El supuesto viajero del tiempo Rudolf Fenz.

Rudolph Fentz viajero del tiempo

La historia de Rudolph Fentz (también conocido como Rudolf Fenz) es una de las leyendas urbanas más importantes de la década de 1970, con la difusión de Internet en la década de 1990 se ha reportado con mayor frecuencia con una reproducción de los hechos y presentado como evidencia de la existencia del (involuntario) viaje en el tiempo.

Rudolph Fentz viajero del tiempo

En esencia, la leyenda es que, en Nueva York en 1950, un hombre vestido con ropas del siglo XIX fue atropellado por un coche y murió. La investigación posterior reveló que el hombre había desaparecido sin dejar rastro en 1876. Los elementos en su posesión parecían revelar que el hombre había viajado en el tiempo desde 1876 hasta 1950 directamente.

La Leyenda de Rudolf Fenz

Una mañana a mediados de junio de 1950, alrededor de las 11:15h., sorprendió a los transeúntes de la ciudad de Nueva York, un hombre de unos 30 años de edad, vestido con la moda de finales del siglo XIX. Nadie vio cómo llegó allí, estaba desorientado y confundido, de pie en medio de una intersección cuando derrepente fue gopeado por un taxi y fatalmente herido, antes de que las personas fueron capaces de intervenir.

Los funcionarios de la morgue buscaron en su cuerpo y encontraron los siguientes elementos en los bolsillos:

  • Un símbolo de cobre por valor de 5 centavos de dólar, que lleva el nombre de una berlina, que era desconocido, incluso a los antiguos pobladores de la zona
  • Un proyecto de ley para el cuidado de un caballo y el lavado de un carro, tirado por una caballeriza de Lexington Avenue, que no figuraba en ninguna libreta de direcciones
  • Alrededor de 70 dólares de viejos billetes
  • Las tarjetas de visita con el nombre de Rudolf Fentz y una dirección en la Quinta Avenida
  • Una carta enviada a esta dirección, en junio de 1876 en Filadelfia

Ninguno de estos objetos mostraba signos de envejecimiento. Continuar leyendo “El supuesto viajero del tiempo Rudolf Fenz.”

Viajes en el Tiempo – El curioso caso de Hakan Nordkvist

“Todo sucedió en la tarde del 30 de agosto. Era un día hermoso y me encontraba en mi camino hacia mi casa después de un día de trabajo en Färjestaden. Cuando llegue a mi casa encontré algo de agua en el piso de la cocina. Se trataba de una fuga. Fui por mis herramientas y abrí las puertas del fregadero. Y empecé a trabajar.

Viajero del tiempo

Cuando llego el momento de examinar las tuberías estas me parecieron algo más lejos de lo que recordaba. Tuve que gatear adentro del gabinete, y mientras más avanzaba mas descubría que el camino continuaba. Continúe gateando y avanzando cada vez más dentro del gabinete. Al final del túnel vi una luz, y cuando llegue allí, descubrí que estaba en el futuro. Me encontré conmigo mismo, una versión futura de mi pero con 72 años, el año era 2042. Le hice muchas preguntas para verificar si realmente era yo. Lo raro era que él conocía todo sobre mí: Donde escondía mis cosas cuando estaba en primer año, y cuál fue la puntuación en el partido de futbol contra Växjö Norra en el verano de 1988. ¡Él lo sabía todo! Continuar leyendo “Viajes en el Tiempo – El curioso caso de Hakan Nordkvist”

El extraño caso de Hugh Williams

Corría el año 1665 cuando Hugh Williams embarcó en el puerto junto con 82 personas más. En ese momento, nada indicaba que aquel robusto barco fuera a naufragar tal y como ocurriría pocos días después, exactamente el 5 de Diciembre frente a las costas de Gales, en el Estrecho de Menai.

Hugh WilliamsDe aquella catástrofe de tales dimensiones, sorprende que hubo un superviviente. Él y por si este hecho no fuera asombroso ya de por sí, adelantare que este suceso se repetiría años después, tratándose de una de las coincidencias más raras jamás registradas, que implica a tres barcos que se hundieron exactamente en el mismo lugar, día y mes.

121 años después, el 5 de Diciembre de 1786, la casualidad quiso que se hundiera otro navío en el que perecieron setenta almas, excepto la de un pasajero llamado Hugh Williams, por supuesto en el mismo lugar que el primero, frente a la costa de Gales y el Estrecho de Menai.

Dos buques que se hunden en la misma zona y el mismo día del mes y en los que hay un único superviviente con el mismo nombre y apellido, no me negareis que es un poco fantasmagórico, pero si además añadimos que la historia no termina ahí, comienza a erizársenos el vello.

De nuevo un 5 de Diciembre, en el año 1860 otro barco correría la misma suerte al aproximarse a las costas de Gales, naufragando en el Estrecho de Menai, donde sorprendentemente hubo un único superviviente de un total de 25 a bordo y como ya estaréis imaginando, este hombre se llamaba Hugh Williams.

En naufragios no es nada común que un solo pasajero llegue a sobrevivir, y en esta historia verídica tres veces logró hacerlo.

Obviamente, la lógica nos dice que no podía tratarse de la misma persona porque habría tenido más de 250 años ¿Era Hugh Williams un viajero del tiempo? o ¿el nombre de Hugh Williams puede atraer la mala suerte sobre aquellos que le rodean?

Un viaje a través del tiempo es un concepto de desplazamiento hacia adelante o atrás en diferentes puntos del tiempo, así como lo hacemos en el espacio.

Es innegable que todos viajamos en el tiempo. Por ejemplo, durante los últimos doce meses, nos hemos movido un año adelante en el tiempo o lo que es lo mismo, hemos viajado en el tiempo a la velocidad de 1 hora por hora.

La pregunta sería: ¿podemos viajar en el tiempo a mayor o menor velocidad de 1 hora por hora? o ¿podemos viajar atrás en el tiempo retrocediendo, digamos, 2 horas por hora? ¿o 30 o 100 años por hora?

El eminente astrofísico Stephen Hawking cree que viajar en el tiempo es posible y que podría suponer la salvación futura de la humanidad.

Su afirmación, basada en la Teoría de la Relatividad de Einstein, ha recibido recientemente apoyo experimental desde el LHC (Gran Colisionador deHadrones). Hawking cree que a lo largo de seis años, una nave que transportara a humanos podría acelerar hasta el 98% de la velocidad de la luz. A esa velocidad, cada día transcurrido en la nave supondría un año en la Tierra.

De este modo, una vez que la Tierra se volviese inhóspita por nuestra acción, los humanos que viajasen en esa nave podrían regresar a repoblar nuestro planeta muchos años más tarde. (Cada año en el espacio supondría 365 años en la Tierra).

La posibilidad de viajar en el tiempo plantea muchas paradojas, además la ciencia habla ahora de túneles entre agujeros negros y de gusano que doblan el espacio-tiempo, creando zonas curvadas, y cuando hay curvaturas hay posibilidades de otros caminos que rompen las estructuras conocidas de viajes en líneas aparentemente rectas pero que en realidad son curvadas por el espacio-tiempo.

Volviendo a lo que nos ocupa, si Hugh Williams fue un hombre que venció la barrera del espacio- tiempo, una posible reencarnación, o sólo una increíble coincidencia… ya queda en cada uno de nosotros creer en una cosa u otra.