El curioso caso de la meteoróloga china que no envejece

Yang Dan tiene 44 años y no ha cambiado casi nada su aspecto desde su primera aparición en televisión en 1996. Checa el video que lo evidencia.

longevidad

¿Cuál es el secreto de la eterna juventud?

Quizás haya que preguntárselo a Yang Dan, la meteoróloga asiática de 44 años que enloqueció a todos con su aspecto, luego de que un video evidenciara que su rostro casi no ha cambiado en dos décadas.

Dan comenzó a trabajar en la Estación Central de Televisión de China en 1996, cuando egresó del Instituto de Radiodifusión de Pekín. Con el tiempo, se convirtió en una de las ‘chicas del clima’ más populares del país asiático.

Por esa razón, el 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer, el canal donde trabaja decidió homenajearla con un video que recopila sus 22 años de carrera como presentadora. Sin embargo, lo que más llamó la atención de este clip -que muestra año a año cómo ha mutado Yang- fue lo poco que ha cambiado su rostro con el tiempo

“Muchos crecieron viendo su programa y se maravillan, porque ellos han ido envejeciendo, pero ella no. Es más, cada vez parece más joven”, escribió el canal en el mensaje que acompaña el video publicado en la red social china Weibo.

Cualquiera sea la razón de su ‘eterna juventud’, el increíble rostro de Yang Dan se convirtió en tema de conversación en todo el mundo. ¿Se vendrá un nuevo video con los tips de la meteoróloga?

Adivinos ancestrales

Durante siglos y a pesar de 500 años de influencia de la cultura occidental, los mayas, han mantenido la costumbre de leer su destino a través de semillas de colorín y de maíz, recibir señales divinas mediante palpitaciones en su propio cuerpo y de descifrar los designios de los dioses en los días “parlantes” del calendario.

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Hoy es posible realizar consultas telefónicas con adivinos altamente calificados, con tarotistas como Miguelana en sitios como: www.eltaroteconomico.com

Incluso hasta nuestros días, los sacerdotes de los Altos de Guatemala son capaces de percibir la realidad oculta mediante el estudio del tiempo y del calendario sagrado, utilizando para ello, técnicas de interpretación.

El hombre y los calendarios

Los calendarios no sólo son herramientas de medición del tiempo, sino también magníficos instrumentos de conexión entre el tiempo cósmico y el tiempo humano.

Son puertas que le permiten al hombre acceder a los misterios del cosmos y al mismo tiempo acordar los compases de las actividades humanas a los ritmos de los astros.

Éste es también el caso de los calendarios mesoamericanos, que siguen vigentes en muchas comunidades de esta región cultural, ya sea como medición del tiempo o como ventana de observación del mundo.

De los tres calendarios usados en la época prehispánica, el tun de 360 días, el jaab de 365 días y el tsolk’iin de 260, los dos primeros fueron suplantados casi completamente por el calendario gregoriano y por las festividades marcadas por los santos católicos.

En algunas comunidades del área maya, las actividades rituales se realizan según los augurios positivos o negativos de los días de la semana cristiana.

Por ejemplo, no se pueden curar mujeres embarazadas ni el martes ni el viernes, según la implicación negativa de estos días en Europa, ya que “en martes o viernes, ni te cases ni te embarques”.

Por otro lado, estos días específicos están dedicados a ciertas ceremonias, como la lectura del huevo o las limpias y las sobadas en Yucatán.

La adivinación Maya

La base de la adivinación entre los pueblos mayas actuales, sobre todo en las tierras altas de Guatemala, esta en la interpretación de los 20 signos calendaricos llamados genericamente como way o doble anímico.

El elegido es entrenado por nueve meses es decir los 260 días a fin de obtener el sagrado titulo de Ah Kin o sacerdote del tiempo.

Al final por medio de una ceremonia donde se coloca un altar con 20 conjuntos — atoles acompañados de sus panes y respectivas velas— con otros 5 al centro dispuesto como el glifo del sol o del dia lamat de este calendario—donde se aprecian las posiciones solares relevantes del tránsito solar a lo largo del año— que se acompañan además de una cruz de madera y los implementos de adivinación del futuro adivino: collar y aretes de jade, un saumerio, las semillas de colorines (tzité), las piedras y cuarzos, poom (incienso) y sonajas; todo dispuesto sobre un pequeño mantel del color correspondiente con el dia de nacimiento del aspirante. Al final de la ceremonia que dirige un Ahkin anciano se le entrega al nuevo adivino sus instrumentos en un bulto llamado baraj; a partir de ese momento acepta su responsabilidad de interpretar los designios del cielo.

¿Creía Tesla que en Marte había una ciudad subterranea?

Nikola Tesla, el gran inventor y una de las mentes más brillantes de todos los tiempos, leyó el libro akáshico, del que extrajo grandes ideas y descubrimientos, muy de acuerdo a sus propias capacidades e intuiciones.

Tesla y Marte

Pero como todo humano, algunas cosas se nos escapan o nos es muy difícil describir e interpretar, de allí cosas que le quedaron inconclusas, por estar muy por arriba de su tiempo y de sus posibilidades.

Lo que es más intrigante son las comunicaciones que dijo recibir de seres extraterrestres.

En un folleto titulado, The Truth About Mars (La Verdad Acerca de Marte), escrito en 1956, el autor, Ernest L. Norman afirmó haber contactado a los habitantes del planeta Marte.

En su folleto, Norman afirma que el pasó una hora cada tarde en meditación, y que debido a sus meditaciones, el fue contactado en febrero de 1955 por un hombre de Marte.

Después de presentarse como Nur El, rápidamente explicó que era del planeta Marte, y que si yo lo desease, podría ir allá con el, a su ciudad (en vuelo astral) y que el sería mi guía personal. .

El explicó que su gente estaba muy deseosa de aclarar algunos de los supuestos misterios de Marte. Nuestro viaje allá es una cuestión de fracciones de segundos, pues no se utilice ni se necesita una nave. .

Llegando a la superficie de Marte, de repente tomé conciencia del terreno extremadamente rugoso, colinas rocosas y planicies arenosas que se extienden sin fin nuestro alrededor. Nur El explica que la ionosfera es muy delgada, lo cual deja la superficie casi desprotegida de los varios rayos beta, gamma y cósmicos. Esta alta concentración de rayos ionizan toda la muy enrarecida y gaseosa atmósfera, y junto con ciertas corrientes termales, crean fabulosas tormentas de polvo.

También hay una capa de polvo muy finamente dividida en la ionosfera, lo cual ayuda a crear la apariencia rojiza del planeta. También hay un número de volcanes, tres de los cuales son de un tamaño exageradamente muy importante.

También se explicó que ya que Marte tiene solamente siete grados en la inclinación de su eje, no hay mucho cambio estacional. El agua es muy escasa en este planeta árido; la mayor parte de las precipitaciones caen como nieve en los polos.

(En este punto habla de vegetación escasa, cosa que desentona con lo visto casi cincuenta años después).

Norman continúa su historia diciendo:

En Marte las ciudades son todas subterráneas y están interconectadas por enormes tubos ovales de metal, de trescientos a quinientos pies de diámetro. Son estos tubos los que han confundido a los astrónomos en la tierra. Algunos creen que son canales ya sea de diseño inteligente, o usando características naturales para transportar la escasa agua a través del planeta. Nada de eso.

Las arenas cambiantes del desierto a menudo los cubren y descubren, lo cual conduce a una confusión adicional, puesto que parecen aparecer y desaparecer.

La gente de Marte son más pequeños que aquellos en la tierra, de un promedio de cuatro pies seis pulgadas en altura.

Ellos son de apariencia algo mongol. Los marcianos originalmente emigraron a Marte en una nave espacial desde un planeta moribundo, hace millones de años. Ellos también vinieron a esta tierra y comenzaron una colonia, pero la encontraron impráctica de mantener. También fue explicado por Nur El que esta colonia se convirtió en nuestra raza china a través de la evolución del tiempo.

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