Matemáticas, El último teorema de Fermat

Las matemáticas están llenan de problemas sin resolver por doquier, y los matemáticos lo único que hacen es pelearse por resolverlos primero. Uno de estos problemas sin resolver era el último teorema de Fermat, que fue planteado por Pierre de Fermat en el margen de la Arithmetica de Diofanto en el siglo XVII y que hasta 1995, finales del siglo XX, siguió sin solución que finalmente fue hallada por Andrew Wiles. Por ello actualmente al último teorema de Fermat se le llama también teorema de Fermat-Wiles.

Planteamiento del teorema

Fermat en su libro de Diofanto iba anotando al margen, así un día anotó el teorema:

Pierre de Fermat
Pierre de Fermat

Es imposible dividir un cubo en suma de dos cubos, o un bicuadrado en suma de dos bicuadrados, o en general, cualquier potencia superior a dos en dos potencias del mismo grado; he descubierto una demostración maravillosa de esta afirmación. Pero este margen es demasiado angosto para contenerla. Continuar leyendo “Matemáticas, El último teorema de Fermat”

La clave del misterio de Poincaré

Resolvió la conjetura de Poincaré intentando explicar como Jesús caminó sobre el agua.

El matemático ruso Grigori Perelman, explicó en una reciente entrevista publicada por el diario Komsomolskaia Pravda, que cuando resolvió la famosa conjetura de Poincaré, lo hizo intentando comprender cómo Jesús caminaba sobre las aguas.

El famoso matemático, quien afirma estar en “desacuerdo” con la comunidad matemática, habría resuelto uno de los problemas más enigmáticos de la historia de las matemáticas, postulado por el francés Henri Poincaré en el año 1904, y habría renunciado al premio de un millón de dólares que otorga la Clay Mathematics Institute (CMI) por la solución del problema.

“Yo se como gobernar el mundo… Porqué tendría que correr detrás de un millón” – Fueron sus palabras a la hora de rechazar la cuantiosa suma de dinero.

El matemático, de 44 años, que vive con su madre en un barrio periférico de San Petersburgo, trataba de averiguar la velocidad a la cual Jesús debía desplazarce por el agua para evitar hundirse, y sin querer descubrió la solución a uno de los problemas que la matemática no había podido solucionar hasta el momento.