Testimonios de Lectores: Presencia paranormal

Un lector del blog nos ha enviado un correo contándonos la experiencia personal de su novia, en relación a una presencia desconcida que intenta comunicarse con ella. Reproducimos el correo en éste post para dar a conocer su historia y buscar de ésta manera la respuestas de otros lectores y conocidos del tema.

Hola que tal mi nombre es Ivan y hace 1 año aproximadamente que leo el blog, entro seguido y siempre encuentro noticias y artículos que me sorprenden cada vez más. Les quería escribir para contarles una experiencia, no es mía, es de mi novia pero luego de hablarlo con ella aceptó que les escriba. La experiencia es la siguiente: El abuelo de ella falleció a finales del año 2009, ya estando nosotros de novios, luego de un largo sufrimiento, con el paso del tiempo ella empezó a notar presencias muy leves en su pieza (la habitación que actualmente usa ella es la que en aquel momento usaba su abuelo y hasta las camas estaban ubicadas de la misma forma) a las cuales no encontraba posteriormente una explicación; sentía que alguien se sentaba en su cama y se acercaba hacia ella, las presencias se repitieron algunas veces mas por un periodo de tiempo no muy extendido, lo llamativo es que estaban acompañadas de una sensación desesperante de no poder respirar cómodamente, como si alguien le absorbiera el aire.

Mi novia, como es de esperar ante algo así, se asustó y quiso espantarlo y parecía que así había sido pero no, las presencias no ocurrieron mas pero ella empezó a tener sueños en los que alguien, no sabe bien quien es, aparece y le quiere comunicar algo, “a mi entender”. Los dos creemos en estas cosas, pero ella se asusta, yo me lo tomo en serio, por lo que ella decidió contármelo. También cabe destacar que cuando era chica en otra casa tuvo un contacto con un fantasma pero estamos seguros que aquel evento no tiene nada que ver con éste. Yo nombré a su abuelo porque a mi entender es él que falleció y le quedó algo inconcluso, al parecer con ella ya que a ella nunca le prestó demasiada atención y tal vez no quiere irse sin antes comunicarle lo que quiere intentando de diversas formas.

Espero que alguien pueda darnos una respuesta ya que las dudas son varias. Les agradezco mucho y sigan con el blog que es muy completo e interesante. . Muchas gracias!

La música y sus momentos

En mis tiempos de niñez, pasábamos alguna hora escuchando aventuras por radio, antes de ponernos a realizar los “deberes” escolares.

Recuerdo las aventuras de Tarzán y las de Sandokán, el tigre de Malasia. En las escenas de mayor lucha, se incluían partes de música clásica donde el “tutti” orquestal marcaba una intensidad culminante y producía en nosotros un estado mental de exaltación muy de acuerdo con el relato radial.

Esto era también muy usado en el cine, donde la música era ambientadora de efectos psicológicos a remarcar.

Por años traté de averiguar cual era el tema más usado para estos menesteres. Por casualidad logré ese dato: Eran movimientos de la Sinfonía “Manfredo” del extraordinario compositor ruso Piotr Ilia Tchaikovsky.

Esta fue escrita en la tonalidad de Si Menor, número 58 de opus; en el año 1885. Se inspiró en el poema Manfredo de Lord Byron. No fue numerada por el autor, pero por cronología estaría entre la cuarta y la quinta.

No es muy ejecutada, porque requiere una gran orquesta, una sala con importante órgano, de grandes profesores ya que su escritura y ejecución es en extremo dificultosa y es algo larga, razones por las cuales muchos directores han rehuido ejecutarla. Sin embargo me quedo con la opinión del gran director Arturo Toscanini que decía que no solo Manfredo era la mejor composición de Tchaikosky, sino que era una de las cumbres de la composición universal.

Ya desde chico valoré esta música, que tan bien acompañó las aventuras relatadas que llenaron una linda parte de mi niñez

Las Plantas, Wydler Heinrich y yo

Al ver plantas en grandes jardines y parques o en solitarios balcones, sus formas, colores y texturas realizan en nosotros un movimiento interno estético, que podrá adoptar muchas formas pero siempre será portador de sentimientos de placidez, de asombro y de muchas cosas más. Las plantas son purificadoras del aire que respiramos, de la comida que comemos, directa o indirectamente y de la mayoría de los medicamentos que nos alargan la vida.

Las plantas, su ubicación, el jardín o parque donde las instalemos, el proyecto general del mismo, constituyen materia de mi trabajo diario.

Pero pese a que pasan los años no dejo de asombrarme ante un color, un perfume o una forma nueva (para mí).

Digo para mí, pues si bien es probable que cada tanto, la naturaleza nos brinde una especie nueva en forma espontánea, o la biotecnología acelere estos procesos, la mayoría de las plantas pertenecen a longevas especies, mucho más los géneros, aún más las familias y así respecto a cada categoría en que los botánicos del mundo han subdividido el reino vegetal.

Con variantes, la biología ha clasificado de cierta forma similar a todos los seres vivos respetando hoy, la evidente encadenación de cada especie, con otras similares dentro del espacio y a través de las eras.

Las noticias sobre este punto, generalmente aparecen en los medios, cuando se refieren a los homínidos y a la sempiterna búsqueda de “eslabones perdidos” de nuestra cercana progenie, pero muy raramente a otros animales y menos a lo que respecta a las plantas.

Podría también explicarse porque generalmente el estudio de la botánica, es y será para muchos, una de las torturas a las que nos somete el secundario. En parte, porque los libros sobre la materia están escritos en un “idioma” demasiado duro, escuetamente enciclopédico, sin relaciones que nos cuenten las “cositas” del tema como una secuencia, como una película.

Hoy es fácil conseguir dibujos, caras u objetos, que por computación, en pocos instantes varían adoptando contornos y formas cambiantes, pero que nos permiten relacionar un estadio con el otro. Es posible imaginar los cambios entre individuos, entre variedades y formas, especies y géneros de esta manera.

Cuando se van rellenando los agujeros de la información, con estas secuencias de formas, aptitudes, funciones, con el tiempo, no solo es más fácil recordar los nombres, sino comprender las teorías y conocimientos de la materia y hasta alegrarnos en el descubrimiento de los planes superiores que ocultan todas las cosas y hasta llegado el caso descubrir por nosotros mismos, o al menos anticipar conclusiones.

Para ayudar a clasificar los especímenes, durante siglos se perfeccionaron tablas con características, que con las investigaciones pertinentes, se tomaron como más significativas y que irían dibujando, cada vez más nítidamente estas relaciones, o sea como se fue produciendo la evolución, la historia de los cambios y la diversidad de los seres vivos.

La diversidad de las especies, es el motivo sempiterno del vivir, de allí la perentoria necesidad de mantener esta diversidad, ya que las relaciones entre especies, aparte de lo nombrado, hacen a la salud del equilibrio biológico en el tiempo.

No creamos que porque todo esto último está en gran medida estructurado-gracias al trabajo de botánicos y biólogos de todas las épocas (¡Gracias vi- chozno Heinrich Wydler!, botánico suizo, curador del herbario más famoso del mundo, L´Candolle, Director del Primer Jardín Botánico de San Petersburgo , reconocedor primigenio de especies centroamericanas, amigo de Darwin y uno de los padres de la Botánica americana , autor de notables obras descriptivas de éstas y profesor de Botánica y ciencias biológicas en la Ciudad de Colonia, Alemania)-, porque les aseguro que hay interesantísimos nichos para explorar y sin ir a encontrar especies nuevas en las distantes selvas. Continuar leyendo “Las Plantas, Wydler Heinrich y yo”