El fantasma de una mujer vestida de novia le hace dedo a los conductores en La Pampa

Las rutas pampeanas cruzan un mapa curtido de tierra y olvido. Muchas de estas huellas, muy poco transitadas, pasan por pueblos abandonados, rincones deshabitados donde, cuentan los lugareños, suceden fenómenos inexplicables y fantasmagóricos.

Una de estas apariciones sobrenaturales es la llamada «Novia del Bajo de la Tigra». El fantasma de una mujer que a principios de siglo XX, por mandato familiar, no pudo casarse con su enamorado y en la desesperación se vistió de novia y se suicidó colgándose de un caldén (árbol típico de la zona) junto a la ruta 1, entre General Campos y Alpachiri, en la indeterminada desolación pampeana. «El hecho sobrenatural existe, las apariciones están documentadas», asegura Fabián Romano, fotógrafo y piloto de avión, referente de estos temas en La Pampa. La última aparición -dice- fue aterradora.

«Lo más curioso es que sucedió a plena del luz del día», cuenta Fernando Quiroga, periodista de Bahía Blanca, especialista en estos casos del diario La Nueva Provincia. «Me llamó una mujer de un teléfono privado para contarme que un fantasma con ojos oscuros y dientes muy grandes la corrió en la ruta en el Bajo de la Tigra», afirma. El relato en primera persona es verdaderamente espeluznante. Esta aparición, que suele manifestarse en los fríos meses de invierno, hace por lo menos un siglo que es frecuente en esta ruta, pero jamás se materializó como en noviembre pasado.

«Nunca voy a olvidar ese llamado y la voz de ella», recuerda Quiroga. Muy angustiada, le relató un hecho que la cambió la vida. Yamila López Uriarte -jamás pudo volver a comunicarse con ella luego de este llamado- vive en Boedo y tiene alrededor de 30 años. Su familia es oriunda de La Pampa y decidió visitar a su padre, que en esos días estaba trabajando junto a su tío en Alpachiri (pueblo de la frontera). Entró a la provincia por Guatraché y subió por la ruta 1. Nunca imaginó lo que unos minutos después le sucedería.

«Me cuenta que ve a una mujer vestida de blanco haciendo dedo, pero de una manera muy inusual, los movimientos de pies y brazos, de su cuerpo, era extraños, intensos, como si estuviera desesperada. Yamila -lo aseguró- no era de las personas que levantan a extraños en la ruta y pasó de largo. Sin embargo, al hacerlo, ve que el rostro de esa mujer no estaba normal, tenía ojos acuosos, muy grandes y no tenía labios, sus dientes, muy grandes, estaban al descubierto», el relato se corta.

Esa figura, siempre según el relato que Yamila le contó a Quiroga, no sabemos si llamarla humana o sobrenatural, la miró «enojada», como si la acción de no levantarla la perturbara aún más de lo que estaba. «Todo esto pasó al mediodía, por eso el relato cobra mayor interés», cuenta. La joven conductora (de 30 años al momento de presenciar este hecho), madre de una niña y abogada, apretó el acelerador, quería quitarse esa horrible visión. Esta aparente calma, de haberse alejado, fue temporal. Pasando el Bajo de La Tigra, un kilómetro más adelante, volvió a verla.

«Cuando me comentó esto, comenzó a llorar», recuerda Quiroga aquel llamado del 27 de noviembre del 2019. Yamila, aterrada, volvió a pasar sin detenerse, pero unos metros después, detuvo su auto, aunque lo dejó en marcha. «Estaba de espalda, era una mujer con un vestido blanco, sucio, viejo», describe. Le preguntó si necesitaba ayuda. Bajó de su auto, volvió a preguntarle. «No pude creer lo que me contó», afirma Quiroga.

Ese espectro, a esta altura es la palabra adecuada, se dio vuelta y miró a Yamila. Ella puede ver con precisión que donde deberían estar los ojos, tenía dos huecos negros, y los dientes, muy expuestos en las encías, sin labios. En ese momento, esa aparición comenzó a correr hacia Yamila.

«Ella me cuenta que se olvidó su auto y corrió campo traviesa, no recuerda cuanto, gritó pidiendo ayuda, perdió el aliento y cayó delante de un caldén. En una de las ramas, colgaba el cuerpo de una mujer», relata Quiroga. Yamila se incorporó, pero no tuvo tiempo de procesar lo que estaba viendo, sintió que algo o alguien le rozó el cuello «y vio la aparición de la ruta, la misma que vio en el árbol. Un segundo después, desapareció». La mujer salió corriendo hacia la ruta y no frenó hasta Alpachiri.

Una curva mortal

Quiroga publicó el relato en su columna en La Nueva Provincia, y enseguida se convirtió en viral en la región. «Te llamo para que otras personas que hayan vivido lo mismo que yo, lo cuenten», recuerda las últimas palabras de Yamila, y nunca más la volvió a oír. Intentó rastrearla, pero no lo consiguió. Los lectores de la nota, pronto contaron sus vivencias, ninguna tan vívida como la de Yamila.

«Las apariciones se suceden, el de Yamila no es el único testimonio», afirma Romano, muy respetado en La Pampa por sus investigaciones. Vive en Macachín, a media hora del Bajo de la Tigra. «Las personas mayores del campo cuentan que el fantasma de una mujer aparece levitando», sostiene. Leyenda o no, los testimonios se multiplican. Se puede hacer un perfil que los cruza a través de las generaciones: es una aparición femenina, vestida de blanco que elige ese tramo de la ruta 1. «Tiene una curiosidad: vayas a la velocidad que vayas, el fantasma te sigue», sugiere, inquietante.

La historia acerca del origen se centra en aquella desdichada joven que decide terminar sus días suicidándose. Se desconoce el nombre de la chica y el hecho se pierde en la región de la leyenda y del mito rural. «Algunos dicen que podría llamarse Alba», arriesga Quiroga. «También he investigado la muerte de una mujer que habría sido atropellada en el Bajo de la Tigra por un camionero, que luego tuvo problemas psicológicos», afirma Romano, quien viaja frecuentemente por esta ruta. «Los moradores de una casa que está cerca dicen oír voces», agrega.

Sin dudas, el crudo relato que Yamila le contó al periodista bahiense causó terror en la región. El diario La Arena de La Pampa, uno de los más importantes de la provincia, debió salir a desmentir el hecho porque los habitantes de Alpachiri y Guatraché tenían miedo de transitar la ruta. Lo cierto es que en la curva del Bajo de La Tigra, la muerte atrae víctimas. En agosto de 2007, junio de 2017 y mayo de 2019, para nombrar los casos más resonantes, conductores perdieron la vida allí. «No se trata de creer o no, algo sobrenatural y fantasmagórico, sucede en esa curva», concluye Romano.

Una “extraña criatura” causa furor en las redes sociales – Se develó el misterio!

Hace algunos días se difunció por redes sociales una imagen y un video de un extraño animal que parece sacado de una película de ciencia ficción. Pero, ¿qué es realmente?

La semana pasada, una imagen de un animal se hizo viral en las redes por tratarse de una curiosa criatura desconocida para muchos y de aspecto misterioso. Además, junto con la foto, se viralizó un video de la misma especie: en la secuencia, el misterioso mamífero emite un llamativo sonido mientras se arrastra por el patio de una casa. No se trata de un murciélago, tampoco es un ave. Entonces, ¿qué es esa «extraña criatura» que desconcertó a los usuarios?

El animal existe y tiene nombre: colugo o «lémur volador» de Malasia.

¿La ‘criatura’ de la foto es un colugo? De acuerdo al sitio de fact check asiático Turn Back Hoax, se trata de una cría de esa especie, pero la imagen no es reciente sino que dataría del año 2017.

El animal del video también es un «lémur volador», pero no el mismo de la foto anterior. La organización Sarawak Forestry Corporation (SFC), que protege la vida salvaje, aseguró el 16 de abril en su página de Facebook que la secuencia fue grabada recientemente en una zona de Malasia.

https://youtu.be/FI_1C1ugKZQ

«(SFC) pudo localizar la fuente del vídeo después de una intensa labor de recopilación de información e investigación llevada a cabo con la asistencia de otros organismos. El clip fue filmado en una casa en Sg. Moyan, Batu Kawa. Según las declaraciones de un miembro de la familia, el Kubung (N del r: como conocen al lémur volador en el país) fue encontrado cerca de su casa. Más tarde lo liberaron en un bosque cercano (…)».

Además, aclararon: «El kubung es una especie protegida por la (ordenanza) Wild Life Protection Ordinance, de 1998. Según dicha ordenanza, toda persona que cace, mate, capture, venda o esté en posesión de cualquier animal protegido será culpable de un delito y se enfrentará a un año de cárcel y a una multa de 10.000 RM (N del r: 2.200 dólares aprox.)».

El colugo no vuela, sino que planea como las ardillas voladoras: pueden recorrer grandes distancias con esa técnica. «Es arbóreo, está activo por la noche y se alimenta de partes blandas de las plantas, como hojas jóvenes, brotes, flores y frutos», avisaron en el sitio de Thai National Parks.

Las parejas del mismo sexo podrían tener un hijo biológico gracias a la gametogénesis

El cuerpo humano es un conjunto de misterios que la ciencia se ha dado a la tarea de descubrir y explicar. Uno de los más fascinantes es el embarazo y la creación de una nueva persona. Ahora, con los avances tecnológicos disponibles, también es posible recrearla.

En su momento, la fertilización in vitro fue considerada por algunos como un proceso anti-natural. Hoy en día se trata de una opción más para quienes desean convertirse en padres, pero no pueden por cuestiones médicas. En este ámbito se encuentra una nueva técnica llamada gametogénesis in vitro, y sus implicaciones podrían cambiar la concepción como la conocemos hasta ahora.

¿Qué es la gametogénesis in vitro?

La gametogénesis in vitro (IVG, por sus siglas en inglés) es un procedimiento que permite crear embriones a partir de cualquier célula del cuerpo. Se trata de llevar una célula a un estado en la que sea reprogramable, para entonces cambiar sus funciones por completo. Por ejemplo, gracias a ella sería posible tomar una célula de la piel de tu brazo y transformarla en un óvulo o en esperma perfectamente funcional.

Esta técnica ha obtenido resultados exitosos en ratas. En 2016 un grupo de investigadores japoneses lograron transformar células de la cola de una rata en células reproductivas. Eso sí, los experimentos en humanos están todavía lejos de suceder. Además de las dificultades que implica (no es tan fácil como germinar un frijol en frasco con algodón), uno de los mayores retos a los que se enfrenta están en el territorio de la ética y la legislación.

Soluciones y preocupaciones

Como sucede con las grandes innovaciones científicas, la gametogénesis in vitro tiene un potencial tanto benéfico como peligroso. Por un lado, la IVG sería una solución a la infertilidad.

Aunque es imposible saber con exactitud cuántas células tenemos en total en nuestro cuerpo, investigadores de Italia, Grecia y España plantearon un estimado: 37.2 billones. Es decir, 37.2 billones de oportunidades para crear un óvulo o el esperma necesario para concebir.

Esta aplicación podría beneficiar tanto a individuos heterosexuales como homosexuales. Hasta ahora, es imposible que dos personas del mismo sexo tengan un hijo que sea biológicamente de ambos. Con la IVG esto sería posible en teoría. Aunque aún no existen pruebas de que la reproducción homosexual es una posibilidad real, la reprogramación de las células abre un nuevo cuestionamiento que antes se creía totalmente imposible

La gametogénesis in vitro también permitiría la creación de embriones para investigación científica. De esta manera se contaría con los medios para desentrañar enfermedades genéticas y ayudar a quienes la padezcan. Pero como apuntan los expertos, esto traería consigo fuertes debates éticos.

Glenn Cohen, George Q. Daley y Eli Y. Adashi son tres especialistas en medicina y biotecnología que publicaron en conjunto un artículo acerca de las tecnologías reproductivas disruptivas. Uno de los puntos que señalaron fue el del dilema de considerar la IVG como la concepción de bebés con fines de experimentación. O que los padres, al tener muchas más opciones de embriones para escoger, empiecen a preocuparse por escoger al «hijo perfecto».

Procedimientos como la gametogénesis in vitro cuentan con el potencial de cambiar el mundo tal y como lo conocemos, por ello Cohen, Daley y Adashi invitan a la población a reflexionar al respecto. Sobre todo porque consideran que esta clase de avances sin duda llegarán, ya sea tarde o temprano:

Con la ciencia y la medicina avanzando a inmensa velocidad, la rápida transformación de la medicina reproductiva y regenerativa podría sorprendernos. Antes de lo inevitable, se le aconsejaría a la sociedad mantener una conversación pública y vigorosa acerca de los desafíos de la IVG