EL FBI recomienda evitar acceso wifi gratuito durante tus vacaciones

Si sales de vacaciones a lugares que no estás abituado estar el FBI recomienda alejarse de las redes wifi gratuitas.

Esta recomendación no es nueva pero es un consejo de seguridad que con frecuencia se repite para evitar males mayores. La agencia de investigación criminal de Estados Unidos en su columna semanal de concejos tecnológicos aprovechó un espacio para recordarles a las personas que van a viajar que hacer esto podría abrirle la puerta de su posesión más personal a los maleantes. A través de una red pública, los criminales pueden apoderarse de contraseñas y números PIN, cargar malware en los dispositivos o hasta tomar el control de los contactos y la cámara.

Por supuesto, a veces es inevitable conectarse cuando se está en medio de un viaje, pero la opción más segura siempre será usar el plan de datos de las operadoradoras móviles. Si es sumamente necesario conectarse a una red pública, como puede ocurrir en el aeropuerto o en un hotel, hay que evitar las operaciones delicadas como acceder a nuestras cuentas bancarias. Otra buena idea es desactivar los servicios de localización que informan al mundo dónde nos encontramos, como los de nuestras redes sociales o la cámara.

“Por más difícil que resulte en este mundo en el que todo se comparte, considera NO estar sacando fotos y publicaciones acerca de tus grandes aventuras. Sí, tus hijos son adorables y la mañana de Navidad fue la mejor del mundo, pero ¿de verdad quieres decirle al mundo que estás lejos de casa?”, alecciona la agencia.

Más vale prevenir que lamentar. Por eso, incluso si te quedas en casa, también hay medidas que puedes tomar durante las vacaciones. El FBI recomienda en su columna establecer una cuenta de wifi separada para invitados, si es que vas a recibir gente en tu casa. De esta manera, si utilizan dispositivos no seguros en tu red, puedes desligar sus vulnerabilidades de tus datos sensibles.

Un taxi que funciona con drones podría ser realidad en las ciudades en 5 años.

El desarrollo está a cargo de la empresa vasca Tecnalia, quien promete que en un plazo de 5 años podrían estar disponibles éstos aerotaxis para el traslado de una persona o cargas de hasta 150 kilogramos de forma autónoma por las ciudades.

Hacia el futuro próximo se vislumbran numerosas maravillas profetizadas sólo en la literatura fantástica. Este es el caso de los coches voladores y robots que realizan tareas domésticas. Hace algunos días, Uber anunció una nueva revolución en el mundo del automóvil, poner en marcha un servicio comercial de taxis voladores sin conductor bajo demanda a partir del año 2013.

El primer taxi volador ya una realidad y ha sido presentado este lunes en San Sebastián a cargo de la empresa vasca Tecnalia, que ha desarrollado un aparato para desplazarse en las ciudades de forma autónoma durante 15 kilómetros con un máximo de 150 kilos o un pasajero. El prototipo está compuesto por una cabina y cuatro drones que se mueven de manera autónoma y coordinados entre si. A una velocidad máxima de 90 kilómetros por hora y una altura de entre 100 y 300 metros. La fabricación ha estado a cargo de un equipo integrado por cerca de una treintena de personas que durante los últimos diez años ha trabajado en el diseño y construcción la nueva aeronave.

Pero éste no es el primero de los prototipos que participan de la carrera por ser el primer auto volador que podamos ver en la cotidianidad. En la actualidad, existen, a nivel mundial otros 5 prototipos entre los que se encuentran Airbus, Boeing, Uber y ahora Tecnalia en España.

Para el caso de Tecnalia, el proyecto se encuentra em fase de negociación con distintos socios industriales para el desarrollo e industrialización del producto final. En un plazo de cinco años, estas aeronaves podrían ser una realidad en ciudades como Los Ángeles, Dallas, Dubai, Singapur y Tokio, que ya estarían comenzando sus primeros vuelos experimentales.

Submarinista rompe el récord de la inmersión más profunda y halla una bolsa de plástico

Washington, 13 may (EFE).- El estadounidense Victor Vescovo encontró una bolsa de plástico en el fondo de la sima Challenger, en la Fosa de las Marianas, a una profundidad de 10.935 metros, un descenso que le sirvió a este empresario para establecer un nuevo récord mundial, según anunció este lunes la expedición Five Deeps.

Vescovo, de 53 años y quien lleva un año en su travesía para bucear los puntos más hondos de los cinco océanos, permaneció en el interior de su sumergible durante más de cuatro horas en la cuenca, ubicada en los riscos de las Marianas, el punto más profundo conocido del Pacífico.

En un comunicado divulgado por la expedición, Vescovo describió el fondo del océano como una cuenca beige con una gruesa capa de cieno, donde pueden verse «algunos animales pequeños, transparentes que ondulan gentilmente».

«Definitivamente, hay vida en el fondo mismo del océano«, añadió. «Fue absolutamente extraordinario estar en una creación técnica de los humanos, con una enorme presión sobre el casco y, aun así, sentirse como sentado en la cabina de un avión».

Sin embargo, más allá de misterios marinos, este aventurero originario de Texas descubrió además algunos objetos de procedencia humana, como una bolsa de plástico y algunos envoltorios de caramelos.

Con su descenso, que tuvo lugar el pasado 28 de abril, el texano superó el anterior récord de sumersión, establecido en 2012 por el director cinematográfico James Cameron, que alcanzó una profundidad de 10.915 metros en esa misma sima de las Marianas.

«Hemos construido y perfeccionado un sumergible que puede llevar a dos personas al fondo en cualquier punto del planeta», declaró Vescovo declaró al diario de Dallas.

La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EEUU calcula que el 80 por ciento de los océanos del planeta permanece sin explorar y cartografiar.

«Muchos científicos creen que los océanos pueden mostrarnos nuevas especies de vida con bioquímicas únicas que podrían conducir a nuevos materiales o medicamentos«, añadió Vescovo.

«Entender cómo existe vida en estas profundidades extremas puede también ayudarnos a entender cómo se originó la vida en la Tierra y cómo podría desarrollarse en otros», aseguró.