En busca de la primer partícula de Materia Oscura

Existen un problema que aún no tiene solución en astrofísica y que, sin embargo, es fundamental para la comprensión del universo: Descubrir la naturaleza de la materia oscura.

Historia de la Materia Oscura

La materia oscura tiene influencia gravitacional sobre los cuerpos, pero sin embargo es imposible detectarla. Fue propuesta por el astrónomo Fritz Zwicky en 1933, quien postuló que debía existir una cantidad de materia no observable que completara la masa faltante para mantener las galaxias orbitando unas en torno a otras.

Más tarde, en 1970, la astrónoma Vera Rubin, estudiando galaxias espirales, observó que éstas giraban demasiado rápido para la masa observada; dando otro argumento a favor de la materia oscura.

La Astrofísica ha postulado que podría estar constituida de objetos astronómicos muy débiles en luminosidad: estrellas como las enanas cafés o blancas, agujeros negros… Sin embargo, ningún argumento a favor de uno u otro de estos candidatos (ni la suma de ellos) ha sido convincente.

La física también ha postulado la existencia de partículas masivas exóticas que inundarían todo el espacio y serían las causantes de la materia oscura.

Un equipo de científicos que desde hace más de nueve años buscan descubrir una partícula de materia oscura en el El detector CDMS (Cryogenic Dark Matter Search), construido en las profundidades de la mina Soudan, en Minnesota, EEUU, han logrado captar dos posibles partículas de este tipo, también conocidas como WIMPS.

Segun los investigadores, la materia oscura constituye un 20% del Universo. La materia común que es de la que estamos formados los seres humanos y todo lo que conocemos y vemos, solamente constituye un 4 %. El resto sería energía oscura de la cual se conoce muy poco.

Aunque todavía queda mucho por aprender sobre éste tipo de materia se sabe que reacciona solo ante dos de las cuatro fuerzas fundamentales: La gravedad y la fuerza nuclear débil. Tarek Saab, uno de los físicos que participa de ésta investigación, se manifestó satisfecho por los logros obtenidos aunque aseguró que todavía queda mucho por aprender.

El estudio ha sido publicado en la edición online de la prestigiosa revista Science.

El LHC destruye el Universo.

Sin lugar a dudas, el Gran Colisionador de hadrones es el experimento más codicioso de la historia científica. Las dudas y misterios que giran en torno al proyecto del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN), provoca una gran insertidumbre en toda la sociedad, incluso entre los científicos conocedores de lo que el experimento representa.

Como si se tratara de una historia de Ciencia Ficción y apesar de las denuncias realizadas por los científicos Walter Wagner Luis Sancho, ante el Juez del Estado de de Hawai hace dos años: (El LHC tiene un 75% de probabilidad de extinguir la Tierra); el Gran colisionador de Hadrones ha destruído no solo la tierra sino también el Universo entero. Pero; ¿Como es ésto posible?.

En el siguiente enlace comprenderás lo que está sucediendo, según algunas de las teorías físicas más controvertidas: El LHC ha destruido la Tierra

La verdadera historia de Laika

Casi un mes después de que la antigua Unión Soviética pusiese en órbita terrestre el satélite artificial Sputnik-1, esta país dio un buen golpe de efecto al lanzar el 3 de noviembre de 1957 su segundo satélite artificial, el Sputnik-2, con un ser vivo en su interior: la famosa perra Laika, de unos 6 Kg de peso.

El animal, un perro abandonado que vagaba por las calles de Moscú, fue capturado y preparado para la misión espacial. Los responsables de la misión consideraban -no equivocadamente- que los perros vagabundos eran capaces de sobrevivir en condiciones más difíciles que aquellos que tenían un hogar… y un viaje espacial no sería precisamente un camino de rosas. Para acostumbrarla al pequeño compartimento en el que volaría dentro del Sputnik-2, Laika -y otros dos perros candidatos, Albina y Mushka- fueron mantenidas en jaulas cada vez más pequeñas durante periodos de 15-20 días.

En realidad, el nombre original de Laika era Kudryavka («Poco rizada») y su viaje estaría lleno de complicaciones: la cabina presurizada del Sputnik 2 le dejaba suficiente sitio para permanecer tumbada o en pie, pero el animal iba encadenado para evitar que la ausencia de gravedad le hiciese dar vueltas. Un sistema regenerador de aire le proveía de oxígeno y su comida y agua le era entregada en forma de gelatina. Nada más iniciar el viaje, las primeras lecturas de telemetría mostraron que durante el lanzamiento el pulso del animal animal se triplicó y que una vez entró en órbita ésta se hallaba inquieta y nerviosa; no obstante, comía su alimento. La URSS anunció que el animal se comportaba bien y que se encontraba en calma realizando su vuelo espacial y que en pocos días Laika volvería a la Tierra descendiendo a bordo de la cápsula del Sputnik 2 y posteriormente en paracaídas. La realidad sería muy diferente. Continuar leyendo «La verdadera historia de Laika»