al formular esta teoría. El único fenómeno natural preexistente digno de tenerse en cuenta tiene que estar forzosamente relacionado con el geomagnetismo, del que no lo sabemos todo ni mucho menos. Una cosa que sí sabemos, por ejemplo, es que los polos no han ocupado siempre su posición actual, sino que se han desplazado sobre la superficie de la Tierra en el transcurso de las edades geológicas. Las partículas magnetizadas de mineral de hierro que se encuentran en algunas rocas muy antiguas apuntan hacia otro Polo Norte magnético distinto del actual. Pero sería muy sorprendente que los antiguos polos magnéticos hubiesen coincidido con tanta precisión con los puntos regularmente espaciados de los “triángulos” actuales. Eso significaría que el eje del planeta ha ido cambiando sucesivamente de inclinación un número “exacto” de grados y minutos, como un mecanismo de relojería gigantesco, lo que nos lleva casi a desechar esta explicación.

Inversión de los polos:

Sin embargo, hay una ciencia novísima que nos puede enseñar algunas cosas. Esta ciencia es el Paleomagnetismo. Hay dos hechos sorprendentes, comprobados por esta joven cienca: 1.° los continentes han derivado millares de kilómetros en la superficie del globo; y, 2.° el campo magnético terrestre se ha invertido periódicamente, pasando el polo Norte a ser el polo Sur y viceversa… La primera constatación reivindica definitivamente la teoría de la “deriva de los continentes”, establecida en 1910 por el alemán Alfred Wegener. Pero el Paleomagnetismo no nos explica la existencia espaciada de los triángulos.

No obstante, nos dice algo inquietante de veras: la Tierra se encuentra en el umbral de un cambio de polaridad. Es decir, que de un magnetismo normal pasaremos a un magnetismo invertido. ¿Cómo afectará este hecho en la vida de los seres que pueblan el globo? Misterio. No subsiste ningún testimonio vivo de un cambio de polaridad para contárnoslo… Quizás estos cambios de polaridad podrían explicar las épocas glaciales, la extinción de los grandes saurios e incluso la aparición del hombre.

Una Tripulación Desvanecida.

El 5 de diciembre de 1945 el vuelo 19, una escuadrilla de cinco aviones torpederos Avenger, provistos de un equipo de navegación muy sofisticado, levantaron vuelo desde la base aeronaval de Fort Lauderdale, en Florida, en una misión de rutina y se perdieron en unas pocas horas, sin que ninguna explicación racional fuera descubierta por la comisión investigadora de la Marina ni por varias revelaciones posteriores.

Desapariciones Inexplicables.

Si bien el vuelo 19 sigue siendo el caso más famoso, no es un caso aislado, ya que la lista de víctimas del Triángulo de las Bermudas es larga. Por lo demás, es esta frecuencia anormalmente alta de desapariciones en comparación con las de otras zonas marítimas, junto a otras razones, lo que dio origen a la fama de este lugar. Así, entre 1945 y 1975, 37 aviones, más de 50 barcos e incluso un submarino atómico, con toda su tripulación, se evaporaron sin causa aparente y sin que se haya encontrado ningún cuerpo ni resto alguno.
Notorio es el caso de Cyclop, un carbonero de la Marina norteamericana con 308 hombres a bordo, entre los cuales estaba el cónsul general Alfredo Gottschalk, que desapareció misteriosamente en 1918. 30 años más tarde un avión de transporte DC3 sufrió la misma suerte mientras se encontraba a unas 50 millas de Miami. El último mensaje del capitán informaba a la torre de control que todo estaba bien y que esperaba las instrucciones para aterrizar.

Como hecho curioso cabe señalar que, con excepción del vuelo 19, las víctimas no envían jamás la menor señal pidiendo auxilio sino a menudo incluso un poco antes del drama que su travesía se desenvuelve en forma completamente normal.

Extraños fenómenos luminosos:

Muchos testimonios se refieren a sucesos poco habituales, como la para total de los equipos de a bordo, fenómenos visuales incomprensibles u observaciones de curiosas luces submarinas. Así, el remolcador de salvamento Good News, que cubría la ruta entre Puerto Rico y Fort Lauderdale en 1966 se vio repentinamente rodeado por una neblina muy espesa y sacudido por un mar encrespado. El compás y los instrumentos eléctricos se descompusieron enseguida, pero cuando el navío salió de esa bruma misteriosa, el mar estaba calmo y los instrumentos funcionaban de nuevo normalmente.
El mismo tipo de contratiempo le sucedió en 1972 al piloto Chuck Wakely cuando volaba entre Bimini y Miami. Creyó ver que la alas de su avión se volvían translúcidas y en pocos minutos la cabina de pilotaje era inundada por una extraña luz, mientras el aparato cambiaba de dirección sin que él pudiera evitarlo. Finalmente la luz se desvaneció y los instrumentos volvieron en seguida a operar en forma normal.
Por fin en 1975, cuando la lancha costera Diligence iba en auxilio de un carguero en llamas, su radio se apagó bruscamente sin razón alguna. La tripulación vio unas misteriosas luces verdes que caían del cielo. La investigación posterior no pudo, tampoco en ese caso, entregar ninguna explicación racional de esta falla y de estos extraños fenómenos.

Diversas hipótesis sobre los triángulos de la muerte.

El Kaio Maru 5, un barco de investigación científica, desapareció en 1955 en un área localizada en el sureste del Japón, conocida como Mar del Diablo o “Triángulo del Dragón”. Todos sus tripulantes desaparecieron.

Se formularon las más diferentes hipótesis a fin de tratar de resolver el misterio del Triángulo de las Bermudas. Algunos autores hablan de visitantes extraterrestres venidos del espacio para llevarse hombres y aparatos modernos a fin de estudiarlos, mientras que otros dicen que estas desapariciones se deben a seres antropomorfos, pertenecientes a una civilización muy desarrollada, que vivirían supuestamente en cápsulas submarinas en el fondo del océano.
Ese lugar podría también ser el centro de una distorsión espacio-temporal que arrastraría a los barcos y a los aviones a épocas distintas a la nuestra o a otras dimensiones. Una respuesta más probable sería la existencia de un campo magnético muy poderoso susceptible de explicar algunos de los fenómenos observados, como la descompostura de los instrumentos de a bordo, aunque no podría explicar otros aspectos de este enigma.

Otros triángulos de la muerte.

El Triángulo de las Bermudas no es la única zona geográfica donde se produjeron estas desapariciones inexplicables. El norteamericano Ivan Sanderson fue el primero en realizar un paralelo entre estos distintos lugares y en pensar que todos presentan perturbaciones magnéticas, así como una intensa actividad de luces submarinas, como las que fueron vistas en el Triángulo de las Bermudas. Sin embargo, solo el “Mar del Diablo” presenta semejanzas reales con este último.

  • El mar del diablo: Este mar se encuentra en el oeste del océano Pacífico, entre Japón y las islas Bonin. Desde hace siglos centenares de naves desaparecieron allí sin dejar rastros. En 1967 las tripulaciones de tres barcos mercantes vieron “ruedas submarinas fosforescentes”, como bandas luminosas que se movían rápidamente bajo la superficie de las aguas y que irradiaban desde un foco central giratorio. Según una leyenda japonesa, existe bajo el “Mar del Diablo” un reino donde el tiempo se detuvo.
  • Al Oeste del Mediterráneo: El español Antonio Ribera piensa que existiría una especie de “Triángulo del Diablo” en el Mediterráneo occidental. Para apoyar su teoría se refiere a una cantidad de aviones, barcos, submarinos desaparecidos que superan el promedio mundial, pero que podrían tener una explicación racional, ya que frecuentemente se invocó la ocurrencia de fenómenos magnéticos.

Lista de Barcos y aviones desaparecidos en El Tríangulo de las Bermudas.

Barcos desaparecidos:

  • El Rosalie: Desaparecido en 1840 en la ruta de La Habana a Europa. Era un barco francés que fue encontrado abandonado en el interior del “triángulo” navegando normalmente, con las velas desplegadas, con la carga intacta, pero había desaparecido toda la tripulación.
  • El Mary Celeste: Desaparecido de la circulación el mes de Noviembre de 1872, después de salir del puerto de Nueva York. Fue encontrado el 4 de diciembre del mismo año en el triangulo sin nadie a bordo. Era un bergantín que viajaba con 10 personas a bordo.
  • El Atlanta: Desaparecido en enero de 1880. Era una fragata británica que iba de las islas Bermudas a Inglaterra. Desapareció con 290 personas a bordo muy cerca de las islas Bermudas.
  • El Freya: Desaparecido el 4 de octubre de 1902. Era un gran buque alemán de tres palos que fue encontrado en el mismo mes de octubre cerca de Manzanillo, en Cuba, de donde había salido el día 3 de ese mes. Había desaparecido toda la tripulación.
  • El Cyclops: Desaparecido el 4 de marzo de 1918. Era un gran barco de aprovisionamiento de la marina norteamericana, de 150 metros de eslora y 19.000 toneladas de desplazamiento. Desapareció con 309 pasajeros a bordo sin lanzar mensajes de socorro. Navegaba entre las islas Barbados y Noorfolk cuando desapareció.
  • El Raifuku Maru: Desaparecido en 1924. Era un carguero japonés que navegaba entre las islas Bahamas y Cuba cuando desapareció. Pidió auxilio por radio.
  • El Cotopaxi: Desaparecido en 1925. Era un barco que hacía su ruta comercial entre Charleston y la Habana. Desaparecido cerca de Cuba.
  • El Stavenger: Desaparecido en 1931. Era un carguero que se encontraba cerca de la isla Cat, en las Bahamas, cuando desapareció con 43 hombres a bordo.
  • El John And Mary: Desapareció en abril de 1932. Era un barco de dos palos que apareció navegando y sin nadie a bordo a 80 kilómetros al sur de las islas Bermudas.
  • El Anglo-Australian: Desaparecido en marzo de 1938. Era un carguero que lanzó su último mensaje desde las islas Azores. Desapareció con 39 hombres a bordo.
  • El Gloria Colite: Desaparecido en febrero de 1940. Era un yate de Saint Vincent, en las Antillas británicas. Apareció sin nadie a bordo, pero con todos sus aposentos y cargamento en orden, estando a 320 kilómetros al sus de Mobile, Atlanta.
  • El Rubicon: Desaparecido el 22 de octubre de 1944. Era un carguero cubano que desapareció en el centro mismo del Triángulo. Posteriormente fue encontrado por la Guardia Costera norteamericana frente a las costas de Florida sin nadie a bordo, salvo un perro que fue mudo testigo del drama.
  • El Sandra: Desapareció en junio de 1950. Era un carguero de 106 metros de eslora que viajaba de Savannah, Georgia, a Puerto Cabello, Venezuela. Iba cargado con 302 toneladas de insecticidas para las plantaciones. Pasó por el puerto de Augustine, en Florida y después desapareció con todo su cargamento y tripulación.
  • El Connemara IV: Desapareció en septiembre de 1955. Era un yate privado que volvió a aparecer completamente solo, sin rastro de que hubiera pasado nada. Apareció a 640 km al oeste de las Bermudas.
  • El Marine Sulphur Queen: Desapareció el 4 de febrero de 1963. Era un carguero de 130 metros de eslora que iba en ruta desde Beaumont, en Texas, a Norfolk, en Virginia. Desapareció, sin emitir ningún mensaje de auxilio, con toda su tripulación.
  • El Snoboy: Desaparecido el 1 de Julio de 1963. Era un pesquero pequeño, de solo 20 metros de eslora y con 40 pescadores a bordo. Iba en ruta de Jamaica a Cayo Nordeste cuando desapareció con toda su tripulación.
  • El Witchcraft: Desaparecio el 24 de diciembre de 1967. Era una embarcación que efectuaba cruceros. Es uno de los casos más extraordinarios del Triangulo. Desapareció de repente con su dueño y un pasajero a bordo, mientras estaba atado a una boya de amarre frente al puerto y a tan solo 1600 metros de Miami, en Florida.
  • El Anita: Desaparecido en marzo de 1973. Era un carguero de 20.000 toneladas que estaba en ruta desde Newport News hacia Alemania. Desapareció en el Triángulo con 32 tripulantes a bordo.
  • El Milton Iatrides: Desaparecido en abril de 1973. Era un carguero que viajaba desde New Orleans a Ciudad de El Cabo cuando desapareció en aguas del Triangulo.

Aviones desaparecidos:

  • El avión Super Contellation: Desaparecido el 30 de octubre de 1945. Era un avión de la marina norteamericana que desapareció con 42 personas a bordo al norte del Triángulo.
  • El hidroavión Martin Mariner: Desapareció el 5 de diciembre de 1945. Era un hidroavión bombardero PBM de la armada norteamericana con 13 tripulantes a bordo. Desaparecieron todos a los 20 minutos de vuelo.
  • Un avión C-54:Desaparecido en 1947. Era un avión militar del ejército de los Estados Unidos. Desapareció con sus tripulantes a 180 kilómetros de las islas Bermudas.
  • Un avión Tudor IV: Desaparecido el 29 de enero de 1948. Era un avión comercial cuatrimotor llamado Star Tiger. Desaparecido con 31 pasajeros y tres tripulantes a 600 kilómetros al nordeste de las islas Bermudas.
  • Un avión DC-3: Desaparecido el 28 de diciembre de 1948. Era un avión privado en vuelo comercial que desapareció con 32 pasajeros y su tripulación en un punto indeterminado entre San Juan de Puerto Rico y Miami.
  • Otro avión Tudor IV: Desaparecido el 17 de enero de 1949. Era un avión comercial llamado Star Ariel (gemelo del Star Tiger). Desapareció entre las islas Bermudas y Jamaica a 600 kilómetros de las Bermudas.
  • Un avión Globemaster: Desaparecido en marzo de 1950. Era un avión comercial norteamericano que en ruta hacia Irlanda desapareció en el mismo borde del Triángulo.
  • El avión de transporte York: Desaparecido el 2 de febrero de 1952. Era un avión comercial británico en ruta hacia Jamaica. Desapareció con 33 pasajeros a bordo más tripulantes al norte del Triángulo.
  • El hidroavión Martin P-5M: Desaparecido el 9 de noviembre de1956. Era un avión anfibio patrullero de la marina norteamericana. Desapareció con 10 tripulantes a bordo muy cerca de las islas Bermudas.
  • El Chase YC-122.: Desaparecido el 11 de enero de 1957. Era un avión carguero con 4 pasajeros a bordo. Desapareció entre Palm Beach y la Gran Bahama.
  • Un avión KB-50: Desapareció el 8 de enero de 1962. Era un avión-tanque de las Fuerzas Aéreas norteamericanas. Desapareció al cruzar el Triángulo en la ruta de Langley Field, en Virginia, a las islas Azores.
  • Dos aviones Stratotankers KC-135: Desaparecidos el 28 de agosto de 1963. Eran 2 aviones cuatrimotores Stratotankers totalmente nuevos de las Fuerzas Aéreas norteamericanas. Iban en misión secreta de la base aérea de Homestead, en Florida, a una base secreta de reabastecimiento del ejército situada en el Atlántico, pero nunca llegaron, desaparecieron a 480 kilómetros al sudoeste de las islas Bermudas.
  • El Cargomaster C-132: Desaparecido el 22 de septiembre de 1963 en ruta hacia las islas Azores.
  • El Flyng Boxcar C-119: Desaparecido el 5 de junio de 1965. Era un avión comercial con 10 pasajeros a bordo. Desapareció al sudoeste del las isla Bahamas.

Fuente de la noticia: Los Triángulos de la Muerte

El Triángulo de las Bermudas

Historia del Triángulo de la Muerte

El triángulo de las Bermudas es conocido como “el triangulo del diablo” o “el limbo de los perdidos”, es un area geografica de 3.900.000 kilómetros cuadrados entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Melbourre (Florida) en las que se a producido inexplicables desapariciones de barcos y aviones.

Ubicación geográfica del Triángulo de las Bermudas

El misterio se inicia a mediados del siglo XIX, y desde entonces un total de más de cincuenta barcos y veinte aviones han desaparecido en el triángulo. Uno de los casos más famosos es del vuelo 19. Cinco bombarderos estadounidenses tipo torpedo abandonaron Fort Lauderdale el 5 de diciembre de 1945, en un vuelo de entrenamiento rutinario y con buenas condiciones meteorológicas. Ninguno volvió. Incluso el hidroavión que se envió a buscarlos desapareció. Otras historias de la región hablan de barcos encontrados abandonados con comida aún caliente en las mesas y aviones que desaparecen sin siquiera haber lanzado una llamada de socorro.

Celeste Mary

Otro caso resonante fue sin duda la desaparición del Mary Celeste. El barco partió del puerto de Nueva York el 5 de noviembre de 1872 rumbo a Génova. Cargado con barriles de alcohol para el comercio. El 5 de diciembre, entre las Azores y la costa de Portugal, fue avistada por el bergantín Dei Gratia. Toda la tripulación había desaparecido. En el diario de a bordo la última anotación era de quince días antes y no había nada que permitiera vislumbrar la existencia de problemas. Todo estaba en orden, pero no había rastros de vida.

A decir verdad se hallaron algunos signos inquietantes: los flancos de la nave habían sido golpeados varias veces con objetos afilados, la amurada de estribor presentaba un profundo corte y en algunas partes del barco se descubrieron manchas oscuras identificadas posteriormente como huellas de sangre. La respuesta del misterio solo está en las aguas profundas, nunca nadie ha sabido nada más.

Las posibles explicaciones

Las explicaciones que han dado muchos investigadores para estas desapariciones van desde secuestros por parte de piratas modernos a un simple error humano. También existen especulaciones de que esa zona está situada por encima de un remolino o un agujero en el océano que se traga a los navíos o aviones lo suficientemente infortunados para pasar exactamente por encima.

Sin embargo, otra posibilidad consiste en que partes de la Atlántida se encuentran debajo del Triángulo de las Bermudas. Unas legendarias pirámides atlántideas, construídas como fuente de energía podrían funcionar de manera esporádica y perturbar la comunicación de barcos y aviones, así como los sistemas de control.

Además, naturalmente, existen los que creen que estamos siendo invadidos por unos malévolos o tortuosos extraterrestres, y que especulan respecto de que esos alienígenas pueden, de alguna manera, trabar el campo magnético del Triángulo de las Bermudas y capturar especímenes humanos y artefactos para sus propios propósitos de investigación.

Sin embargo, aunque se ha informado de numerosas desapariciones en esta zona, se ha hablado menos acerca de aparatos que han aparecido ahí. Por ejemplo, en julio de 1975, Jim Thorne, miembro de un grupo de investigaciones oceánicas, fotografió una deslumbrante tormenta eléctrica por encima del Triángulo. Al examinar la película revelada, quedó perplejo al ver una clara imagen de aparejos cuadrados, a unas 100 millas de su embarcación. Pero aquella noche sabía perfectamente que no había ningún tipo de nave en las proximidades.

Este misterio se remonta a mediados del siglo XIX, y desde entonces han desaparecido un total de 50 barcos y 20 aviones.
Volviendo a las posibles explicaciones, los análisis menos fantasiosos apuntan a que las fuertes corrientes y la profundidad de las aguas podrían explicar la ausencia de restos, subrayando que varias de las desapariciones atribuídas a esta zona, ocurrieron en verdad a más de 600 kilómetros. Además, naves civiles y militares atraviesan la región todos los días sin contratiempos.

En cuanto se perfeccionen las técnicas de inmersión en aguas profundas es probable que se recuperen la mayoría de los barcos perdidos, aunque también es probable que el misterio del Triángulo de las Bermudas permanezca durante mucho tiempo en nuestra imaginación.

Otros Triángulos de la muerte…

Planeta Tierra

«Vamos hacia un gran sol!». Éste fue el último mensaje enviado por el radiotelegrafista del avión antisubmarino Grumman, desaparecido el primero de julio de 1969. Cuando, trascurrido el plazo fijado para el regreso, el aparato no volvió a su base ni contestó a las llamadas que desde ésta se le hacían, se organizó una gran operación de búsqueda con medios aeronavales, que rastrearon una amplia zona del mar, únicamente se logró hallar restos dispersos del aparato desaparecido, entre ellos dos asientos.

Poco tiempo antes, el 15 de mayo del mismo año, otro avión gemelo Grumman cayó en la misma zona. En ambos casos, entre muertos y desaparecidos, hubo catorce víctimas en total. La encuesta hecha por las autoridades declaró «inexplicable» el siniestro.

Pero de 1952 a 1970, cinco modernos submarinos habían desaparecido también de manera inexplicable, en la misma región marina. Pero no nos estamos refiriendo al famoso Triángulo de las Bermudas.

El “triángulo” a que nos estamos refiriendo se encuentra en el Mediterráneo occidental: sus vértices son el monte Canigó, en los Pirineos franceses (donde entre 1945 y 1969 se produjeron once catástrofes aéreas, con más de doscientas víctimas humanas), la localidad africana de Tinduf, cerca de la frontera conjunta de Mauritania, Marruecos y Argelia, y las Islas Canarias. En toda esta amplia zona son también muy frecuentes las observaciones de ovnis (especialmente en las Canarias y el sur de España). No sólo en tierra, sino en el mar y «bajo las aguas» del mar.

Fuerzas Misteriosas.

El avión Grumman que emitió el extraño mensaje era un avión militar español, cuyo comandante, el capitán Antonio González de Boado, curiosamente uno de los pocos militares españoles del Arma Aérea que se tomaba en serio la cuestión de los ovnis. El capitán Boado había publicado interesantes artículos sobre el tema en la Revista de Aeronáutica y Astronáutica del Ministerio del Aire, y había dado muchas conferencias sobre Ufología a sus compañeros de promoción, que le querían y le respetaban.
¿Actúan entonces en esta zona las mismas fuerzas misteriosas y maléficas que parecen actuar en el Triángulo por antonomasia, el de las Bermudas?

triangulo misterioso

Este triángulo y once más fueron ya señalados por el malogrado investigador y biólogo Iván Sanderson y sus colaboradores de SITU (Society for the Investigation of the Unexplained), de Nueva Jersey. Este grupo estaba formado por científicos especializados en distintas disciplinas: geólogos, meteorólogos, físicos, astrónomos, etc. Según ellos, existen en el planeta doce zonas de grandes perturbaciones geomagnéticas. Dos de ellas son los Polos y las restantes son todas marítimas. Se encuentran repartidas muy regularmente: cinco de ellas alrededor del paralelo 30 grados de latitud norte, y otras cinco en el paralelo 30 grados sur. Están separadas por distancias de 72 grados en cuanto a longitud.

Varios hechos sorprendentes se hallan asociados con estas zonas (que, más que triangulares, son romboidales; configuran un rombo inclinado unos 45 grados sobre el Ecuador). Todas ellas son zonas «calientes», donde los avistamientos de ovnis son frecuentes; en todas ellas se registran extraños fenómenos de distorsión del espacio-tiempo; en todas ellas la brújula se desvía unos cinco grados del Norte magnético; casi todas ellas se hallan cruzadas por la famosa línea BAVIC, descubierta por Aimé Michel y, aunque se ha exagerado mucho, en todas ellas se registran hechos inexplicables y misteriosas desapariciones de barcos y aviones.

¿Pero por qué se menciona únicamente una de estas zonas, el Triángulo de las Bermudas? Es muy sencillo: esta zona, por su ubicación geográfica, es la que registra un mayor tráfico marítimo y aéreo. Sólo es comparable a ella el «Triángulo del Diablo», en el Mar del Japón o también llamado Mar del Este, que también se ha ganado una cierta fama de lugar maldito. Los restantes «triángulos» caen en zonas marítimas de escaso o nulo tráfico marítimo o aéreo (ya hemos dicho que dos de ellas corresponden a los Polos), y esto explica que raramente se las mencione.

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