Una “extraña criatura” causa furor en las redes sociales – Se develó el misterio!

Hace algunos días se difunció por redes sociales una imagen y un video de un extraño animal que parece sacado de una película de ciencia ficción. Pero, ¿qué es realmente?

La semana pasada, una imagen de un animal se hizo viral en las redes por tratarse de una curiosa criatura desconocida para muchos y de aspecto misterioso. Además, junto con la foto, se viralizó un video de la misma especie: en la secuencia, el misterioso mamífero emite un llamativo sonido mientras se arrastra por el patio de una casa. No se trata de un murciélago, tampoco es un ave. Entonces, ¿qué es esa «extraña criatura» que desconcertó a los usuarios?

El animal existe y tiene nombre: colugo o «lémur volador» de Malasia.

¿La ‘criatura’ de la foto es un colugo? De acuerdo al sitio de fact check asiático Turn Back Hoax, se trata de una cría de esa especie, pero la imagen no es reciente sino que dataría del año 2017.

El animal del video también es un «lémur volador», pero no el mismo de la foto anterior. La organización Sarawak Forestry Corporation (SFC), que protege la vida salvaje, aseguró el 16 de abril en su página de Facebook que la secuencia fue grabada recientemente en una zona de Malasia.

«(SFC) pudo localizar la fuente del vídeo después de una intensa labor de recopilación de información e investigación llevada a cabo con la asistencia de otros organismos. El clip fue filmado en una casa en Sg. Moyan, Batu Kawa. Según las declaraciones de un miembro de la familia, el Kubung (N del r: como conocen al lémur volador en el país) fue encontrado cerca de su casa. Más tarde lo liberaron en un bosque cercano (…)».

Además, aclararon: «El kubung es una especie protegida por la (ordenanza) Wild Life Protection Ordinance, de 1998. Según dicha ordenanza, toda persona que cace, mate, capture, venda o esté en posesión de cualquier animal protegido será culpable de un delito y se enfrentará a un año de cárcel y a una multa de 10.000 RM (N del r: 2.200 dólares aprox.)».

El colugo no vuela, sino que planea como las ardillas voladoras: pueden recorrer grandes distancias con esa técnica. «Es arbóreo, está activo por la noche y se alimenta de partes blandas de las plantas, como hojas jóvenes, brotes, flores y frutos», avisaron en el sitio de Thai National Parks.

La historia del monstruo marino de Nantucket

El monstruo marino de Nantucket 3

En 1937, la policía de Nantucket, en Estados Unidos, empezó a recibir llamados que denunciaban la aparición de un monstruo marino lejos de la costa. Luego, comenzaron a aparecer gigantes huellas en la playa. Los diarios locales dieron la noticia y los medios nacionales empezaron a hablar de ese misterio. Al poco tiempo, se supo que detrás de todo ello estaba el nombre de Tony Sarg, un famoso ilustrador y marionetista que tenía un local en la isla.

huella del monstruo marino de Nantucket

Nantucket es una isla que se encuentra a 50 kilómetros de Cape Cod, Massachusetts y su fuerte es el turismo, sobre todo, en verano. En sus costas, en 1937, aparecieron huellas gigantes y se encendió la inquietud.

huellas del monstruo

En toda la región, desde muchas décadas atrás, ya se hablaba del supuesto avistaje de monstruos marinos. En los diarios de la época, hasta aventuraban ilustraciones de esos seres en las profundidades del mar. Continuar leyendo «La historia del monstruo marino de Nantucket»

¿Por qué se mueven las piedras del Valle de la Muerte?

El misterio de las rocas ‘viajeras’ del Valle de la Muerte, en California, lleva ya varias décadas interesando a los científicos. ¿Qué hace que piedras que alcanzan los 300 kilógramos de peso se muevan sin ninguna causa aparente?.

Rocas movedizas del Valle de la muerte

Racetrack Playa, que forma parte del parque nacional del Valle de la Muerte, se considera uno de los lugares más misteriosos del planeta: allí habitan las ‘rocas reptantes’. Los expertos les dan diferentes nombres: piedras que flotan, se arrastran, se deslizan o incluso bailan, algo que no cambia el sentido fundamental del fenómeno.

En el valle, las rocas ‘viajeras’ se mueven solas o en parejas dejando surcos en el suelo. Las ranuras normalmente son de poca profundidad: de unos dos centímetros. Sin embargo, pueden tener hasta 250 metros de longitud y alcanza

Los extraños habitantes del Valle tienen de 30 a 300 kilogramos de peso y, según indican los científicos, no se mueven con demasiada frecuencia: una vez cada dos o tres años, pero los surcos se mantienen durante varios años. Se han registrado también casos en los que dos piedras comenzaron su movimiento al mismo tiempo hasta que una de ellas cambiaba la dirección o daba la vuelta.

Ya en el siglo XIX aparecieron los primeros intentos de resolver el enigma de las rocas ‘vivas’. Algunas personas sugerían que en las rocas habitaban malos espíritus o que eran los terremotos los que causaban su movimiento, pero estas especulaciones no parecen ser ciertas, ya que el Valle se encuentra en una zona de baja actividad sísmica.

El misterio, ‘revelado’ en la cocina

La última de las teorías al respecto, presentada por el científico de la Universidad de Johns Hopkins, profesor Ralph Lorenz, parece arrojar un poco de luz sobre este misterio, aunque de momento su hipótesis no ha podido confirmarse.

La última de las teorías al respecto, presentada por el científico de la Universidad de Johns Hopkins, profesor Ralph Lorenz, parece arrojar un poco de luz sobre este misterio, aunque de momento su hipótesis no ha podido confirmarse.

Según Lorenz, el misterioso movimiento de las piedras se debe al hielo que a menudo se forma en aquel lugar. «En invierno, se forma una capa de hielo que cubre las rocas y cuando el fondo del lago se descongela y se queda empapado, comienzan a deslizarse a lo largo de su superficie. La capa de hielo les ayuda moverse, reduciendo significativamente la fricción. Y solo una pequeña brisa es necesaria para darles la aceleración del movimiento», explica Lorenz.

Para demostrar su descubrimiento el profesor realizó un experimento científico. Congeló una pequeña piedra en su cocina y la colocó en una bandeja con arena húmeda. «Empecé a soplar sobre la roca, que comenzó a moverse. Ese hielo permitió a la piedra deslizarse dejando una huella profunda en la arena», señaló el científico.

No obstante, aunque Lorenz parece estar más cerca que nunca de revelar el secreto de las rocas del Valle de la Muerte, muchas preguntas todavía quedan sin respuesta. Por ejemplo, ¿por qué algunas de las piedras se mueven, mientras que otras permanecen en su lugar? ¿O por qué ninguno de los científicos de momento logró ver o grabar el propio movimiento de las rocas?